Sociedad
Margaret Atwood cumplirá 70 años
Margaret Atwood, conocida como la autora canadiense más grande del momento. Foto: Cortesía
El Sol de México
17 de noviembre de 2009
DPA
Toronto, Canadá.- Con una obra de más de 50 libros, Margaret Atwood es conocida como la autora canadiense más grande del momento.
Quien la ha leído conoce su preocupación por la naturaleza y el futuro de la humanidad. Como hija de un entomólogo, Margaret creció en la selva. Aún hoy pasa todos los veranos en una cabaña de madera con canoas en la puerta, sin electricidad ni agua.
El miércoles Atwood festeja su cumpleaños 70. Sus novelas, cuentos cortos, volúmenes de poesía, obras de teatro, radionovelas y libros infantiles se han traducido a 30 idiomas. Hace años es considerada candidata para el premio Nobel de Literatura. Los escenarios de Atwood son sombríos, su mirada del mundo atemorizante. "Tenemos nuestro ecocrédito al descubierto", advierte.
"Hemos saqueado el banco de la naturaleza.
"No podemos seguir aniquilando la naturaleza a este ritmo, sin matarnos a nosotros y a todo lo demás sobre el planeta". Últimamente, no obstante, ve señales de un cambio de conciencia: "La era yo-yo-yo, en la que vivimos tanto tiempo, por ahora ya pasó. La mirada sobre la vida será menos materialista. (...) Preste atención, y verá que ya comienza", dijo Atwood hace un año en una entrevista con la revista alemana Der Spiegel.
Atwood explica su pasión por la palabra escrita con base a la falta de distracción durante sus primeros años de vida; no tenía ni compañeros de juego ni televisión. Así fue como aprendió a leer temprano y sigue siendo hasta el día de hoy "adicta" a los libros.
Hasta cumplidos los 12 años no se sentó por primera vez en un aula escolar.
Más tarde, recorrería el mundo. Atwood vivió en Inglaterra, Escocia y Francia, entre otros. Todavía hoy es nómada, entre la vida urbana con visitas a la ópera y compromisos como presidenta honoraria del Rare Bird Club (Club internacional de aves raras) por un lado, y la soledad del norte de Québec, por el otro. Atwood es miembro del partido de los verdes de Canadá, aunque su militancia se limita a asuntos ambientales exclusivamente, como ella remarca.
En su novela futurista "Oryx y Crake" (2003) la biotecnología conduce a la repentina desaparición de la humanidad. Una epidemia viral destruye todo menos un hombre y un puñado de hombres fabricados mediante la tecnología genética. Atwood recurre a este espantoso escenario para plantear preguntas sobre política ambiental, biotecnología y valores humanos. En sus dos primeras novelas "La mujer comestible" ("The Edible Woman", 1969), y "Resurgir" ("Surfacing", 1972) discute el papel de la mujer.
Su primera novela satírica, "Lady Oracle", apareció en 1973. Con una obra que sigue las huellas de George Orwell, Atwood sorprendió a sus lectores a mediados de los años 80. "El cuento de la criada" (1985) describe la esclavización moderna de la mujer por parte de fundamentalistas religiosos en Estados Unidos. En 1989 el cineasta alemán Volker Schlöndorff filmó esta obra literaria junto a ella: "El Cuento de la Doncella" ("The Handmaid's Tale", 1990).
A mediados de los 90 conquistó nuevos terrenos. Después de haber trabajado sobre el papel de la mujer, Atwood se dedicó a relatos históricos. En "Alias Grace" (1996) cuenta de la hermosa muchacha Grace, que en 1843 fue condenada a prisión perpetua por un asesinato.
Por su novela social "El asesino ciego" (2000), obtuvo en el año 2000 el premio Booker, el más alto honor de la literatura de habla inglesa. El jurado elogió su "fuerza narrativa" y su "ojo poético".
En octubre de 2008 a Atwood le fue concedido por su obra el premio Príncipe de Asturias, con una dotación de 50 mil dólares, y en septiembre de este año recibió el premio Nelly-Sachs, provisto de 15 mil dólares.
