Opinión / Columna
 
Acontecer político 
José Luis Camacho Vargas 
Fidel Herrera pasó la prueba de la "México"
Organización Editorial Mexicana
15 de noviembre de 2009

  El día de hoy, el gobernador de Veracruz, Fidel Herrera Beltrán, rinde cuentas a los veracruzanos con motivo de su quinto año de gobierno. Y lo hace en medio de una amplia aprobación popular de su trabajo y del empeño mostrado por cumplir no sólo con los compromisos que contrajo en aquella intensa y apasionante campaña electoral de 2004, sino con los retos que el acontecer nacional e internacional han impuesto a los veracruzanos.

En medio de la grave crisis económica que padecemos en todo el país, el territorio veracruzano se ha erigido en un verdadero oasis de prosperidad y crecimiento. Nada menos, amigo lector, le comento que no ha habido mes en este año en el que Veracruz no haya crecido; como muestra ubicamos que durante octubre se crearon 10 mil 500 empleos formales, ello sin contar los que permanentemente se establecen como resultado de la industria petrolera y gasera que se ha asentado en el Estado. Esto nos habla de que uno de cada diez empleos que se crean en el país es en la entidad jarocha.

Asimismo, la puesta en marcha de medidas innovadoras, como la bursatilización de recursos públicos, han rendido los resultados esperados y permitido la continuación del desarrollo de obras de infraestructura y de programas sociales que de otra forma hubieran sido interrumpidos. A pesar de los recortes de los recursos provenientes de la Federación, la vitalidad de la economía de Veracruz se ha demostrado.

A estos logros se suma el hecho de que Veracruz ha fortalecido su imagen como destino turístico nacional e internacional. Para ello los avances en materia de seguridad pública y oferta de servicios han jugado un papel central.

Si bien en estos momentos la entidad ha sido víctima de lluvias torrenciales, producto del cambio climático global, que se han traducido en inundaciones severas en los municipios de Acayucan, Cosoleacaque, Minatitlán, Moloacán, Nanchital, Texistepec, Uxpanapa, Ixhuatlán del Sureste, Zaragoza, Coatzacoalcos, Agua Dulce y Las Choapas, lo positivo es que no hay ninguna víctima que lamentar gracias al programa de protección civil planeado e instrumentado por el gobierno del Estado, en el que las vidas humanas son la prioridad y preocupación central.

Pero estos logros no son efecto de la casualidad, sino reflejo de años de trabajo y experiencia del gobernador Fidel Herrera Beltrán; experiencia que data de cuando menos hace 40 años, tiempo durante el cual le ha servido al Poder Legislativo federal y a la administración pública. Pero su carrera política en su Estado ha sido larga y excepcional, puesto que de un modesto cargo que desempeñó en la administración del gobernador Rafael Murillo Vidal, ahora ha llegado a la primera magistratura estatal, conociendo como pocos a su gente y sus necesidades.

Fidel Herrera posee una seria debilidad, la cual se ha evidenciado durante sus cinco años de gobierno: trabaja de día y de noche los 365 días del año. La jornada para el mandatario veracruzano inicia muy temprano y concluye a altas horas de la madrugada, ya sea que a primera hora se reúna con diputados locales, presida una ceremonia en Palacio de Gobierno, inaugure una campaña de vacunación y asista a una conferencia con jóvenes universitarios, para a mediodía realizar una gira de trabajo con algún secretario de Estado, atender a madres de familia y comer con periodistas. Por la tarde sostener reuniones en la Ciudad de México y en la noche trasladarse a algún municipio veracruzano, es decir, se trata de un gobernante entregado por completo a sus representados y a la atención de sus necesidades.

Pero esto no sólo lo sostiene un servidor. Los resultados de la reciente encuesta realizada por Consulta Mitofsky muestran que el gobernador Fidel Herrera Beltrán llega a su quinto informe de gobierno con la aprobación del 84 por ciento de los veracruzanos, es decir, no sólo ha logrado el refrendo de quienes votaron por él en 2004, sino que a base de trabajo y esfuerzo se ha ganado el reconocimiento de quienes no creían en él y ha conseguido que en Veracruz reine la armonía y, sobre todo, la esperanza de vivir y progresar.

Y se trata no sólo de la aprobación estatal del mandatario, sino que prevalece un ánimo positivo hacia Fidel Herrera Beltrán en todo el país, como lo demuestra la calurosa bienvenida que recibió el pasado domingo durante la inauguración de la Temporada Grande de la Plaza de Toros México, en el Distrito Federal, cuando un aficionado a la tauromaquia al percatarse de la presencia del veracruzano gritó desde lo alto del coloso de Insurgentes: "Fidel Herrera, bienvenido a la México", lo que motivó muestras de simpatía entre los asistentes. Una prueba de fuego de la que no muchos políticos salen victoriosos.

Otro de los datos arrojados por Consulta Mitofsky es que el 56 por ciento de los veracruzanos reconocen en Herrera Beltrán a un político cercano a la gente, atento a sus necesidades, pero, sobre todo, a un hombre que dialoga y que concilia, es decir, un hombre que resuelve problemas.

Como lo ha dicho el diputado Javier Duarte de Ochoa, en Veracruz habrá un antes y un después de la administración de Fidel Herrera Beltrán, quien ha representado un verdadero punto de inflexión en la entidad jarocha.

Los resultados que entrega han provocado que se empiece a hablar del "Fenómeno Fidel Herrera" al trabajo intenso y destacado que realiza en su entidad, lo cual, sin duda alguna, lo convierte en uno de los principales activos con que cuenta el Partido Revolucionario Institucional.

camachovargas@prodigy.net.mx
 
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