Opinión / Columna
 
México 2010 
Benjamín González Roaro 
El debate y aprobación del paquete económico, primera característica de la democracia
Organización Editorial Mexicana
5 de noviembre de 2009

  Finalmente, la Ley de Ingresos de la Federación para el ejercicio 2010 ha sido aprobada. En esta ocasión se conjugaron dos factores fundamentales: una crisis de magnitud no vista en muchos años que ha disminuido de manera relevante las rentas públicas; dos, que el conjunto de actores políticos, a pesar de sus diferencias y contradicciones, actuaron con responsabilidad en bien del país.

Son días de tensión, donde cada partido político, cada sector, cada grupo social manifiestan lo que quieren para sí y para el país. En épocas de abundancia, es fácil repartir. Pero cuando no sobran los recursos y sí las necesidades, no es sencillo decidir qué conviene más a México, no sólo a un grupo o un sector de la sociedad.

Esa es la esencia de la democracia: propiciar un diálogo respetuoso pero intenso, firme, pero que busca -y requiere- construir acuerdos. Ese proceso es el que se vivió en la Cámara de Diputados y en el Senado de la República durante los últimos días y, a través de la prensa y los medios, podríamos decir que el debate se extendió a toda la sociedad.

Una cosa es cierta: la nación requiere más inversión en su desarrollo, en su futuro. Y eso no lo vamos a lograr mientras no distribuyamos mejor la carga fiscal, para que más mexicanos colaboren al esfuerzo colectivo y sea de la manera más justa y proporcional posible. Y eso nos llevará inevitablemente a nuevos diseños fiscales, toda vez que los impuestos y los apoyos de última hora resuelven lo coyuntural pero deforman aún más la estructura institucional del cobro de las aportaciones de todos.

Lo que sigue, ahora que ya determinamos con cuánto dinero vamos a contar, es en qué lo vamos a gastar. El Presupuesto de Egresos deberá quedar aprobado a más tardar el 15 de noviembre. Habrá sin duda fuertes discusiones y debates para determinar la orientación de las políticas del Estado en materia de gasto, los cuales, lejos de alarmarnos deben ser vistos como la esencia misma de una república democrática.

Se hace necesario, una vez más, que prive el diálogo, la negociación y el acuerdo para formar mayorías. Estos días nos han enseñado que la descalificación y la diatriba no rinden frutos sino todo lo contrario. Y si bien es humano creer que nuestras propuestas, nuestros caminos para resolver los problemas son los mejores, en democracia todos debemos entender que las soluciones se construyen entre todos, tomando lo mejor de cada una, haciendo a un lado las menos viables.

En los siguientes días, la discusión de los Egresos deberá privilegiar el tema de la pobreza, la responsabilidad del gasto, la recuperación del crecimiento, la calidad de la educación, la seguridad pública, la cultura, la defensa de la salud, en suma, los grandes temas de la agenda nacional.

En los siguientes días, las instituciones deberán procesar los acuerdos necesarios para tener un Presupuesto responsable, con sentido y compromiso social. De eso se trata la democracia. Y hoy, de lo que se trata, nuestra responsabilidad es transformar el país, generando los cambios que se requieren, los cambios que ha propuesto el presidente Felipe Calderón, quien se ha dado cuenta de que hoy es el tiempo de grandes decisiones, de las grandes transformaciones.

Durante mucho tiempo se decía que no había que pagar costos altos, por lo que no deberían de empujarse grandes cambios. Hoy, el no proponer los grandes cambios es el costo más alto, un costo que México no quiere, no puede darse el lujo de pagar. Más allá de los costos, tenemos una responsabilidad histórica; es por eso que el Presidente de la República ha convocado a empresarios, legisladores, gobernadores y a los principales actores del país a un verdadero pacto para construir, por la vía del diálogo, la ruta de la economía que permita acelerar el crecimiento.

En una democracia sólida no debe haber ganadores ni perdedores, el único ganador debe ser el país. Estoy seguro de que el 16 de noviembre los mexicanos contaremos con el Presupuesto de Egresos que necesitamos para el 2010, año crucial para salir de la crisis, año para celebrar las conmemoraciones históricas, año para dar un gran salto adelante, por México, para México.

benjamingonzalezroaro@yahoo.com.mx
 
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