Opinión / Columna
 
Así lo Dice La Mont 
Federico La Mont 
17 de noviembre de 2009

  * SOS poniente DF

* Federación y A. Obregón

Opacidad: Mostró la LXI Legislatura con el Gobierno del DF y particularmente las 16 jefaturas delegacionales, entre las que se sobresale por su orografía constituida por siete barrancas con 100 km de extensión Álvaro Obregón. El desprecio hacia sus más de 700 mil habitantes en el corto plazo se puede revertir a toda la capital, asiento de los tres poderes de la Unión. Sólo en algunas de sus colonias, como Tlacoyaque, Chamontoya, Jalalpa, Barrio Norte y El Queso, se concentran los focos rojos de riesgos naturales.

Legado de corrupción: El rezago y claroscuro que prevalecieron en esa demarcación se remonta a las administraciones tricolores, pero también albiazules de Raúl Zarate Machuca (1979-1982) y el delegado cazador Luis Eduardo Zuno Chavira, quién sólo por obra y gracia del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) superó en 2000 al actual coordinador del grupo parlamentario del PRD ante la LXI Legislatura, Alejandro Encinas Rodríguez.

Más tricolores: Evidentemente la expansión de asentamientos irregulares no escapó a la gestión de Óscar Levin y Manuel Díaz Infante, quienes por una u otra causa no evitaron el crecimiento de colonias como Jalalpa, Ponciano Arriaga y Herón Proal. Las dos últimas se asentaron sobre barrancas que fueron rellenadas con los escombros de los sismos del 85 y en las cuales sobresale la alta marginación e índice delictivo, pero principalmente, en Jalalpa, el consumo de drogas que pasa inadvertido a la acción del Gobierno federal.

Alto riesgo: En esta demarcación el 60 por ciento de sus residentes se ubican en zonas de riesgo, como son minas, taludes, ríos, barrancas, presas -13 de las 19 que sirven de vasos reguladores e impiden la inundación de la ciudad-, sin olvidar la fábrica de pólvora de la Secretaria de la Defensa Nacional (SEDENA) en la zona de Santa Fe, una estación de Hidrosina en Avenida Centenario e instalaciones estratégicas de energía eléctrica del país, donde se ubica su centro de mando. Ante cualquier acción terrorista contra estas instalaciones quedaría en riesgo la seguridad nacional.

Protección Civil: Si realmente la Federación vislumbra un mapa de riesgos a esta demarcación, debería considerarse como una prioridad, pues en el corto plazo no se descartan colapsos de minas como la recientemente registrada en Barrio Norte, hundimientos en el total de sus colonias, deslaves, colapsos de taludes, inundaciones, desbordes de presas, explosiones y heladas en la zona alta, como Santa Rosa o San Bartolo, donde en invierno la temperatura desciende hasta 5 grados bajo cero.

Presupuesto: Se prevé que en 2010 la V ALDF solo asigne a Álvaro Obregón mil 400 millones de pesos, de los cuales sólo en gasto corriente se erogarán 800 millones. En ese sentido, sólo por concepto de obra se dispondría de 150 millones, la mitad de ellos para el mantenimiento de 140 escuelas y otros 70 para obras de mitigación, como estudio y regeneración de minas, muros de contención, zampeo de taludes y limpieza de barrancos.

Caso Santa Fe: El 70 por ciento del territorio de este complejo residencial, conformado por universidades privadas, centros financieros y comerciales y viviendas de lujo, forma parte de Álvaro Obregón y el 30 por ciento restante de Cuajimalpa. Para su integración en una sola demarcación, el jefe delegacional obregonense, Eduardo Santillán Pérez, propone una reforma a la Ley Orgánica del Distrito Federal, así como la revisión del Plan Parcial de Desarrollo que vence en 2010.

Objetivo: Lo anterior implica una revisión exhaustiva de la problemática de la zona, en la cual debe prevalecer un desarrollo equilibrado y sustentable que en el corto plazo impida el colapso del principal centro financiero de América Latina, que podría no ser autosuficiente en agua, energía eléctrica, vialidades y transporte público.

Zona de excepción: Solo Santa Fe cuenta con un régimen discrecional o autogobierno, en su momento presidido por Jorge Martínez Lanz al frente de la Asociación de Colonos. Paralelamente, existe el Fidecomiso del mismo nombre que otorga limitados recursos a los pueblos colindantes de Santa Rosa, San Bartolo y San Mateo en compensación por las afectaciones sufridas en el último quinquenio. Éstas se reflejan en materia de vialidad, ecología y el impacto cultural de la zona, sin olvidar la voracidad inmobiliaria.

¿Y City Santa Fe?: A esa inconclusa obra residencial se le considera el mayor fraude colectivo de la zona, pues antes de concluir la venta departamental, se clausuró la obra y no existe capacidad financiera alguna por parte de los desarrolladores para su entrega. Ya se cuenta con denuncias ante la PGJDF que en cualquier momento procederá a las consignaciones necesarias. A lo anterior se suma Prados de la Montaña en Cuajimalpa, una propiedad de Servicios Metropolitanos (SERVIMET) ubicada en el centro del debate sobre su permanencia como área verde o su comercialización, lo cual implica una operación superior a los 500 millones de dólares.

Región Kafkiana: Tanto la opulenta Lomas de Santa Fe -donde un departamento oscila entre uno y tres millones de dólares- y la siempre precaria Jalalpa -con su acostumbrada anarquía y espiral delincuencial-, ninguna escaparía a la fuerza de los fenómenos naturales. Sin duda Santa Fe es el espejo del país, no solo por sus contrastes, sino por la polarización social y el desconocimiento de los unos -millonarios de Forbes- sobre el mundo de los otros -los panchitos y su geografía de Tlapechico-.
 
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