Opinión / Columna
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Hechos
Jesús Michel Narvaez
Ceguera ante la realidad económica que vive México
El Sol de México
5 de noviembre de 2009
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¿Paliamos la crisis en México?... ¡de ninguna manera! Ni con los nuevos impuestos el próximo año se verá que la hacienda pública cuente con recursos ya no suficientes sino necesarios para hacer frente a los reclamos sociales y que seguramente estarán en el Presupuesto de la Federación para el año 2010.
De acuerdo con la Secretaría de Hacienda, los ingresos caerán este año de la siguiente manera: IVA, 17.5 por ciento; ISR, IDE y IETU, 10.8 por ciento.
¿A qué se debe que el Gobierno deje de recaudar?
Con dos dedos de frente, no se necesita más -menos exhibir a los Nobel que no saben lo que pasa en México- se encuentra la respuesta: a que hubo menos consumo -cae el IVA- y a que la crisis hizo que las empresas dejaran de percibir ingresos y pagaran menos impuestos.
Sin embargo, el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, insistió ante legisladores que el presupuesto es recaudatorio y no políticamente bueno para las mayorías.
Frente a la realidad, cuando en el resto del mundo se ensayan nuevas fórmulas que permitan resarcir el poder adquisitivo, la generación de empleos y el consumo interno, en México vamos en sentido opuesto. No queda claro si los equivocados son los otros. Seguramente... porque mal de muchos consuelo de, usted complete el refrán, por favor.
Durante estas dos últimas semanas algo se dejó en claro y sin empañadura de ninguna especie: nadie quiso cargar el costo político de las decisiones equivocadas.
Senadores y diputados se defienden a su manera. Sacan a relucir sus frases domingueras y tratan de justificar sus acciones.
Mientras, la recaudación cae, el desempleo crece, la inflación aumenta, el peso se devalúa frente al dólar, el petróleo se acaba, el turismo se abate, las remesas se reducen, los frentes fríos aumentan y las inundaciones ahogan a miles de casas y destrozan sembradíos y matan a una decena de personas.
¡Pero todo está muy bien!
Cuando el jefe de la Unidad de Política de Ingresos de Hacienda -debe ser uno de esos genios que no nos merecemos los mexicanos-, Juan Manuel Pérez Porrúa, admite que la caída del IVA no petrolero alcanzará entre el 11 y 12 por ciento al cierre de este año, uno tiene que preguntarse: ¿a qué se debe la baja?
El IVA, usted lo sabe y muy bien, se lo cobran cuando compra ropa, va a un restaurante, paga los servicios de un hospital, llena el tanque de gasolina de su auto, paga el recibo de la luz, al sacar dinero del cajero automático y, en fin, en todas y cada una de las transacciones que realiza en establecimientos registrados ante el temible SAT.
¿Por qué, entonces, cayó la captación del IVA?
¡Por menos consumo!
Y sin lugar a dudas el próximo año habrá menos consumo en todos los servicios y productos que se encuadran en el marco del renovado IVA, sí, el del 16 por ciento en lugar del 15 que todavía se pagaba este año y que llegó a sus 15 años de vigencia y se soltó el pelo cual quinceañera a la que no la dejaban salir ni a la esquina.
En cuanto al IDE (Impuesto de Depósitos en Efectivo), el funcionario admite que será menor en 10.8 por ciento de lo esperado. ¿Por qué? Porque la gente no deposita en efectivo lo que no tiene.
Ah, pero en virtud de la caída entonces hay que cobrar más. Y en lugar del dos por ciento que pagó este año, a partir del próximo le costará tres por ciento que le "cuiden" su dinero en los bancos. Será menor el número de depósitos, pero mayor la recaudación. Eso suponen los genios financieros que no nos merecemos.
Y si el ISR cayó es porque quienes lo pagan percibieron menos, tuvieron más gastos, justificaron la salida de los recursos y sus impuestos se redujeron. No hay de otra. ¿Alguna explicación lógica sobre el tema?
En otras latitudes del mundo se buscan mecanismos que impulsen y estimulen la economía. Algunos ejemplos: baja de impuestos, créditos blandos, planes quinquenales, absorción de créditos fiscales por parte del Estado. Un sinfín de oportunidades.
Aquí, al contrario, hay que pegarle a la clase menos favorecida. El ISR se aplicará a quienes ganen más de 10 mil pesos. ¡País condenado a tener solamente pobres!
Ahora se habla de una "reforma fiscal a fondo". Quizá los legisladores y los señores que trabajan en el Poder Ejecutivo federal no creen que ya nos jorobaron lo suficiente, que es necesario aplicar nuevos ajustes, que nos demos cuenta que tener ventanas, respirar el contaminado aire, beber la escasa y en ocasiones putrefacta agua, disfrutar de Paseo de la Reforma o mirar el Popocatépetl tiene un precio que no hemos valorado.
Algo así como su Serenísima.
Ceguera absoluta e incapacidad manifiesta.
E-mail: micheljesus@hotmail.com
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