Opinión / Columna
 
César Duarte 
Resguardar la soberanía
Organización Editorial Mexicana
14 de noviembre de 2009

  La presencia de fuerzas extranjeras en nuestro país ha sido históricamente rechazada. La gran mayoría confiamos en la fortaleza de nuestras instituciones para hacer frente y resolver los problemas internos.

Una vez más el tema vuelve a ser objeto de debate. Hace unos días la presidenta de la Asociación de Maquiladoras de Juárez, Soledad Máynez Bribiesca, y el presidente de la Cámara Nacional de Comercio de Ciudad Juárez, Daniel Murguía Lardizábal, pidieron la presencia de las fuerzas de paz de la Organización de las Naciones Unidas en ese municipio.

El objetivo, explicaron, es que esa fuerza internacional ayude a combatir la inseguridad pública; sin embargo, es preciso aclarar que los "Cascos Azules" tienen como misión restablecer la paz en territorios donde ésta se vea amenazada y que sólo intervienen a petición de los gobiernos.

Hay que reconocer que en Chihuahua, particularmente en Ciudad Juárez, existen altos niveles de inseguridad y violencia, pero de ninguna manera hay guerra; por lo tanto, no se justifica la presencia de ninguna fuerza internacional.

Además, es importante reconocer el trabajo del gobernador del estado, José Reyes Baeza Terrazas, quien asume plenamente la responsabilidad de combatir frontalmente al crimen organizado. El Gobierno de Chihuahua hace un trabajo destacado en esa tarea y muy pronto veremos resultados alentadores.

Luego de la exigencia de la iniciativa privada de Juárez, varias voces salieron inmediatamente al paso. El presidente Felipe Calderón rechazó la posibilidad de que los "Cascos Azules" puedan ayudar a contener la violencia en Ciudad Juárez.

El gobernador de la entidad también descartó esa posibilidad: "No avalo esa solicitud, porque, además, esa facultad es exclusiva del Presidente de México y del Senado de la República decidir sobre el tema", explicó.

Más que una intervención extranjera en asuntos internos de seguridad pública, agregó Baeza Terrazas, la atención debe centrarse en un plan de colaboración en el que Estados Unidos se comprometa a combatir el tráfico de drogas hacia su territorio y el de armas hacia México.

Coincido plenamente con esas posturas. No hay ninguna necesidad de contar con la presencia de fuerzas internacionales cuando tenemos instituciones fuertes, como el Ejército Mexicano, que pueden hacer frente con eficacia y honestidad a la delincuencia.

Los mexicanos tenemos la responsabilidad de salvaguardar la soberanía nacional y resguardar nuestras instituciones; fortalecerlas y velar por la paz y seguridad interior. Hacerlo con nuestras propias capacidades y con nuestros propios recursos, es lo correcto.

Chihuahua no es la excepción. Por el contrario, el estado tiene Gobierno y ciudadanos comprometidos y decididos a enfrentar cualquier contingencia. Es la entidad más grande de la República y su gente responde perfectamente a esa grandeza.

No bajaremos la guardia; los chihuahuenses estamos decididos a hacerle frente a los problemas y a ganarle la batalla a la delincuencia y al narcotráfico. Requerimos unir esfuerzos, pues sólo así superaremos sin contratiempos los obstáculos.

En estos momentos, en la Cámara de Diputados, se discute el presupuesto para 2010. Estamos a tiempo de hacer un llamado a los legisladores de todos los partidos políticos para que aprueben recursos suficientes para Chihuahua, particularmente para atender las necesidades de infraestructura y de seguridad pública.

Los recursos permitirán atender los problemas de la entidad, principalmente hacerle frente con eficacia a la delincuencia organizada, porque así el Gobierno podrá seguir invirtiendo en nuevas e innovadoras estrategias para enfrentar con éxito al crimen organizado.

Insisto, el problema lo debemos atender internamente. No es necesario hacer llamados a fuerzas internacionales, porque los mexicanos y los chihuahuenses somos mujeres y hombres capaces de resolver cualquier problema.

cesar.duartej@gmail.com
 
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