Toronto, Canadá.- Con una obra de más de 50 libros, Margaret Atwood es conocida como la autora canadiense más grande del momento.
Quien la ha leído conoce su preocupación por la naturaleza y el futuro de la humanidad. Como hija de un entomólogo, Margaret creció en la selva. Aún hoy pasa todos los veranos en una cabaña de madera con canoas en la puerta, sin electricidad ni agua.
El miércoles Atwood festeja su cumpleaños 70. Sus novelas, cuentos cortos, volúmenes de poesía, obras de teatro, radionovelas y libros infantiles se han traducido a 30 idiomas. Hace años es considerada candidata para el premio Nobel de Literatura. Los escenarios de Atwood son sombríos, su mirada del mundo atemorizante. "Tenemos nuestro ecocrédito al descubierto", advierte.
"Hemos saqueado el banco de la naturaleza.
"No podemos seguir aniquilando la naturaleza a este ritmo, sin matarnos a nosotros y a todo lo demás sobre el planeta". Últimamente, no obstante, ve señales de un cambio de conciencia: "La era yo-yo-yo, en la que vivimos tanto tiempo, por ahora ya pasó. La mirada sobre la vida será menos materialista. (...) Preste atención, y verá que ya comienza", dijo Atwood hace un año en una entrevista con la revista alemana Der Spiegel.
Atwood explica su pasión por la palabra escrita con base a la falta de distracción durante sus primeros años de vida; no tenía ni compañeros de juego ni televisión. Así fue como aprendió a leer temprano y sigue siendo hasta el día de hoy "adicta" a los libros.
Hasta cumplidos los 12 años no se sentó por primera vez en un aula escolar.
Más tarde, recorrería el mundo. Atwood vivió en Inglaterra, Escocia y Francia, entre otros. Todavía hoy es nómada, entre la vida urbana con visitas a la ópera y compromisos como presidenta honoraria del Rare Bird Club (Club internacional de aves raras) por un lado, y la soledad del norte de Québec, por el otro. Atwood es miembro del partido de los verdes de Canadá, aunque su militancia se limita a asuntos ambientales exclusivamente, como ella remarca.
En su novela futurista "Oryx y Crake" (2003) la biotecnología conduce a la repentina desaparición de la humanidad. Una epidemia viral destruye todo menos un hombre y un puñado de hombres fabricados mediante la tecnología genética. Atwood recurre a este espantoso escenario para plantear preguntas sobre política ambiental, biotecnología y valores humanos. En sus dos primeras novelas "La mujer comestible" ("The Edible Woman", 1969), y "Resurgir" ("Surfacing", 1972) discute el papel de la mujer.
Su primera novela satírica, "Lady Oracle", apareció en 1973. Con una obra que sigue las huellas de George Orwell, Atwood sorprendió a sus lectores a mediados de los años 80. "El cuento de la criada" (1985) describe la esclavización moderna de la mujer por parte de fundamentalistas religiosos en Estados Unidos. En 1989 el cineasta alemán Volker Schlöndorff filmó esta obra literaria junto a ella: "El Cuento de la Doncella" ("The Handmaid's Tale", 1990).
A mediados de los 90 conquistó nuevos terrenos. Después de haber trabajado sobre el papel de la mujer, Atwood se dedicó a relatos históricos. En "Alias Grace" (1996) cuenta de la hermosa muchacha Grace, que en 1843 fue condenada a prisión perpetua por un asesinato.
Por su novela social "El asesino ciego" (2000), obtuvo en el año 2000 el premio Booker, el más alto honor de la literatura de habla inglesa. El jurado elogió su "fuerza narrativa" y su "ojo poético".
En octubre de 2008 a Atwood le fue concedido por su obra el premio Príncipe de Asturias, con una dotación de 50 mil dólares, y en septiembre de este año recibió el premio Nelly-Sachs, provisto de 15 mil dólares.