Opinión / Columna
 
Juego de palabras 
Gilberto D'Estrabau 
¿Cómo pasaron BPR, EPN, MEC, MFBR y MALO la prueba del presupuesto?
Organización Editorial Mexicana
20 de noviembre de 2009

  "Todo es política", predicaba don Jesús Reyes Heroles y tenía razón. Por eso en México lo que ocurre, desde la elección presidencial hasta el bicicletón, tienen su jiribilla polaca (a grado tal que ya el Yunque está promoviendo que ahora que suba a los altares Juan Pablo II le quiten a Tomás Moro el patronazgo de los kubernómanos y se lo den a Wojtyla).

Algo como el Presupuesto de Egresos de la Federación, que convoca desde el Presidente al secretario más inútil -los titulares de las tres secretarías propuestas para supresión sumaria y que, aunque presupuestadas, siguen en el filo de la navaja, se sugieren a sí mismos-, al Congreso, a la Iglesia, a la Academia y a los poderes fácticos, tiene más política que carne de caballo el paté belga (hecho, como se sabe, con carne de caballo y de conejo: un caballo por cada conejo).

Y si hubo algo más fascinante que seguir los debates de los legisladores, las comparecencias de los secretarios y los comentarios de los dirigentes partidarios, fue observar cómo le quedó el plumaje a cada uno de los seis aspirantes presidenciales, luego de cruzar el pantano fiscal.

* LA PLAYA DEL MÚSCULO

Existe en el litoral de Los Ángeles, California, un segmento llamado "la Playa del Músculo". Ahí se dan cita miles de fisicoculturistas de todo el mundo y de todos los sexos, que hacen sus ejercicios y presumen pectorales, latissimus dorsi, glúteos y el resto de los más de 650 músculos que forman con varia fortuna el cuerpo humano.

Si me permiten mezclar mis metáforas, el proceso del PEF, desde su incepción en la matriz hacendaria, hasta su parto de los montes en San Lázaro, podría confundirse con el desfile cotidiano de hazañas de fuerza, exhibición de tegumento estriado y desarrollo anormal del ego que se da en la Playa del Músculo.

A muchos de los aspirantes no les faltó más que ceñirse la piel de león y embrazar el garrote para pasar como clones del truculento Hércules. Otros se enredaron en las ramas del árbol legislativo, como la sabia amiga de Eva. Algunos se desgarraron las vestiduras y se cubrieron el pelo con ceniza.

Y no faltó quien montara su feria en los alrededores.

* LAS DAMAS PRIMERO

A Beatriz Paredes Rangel le fue de maravilla. Mantuvo en alto las consignas que han llevado el partido que preside a su actual privilegiada posición, y no la pudieron mover una micra de su emblemático" no IVA a alimentos y medicinas". Salió del PEF con buenas aportaciones para los estados en que habrá goberconversión en 2010, y no le permitió a la Vázquez que se adornara con sus prerrogativas.

Peña Nieto salió con lo que quería: dinero para infraestructura en el Estado de México. Todo lo contrario le ocurrió a Marcelo Ebrard, a quien ahora la torpeza de Alejandro Encinas al dejar que una panista se alzara con la presidencia de la Comisión del Distrito Federal, le costó 10 mil 500 millones de pesos. Once mil, si contamos con los 500 millones que anteriormente le habían cercenado a su techo de endeudamiento. (Pero como Encinas trabaja para López Obrador, este resultado también tiene la lectura de que al tabasqueño le fue bien. Quitarle recursos a Ebrard lastimará su candidatura y, como están en un balancín, si baja Marcelo sube Manuel, y viceversa).

Manlio Fabio Beltrones Rivera. Súper ganador. Hizo bien todo lo que tenía que hacer, y coronó su impecable actuación exhortando a los panistas a dejar de criticar el presupuesto que ellos mismos aprobaron, y ponerse a trabajar.

Y, claro, Javier Lozano salió confirmado como el hijo predilecto del oficialismo. Le ganó otro round al SME, consiguiendo que la Compañía de Luz y Fuerza despareciera del Presupuesto. Mientras siga así, no tiene nadie al frente para conseguir la nominación.

juegodepalabras1@yahoo.com

gilbertodestrabau1.blogspot.com
 
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