Sociedad
Homenaje a "Gabo" en el desfile de modas "DFashion"
Ricardo Covalín durante la pasarela del DFashion. Foto: Adrián Vázquez / El Sol de México
El Sol de México
7 de noviembre de 2009


Cindi E. Islas Miranda / El Sol de México

Ciudad de México.- "Cien años de soledad" y "El coronel no tiene quién le escriba", del escritor colombiano Gabriel García Márquez, son algunas de las obras que fueron interpretadas por los diseñadores mexicanos Cristina Pineda y Ricardo Covalín durante la primera jornada del DFashion.

Una línea vibrante y colorida se apreció en la pasarela que presentó la casa de moda mexicana Pineda Covalín, donde imperaron los vestidos en seda estampados de flores y aves con frases tomadas del libro "El amor en los tiempos de cólera", entre otros.

Los modistas mexicanos dieron rienda suelta a su creatividad en diseños con tintes intelectuales y llenos de sentimientos, donde se imprimió el realismo mágico de las obras de "Gabo" en mascadas, corbatas, blusas, shorts, pantalones, blusas y faldas.

El lino, satín y gasa de seda fueron algunos de los materiales que el dúo usó, dando como resultado diseños vaporosos inspirados en las obras del Nobel de Literatura colombiano.

Frases como "...porque las estirpes condenadas a 100 años de soledad no tenían una segunda oportunidad sobre la tierra" y "Para Mercedes, por supuesto" se apreciaron en las delicadas y vanguardistas prendas que se integraron a los detalles de la tradición popular mexicana, que caracteriza a la dupla.

Figuras en arte huichol, evocaciones a la cerámica de Talavera y a las pirámides de la zona prehispánica de Chichén Itzá fueron estampadas en las telas que se conjugaron con alegres y divertidos cortes, inspirados en el pueblo de Maconodo.

La colección también incluyó algunas prendas para caballero en texturas de lino y curo, principalmente en trajes sastre y gabardinas que reflejaron la maestría de la pluma del laureado escritor colombiano en diseños que resaltaron por su elegancia y originalidad.

De la paleta de colores imperaron los tonos cálidos, donde destacó el rojo, naranja, blanco, beige, café, verde y variedad de azules.

De acuerdo con declaraciones de los propios diseñadores, la colección fue una grata sorpresa para García Márquez, aunque éste no participó en el proceso creativo.

Para deleite de los asistentes, se contó con la voz de Regina Orozco, quien estuvo acompañada por un virtuoso de la guitarra clásica.