Metrópoli
Propone PRI regular eutanasia activa en DF
Diputado del PRI, Israel Betanzos, tercero de izquierda a derecha, calificó de inaceptable que se prolongue la asistencia de una persona con sufrimientos. Foto: Daniel Hidalgo / El Sol de México
El Sol de México
18 de noviembre de 2009


Abigail Cruz

Ciudad de México.- La fracción priísta en la Asamblea Legislativa propuso regular la eutanasia activa en el Distrito Federal, a fin de que aquellos enfermos terminales, que por voluntad propia decidan terminar con su vida, lo puedan hacer cuando no tienen posibilidades de salvarla.

La iniciativa fue presentada por el diputado del Revolucionario Institucional Israel Betanzos, quien calificó de inaceptable que cuando la calidad de vida de cualquier persona se deteriora, por un padecimiento terminal o daños irreversibles que le provoquen dolores insoportables, se pretenda alargar su vida con sufrimientos porque, inevitablemente, la muerte llega en cualquier momento.

Ante el pleno legislativo, explicó que se necesitará reformar la Ley de Voluntad Anticipada, que se aprobó en la IV Legislatura, la Ley de Salud local y el Código Penal para aplicar la eutanasia activa, de tal manera que un paciente pueda expresar su voluntad de recibir o no medidas que prolonguen su existencia más allá del curso natural de la enfermedad.

Recordó que la Ley de Voluntad Anticipada plantea la muerte asistida, a través de cuidados paliativos que eviten el dolor del enfermo terminal hasta que su enfermedad acabe con su existencia.

Insistió en que es absurdo prolongar la agonía de una persona cuando, en contra de su voluntad, se le administran medicamentos o terapias que le dan un corto lapso de vida y ya no existe algún remedio a su enfermedad. Por esa razón, el asambleísta del tricolor sostuvo que la eutanasia resulta una opción, porque es más indigno prolongar la vida cuando se sabe de antemano que no hay remedio para curar una enfermedad.

Indicó que estas reformas no atentan contra la voluntad de los familiares, debido a que cuando una persona padece una enfermedad terminal los principales afectados son los ellos, pues es en quienes recae la responsabilidad, además del dolor y la afectación económica que por varios meses tienen que sufragar.

El vicecoordinador de esa fracción señaló que de ser aprobada esta propuesta por el pleno de la Asamblea Legislativa, se crearía la figura de un Comité de Ética dependiente de la Secretaría de Salud, que determinaría la autorización o negación de la eutanasia cuando se cumplen o no los lineamientos para proceder con esta medida y estaría integrada por médicos, abogados, autoridades, psicólogos y hasta prelados, con el fin de que sea un órgano interdisciplinario.

Agregó que, una vez aprobada, se procede con los trámites notariales que legalizan el procedimiento para los pacientes terminales.

La eutanasia se define como el derecho que tiene un paciente a decidir la forma y el momento de su muerte, con el objeto de evitar sufrimientos y agonía dolorosa como consecuencia de una enfermedad grave e incurable. Para ello, se debió agotar todas las opciones que permitan diagnosticar la irreversibilidad de la enfermedad y por tanto la muerte inevitable, dijo el diputado local del PRI.

Señaló que el tema es sin duda polémico y que implica tomar en cuenta diversas opiniones, pero son muchas las voces de médicos, juristas, pacientes y ciudadanos en general que se inclinan porque se legalice el derecho que tiene cualquier persona a decidir sobre su vida.

La iniciativa de Ley presentada en la Asamblea Legislativa no es nueva, ya que en mayo de 2005 en la Cámara de Diputados se presentó una iniciativa de reforma a los códigos Penal y Civil federales para permitir la muerte asistida. De igual modo, en octubre de 2005 se presentaron reformas a la Ley de Salud y al Código Penal del Distrito Federal para permitir la muerte asistida, mientras que en Nuevo León también se presentó una iniciativa para permitir la eutanasia.

En el mundo, el tema de la eutanasia no ha sido excluido de las legislaciones. A pesar de un lento avance a partir de 1934, el Código Penal de Uruguay establece el denominado homicidio piadoso.

Ante esa irrefutable condición, la presente iniciativa pretende fortalecer la dignidad humana y crear elementos legales que permitan, a quien lo desee, acceder a una muerte digna.