Opinión / Columna
 
Desde los Tendidos 
Guadalupe Vergara S. 
15 de noviembre de 2009

  * Con dos toros de la ilusión Fermín Spínola cortó tres orejas

* Manolo Arruza dijo adiós por todo lo alto y corto una

* Enrique Ponce cuatro toros malos también una oreja





Con un ambiente por demás festivo los aficionados acudimos a La Plaza más grande del mundo dispuestos y seguros a darnos banquete de buen torear, el cartel inaugural de la Temporada Grande 2009-2010 así lo prometía. Tres toreros con el encierro de San José que sí estuvo bien presentado, edad, peso y cornamentas. Menos el que regresaron por chico, débiles, con dificultades para embestir, descastados fueron pitados salvando el honor de los ganaderos tercero y sexto mismos que cayeron en manos de Fermín Spínola que no era el mayor atractivo del cartel, pero vino dispuesto a llevarse el gato al agua y la suerte le deparó a "Huasteco" y "Cafetero" para poder realizar un sueño. Fue una sorpresa, para el torero estos dos toros que habrá soñado muchas noches en esta plaza y el inmenso torero Enrique Ponce y otro, veterano con experiencia y oficio, Manolo Arruza.

Fermín Spínola con estos dos bombones que exigían ser toreados de acometida clara suaves y pastueñas planeaban en sus embestidas, capotes y muletas, asombrosa nobleza. Los dos de San José trasmitieron la emoción sin tirar una cornada y largo recorrido hasta se les pudo sacar más, no parecían reales. Spínola los toreo y gustándose gusto al respetable, pero dejó mucho por hacer.

Banderilleó con acierto en todos los terrenos y con la espada bien afilada los despachó con acierto, hubo un pinchazo con el sexto. Fermín Spínola triunfó con dos toros para consagrarse que se fueron con arrastre lento más que merecido. ¡Enhorabuena torero!

Con ejemplar entrega Manolo Arruza se despidió haciendo gala de facultades físicas. Este veterano que vistió de verde y oro dijo adiós a los ruedos con dos faenas plenas de reposo. Con la que abrió plaza un bello cárdeno "Dulce de coco" con suaves lances. Colocó certeros, medidos pares de banderillas, aprovechando al máximo con una faena por los dos lados usando la cabeza y mucho corazón, recreándose, templando, sin forzar al de San José que duro muy poco para terminar de cartera estocada que valió para la oreja cortada. Su segundo, "Veracruzano" deslucido, un plomito, pegado al piso para confirmar que Manolo Arruza sobrado de técnica y torería logró tandas de mérito y entrega, realizando la faena que malogró con el estoque. Al compás de "Las Golondrinas" a Manolo Arruza le cortó la coleta su hijo Carlos Manuel ante la presencia de los matadores Jesús Solórzano, Guillermo Capetillo y J osé Antonio Rodríguez "El Capitán" con Víctor Galindo. Una vuelta al ruedo plena de emoción y remembranza.

Lo impredecible fue al esperado maestro Valenciano, ídolo de todas las plazas y mucho más en ésta donde a lo largo de inolvidables temporadas nos ha emocionado hasta el paroxismo, Enrique Ponce, maestro al que hemos visto lidiar toros imposibles, inventado faenas de la nada hoy con uno de esos destacados lo vimos con "Cañero" escuchar las primeras ovaciones con la capa. Iniciar su faena pleno de clase y elegancia largos y profundos ¡olées!, pero el de San José ya se quedaba corto y Ponce fue exponiendo, arrimándose sin cuentos sacar los muletazos, en los terrenos de este "Cañero" muy comprometidos, aguantando mas de lo debido para cuajar un ayudado y el de pecho que levantó a los miles de aficionados de sus asientos. Así forzando al toro pasaba, ejecuto Enrique Ponce la suerte con la espada, perfecta para dejar tres cuartos de acero y recibir la oreja concedida tras esta faena magistral y de arte a un toro muy difícil. Su segundo "Volador" que brindó a Manolo Arruza, no tenía un pase y abrevio. El toro como seis de los ocho fue pitado. Sacando la casta Ponce regaló otro, que fueron dos, pues el primero fue devuelto por feo y pequeño. Con el segundo en maestro vimos muletazos de arte aguantando pues "Papanteco" se quedaba corto. Pinchó antes de la estocada final, pero Enrique Ponce comprobó el cariño de los aficionados y su compromiso como figura de salir a torear bien siempre, al toro bueno o al malo que ésta, la tarde inaugural fueron cuatro... NOS VEREMOS MÁS TARDE... QUE EL CIELO LOS JUZGUE...
 
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