Opinión / Columna
|
Por Correo Electrónico
La corrupción (de Acción) Nacional
Organización Editorial Mexicana
20 de noviembre de 2009
|
Uno de los pretextos centrales del panismo para irrumpir en el poder, fue anunciar con profusión su decisión de combatir a fondo el flagelo de la corrupción.
A los casi nueve años de que el PAN arribó a Los Pinos, ni Vicente Fox Quesada ni Felipe Calderón Hinojosa han cumplido con ese vital compromiso que los impulsó al primer plano de la política nacional.
La memoria nos hace recordar que en el sexenio perdido del guanajuatense, fueron varios los funcionarios panistas que practicaron, con singular alegría, la corrupción, eso sin contar las acciones irregulares de los tres hijastros presidenciales, quienes aprovecharon el parentesco para hacer jugosos negocios.
César Nava -ahora presidente del PAN y diputado federal-, también se vio involucrado en algunas "irregularidades" cuando fue director jurídico de Pemex, se dice que firmó varios contratos que beneficiaron a su familia y a empresas extranjeras.
También uno de los cuñados incómodos del presente "gobierno" es Diego Hildebrando Zavala, quien obtuvo -de acuerdo con las denuncias- millonarios contratos de empresas paraestatales, subordinadas a la Secretaría de Energía, cuando Calderón era el titular de esa dependencia federal.
Así como en Pemex, CFE, Banobras, Liconsa, y en un "trabajo especial" en la instrumentación y/o operación del Programa de Resultados Electorales en las pasadas elecciones federales del 2006.
Con el padrón de personas beneficiadas por estos programas de asistencia social, de la Sedesol, de Josefina Vázquez Mota, se creó una estructura clientelar que "aseguró el voto" a favor del candidato presidencial panista.
La sinergia entre el PAN y el Gobierno fue muy evidente con la creación de la llamada "CNC azul", para captar el voto rural, la cual estuvo encabezada por Florencio Salazar Adame, Josefina Vázquez Mota, Javier Usabiaga y Alberto Cárdenas Jiménez.
En el presente, la práctica nociva de acciones de corrupción prosigue, no obstante los discursos alusivos a la erradicación de esta plaga.
El actual titular de la Secretaría de Agricultura, Ganadería, Desarrollo Rural, Pesca y Alimentación, el jalisciense Francisco Javier Mayorga -quien ocupa el cargo por segunda ocasión- hace pedazos el lema de "manos limpias de Calderón" y su advertencia de combatir "sin descanso el cáncer de la corrupción" en la administración pública federal.
Se dice que hay un expediente del caso en el escritorio presidencial, que revela que Mayorga aprovecha la posición para favorecerse a sí mismo; se ha otorgado contratos, subsidios, recursos económicos y toda clase de beneficios a sus empresas familiares.
Se conoce que las empresas del (todavía) secretario Mayorga Castañeda, que en la presente administración calderoniana, como en las postrimerías del sexenio perdido de Fox, dos de sus industrias familiares, Melder y Productora de Semillas Caloro, han sido beneficiadas con "apoyos" económicos estimados en más de cinco millones de pesos, del erario de las secretarías de Agricultura y de Economía, así como del Conacyt, en cuyo lapso el ahora secretario de despacho del calderoniato fue director de Apoyos y Servicios a la Comercialización Agropecuaria (Aserca).
Tal vez, ante la inacción de la Secretaría de la Función Pública -en proceso de desaparición- y/o la negligencia de la Auditoría Superior de la Federación, ha dado confianza a los funcionarios azules a actuar sin vergüenza en las prácticas de corrupción, que tanto criticaban (de dientes para fuera) en las administraciones anteriores.
Mayorga fue designado titular de la Sagarpa, en las postrimerías del sexenio perdido del foxiato, en sustitución del "mejor secretario de Agricultura que ha tenido México", (Fox, dixit) Javier Usabiaga, llamado también el "rey del ajo".
En esta segunda etapa relevó en el mando a Alberto Cárdenas Jiménez, quien -luego de su fracaso como secretario de despacho- sin rubor regresó a su escaño y a cobrar como senador de la República.
El exaspirante a candidato presidencial y exgobernador de Jalisco fue vetado como "interlocutor válido" ante las diversas organizaciones de productores agrícolas, por el manejo preferencial de los recursos económicos para el campo y por su notable incompetencia.
El relevo no ha beneficiado al campo y sí -como todo parece indicar- a la familia de Mayorga.
¿En dónde quedó el lema de "manos limpias"? ¿Felipe Calderón conoce de las probables acciones de tráfico de influencias del secretario de Agricultura?
¿Las promesas de combate a la corrupción en la presente administración panista quedó en otro compromiso incumplido?
¿Existen otros "servidores públicos de primer y segundo nivel, involucrados en acciones de corrupción? ¿La Auditoría Superior de la Federación tomará cartas en el asunto?
Columnas anteriores
Columnas anteriores