Opinión / Columna
 
El Mundo de la Realeza 
Mariana Vargas Ruiz 
La popularidad real
El Sol de México
14 de noviembre de 2009

  Isabel II de Inglaterra ha visto decaer su popularidad a través de los 57 años de reinado. Es la monarca más longeva del mundo europeo, mientras del mundo asiático lo es el rey Bhumibol de Tailandia.

¿Qué pasa con la popularidad real? Mucha gente piensa que las monarquías están ya fuera de moda, que es un sistema antiguo que debería desaparecer. Pero, gracias al internet, a los periódicos y revistas, nos interesamos más en ellos. Lo cual no quiere decir que sean más populares. Ahora, nos damos cuenta de lo que ganan, de lo que gastan, de sus hobbies, sus problemas maritales e incluso, de su intimidad.

¿Han decaído en su imagen y popularidad? Yo creo que sí. Son muchos los escándalos que hemos leído o visto, desde el divorcio de Carlos y Diana, la muerte de la Princesa, de la misma Grace Kelly, de amoríos y aventuras extramatrimoniales, de pleitos con los paparazzis, de divorcios y todo esto ha venido a formar un conjunto de descrédito para las casas reales.

Los rumores además, son desmentidos por la propia realeza, o como cuando demandan a tal tabloide por difamación. Pero la ventaja que tenemos los medios, y desventaja para ellos, son las famosas fotografías. Aunque no falta algún traidor como James Hewitt, que fue "amigo" de Lady Di, quien traicionó su confianza de la fallecida princesa al publicar su romance real en un libro escrito por Anna Pasternak y titulado "Princesa enamorada".

Ese tipo de escándalo es el peor. Por ejemplo, cuando el exconsorte de Estefanía de Mónaco ha hablado para los medios de comunicación sobre la Princesa, o cuando lo cacharon los paparazzis en una alberca, desnudo, teniendo relaciones con una chica estando todavía casado con Estefanía. En otros tiempos hubiera sido mandado al patíbulo.

Ahora vemos que son más criticados, que son seres humanos, que como cualquiera de nosotros, cometen errores, sólo que por ser personas conocidas se les critica con más fuerza y sin piedad. La realeza no debería viajar con tantos lujos, no debería tener más privilegios... pero se nos olvida que hay casas reales democráticas, que han sido elegidas mediante elecciones como la casa real noruega o la casa real de Camboya. Y OBVIAMENTE, hay monarcas absolutos, como el rey Mswatti III de Swazilandia, que provoca escándalo para nosotros los occidentales porque tiene 12 esposas, dos prometidas, 30 hijos, y lo que es peor, su pueblo se muere de SIDA.

Estos son otros tiempos, y tendremos que ver si con el tiempo, estos reinados se acaban, o si por el contrario, sobrevive la realeza a nuestros tiempos donde el mundo pide con urgencia la tan ansiada "democracia".

haamarvaru@hotmail.com
 
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