Sociedad
"Color, pasión y energía" , exposición de Eugenia Orozco
Eugenia Orozco. Foto: Adrián Vázquez / El Sol de México
El Sol de México
5 de noviembre de 2009
El Sol de México
Ciudad de México.- Eugenia Orozco presentó su prospectiva que lleva el mismo nombre "Eugenia Orozco". Un trabajo en el que se intenta resignificar lo construido en un "baile de los fragmentos dentro del cosmos" según lo mencionó la misma creativa.
La pintora con el apoyo de la galería Alberto Misrachi presentó su obra en las instalaciones del Hotel Nikko, con la que intenta transportar al espectador a un mundo de cambios, y construir una era de transformaciones en donde los fragmentos que algún día formaron parte de una estructura inamovible se desprendieron para jugar y bailar en búsqueda de nuevas correlaciones.
Las piezas comparte entre sí correspondencias armónicas de contrapeso, ráfagas de transparencias, segmentos en movimiento y estructuras alteradas.
El curador de la obra dijo que le trabajo de la artista plástica celebra la coyuntura desatada por un complejo y auténtico imaginario visual, confrontado con un mundo ávido de ser resignificado, rehabilitado y restituido.
Sobrepasando todos sus límites, Orozco hace una invitación a sumergirse en un mundo colorido, lleno de pasión y energía. En sus más de 30 años de quehacer en el arte, Eugenia ha viajado en el campo de la naturaleza, utilizando un inimitable modelo para despegar en el mundo de la de construcción y volver a crear su propio ambiente que pudiera ser desconcertante pero mágico y encantador.
Siempre en la búsqueda de su propio lenguaje Orozco depura la técnica sin olvidar que debe dejar sus sensaciones plasmadas en cada lienzo.
Ciudad de México.- Eugenia Orozco presentó su prospectiva que lleva el mismo nombre "Eugenia Orozco". Un trabajo en el que se intenta resignificar lo construido en un "baile de los fragmentos dentro del cosmos" según lo mencionó la misma creativa.
La pintora con el apoyo de la galería Alberto Misrachi presentó su obra en las instalaciones del Hotel Nikko, con la que intenta transportar al espectador a un mundo de cambios, y construir una era de transformaciones en donde los fragmentos que algún día formaron parte de una estructura inamovible se desprendieron para jugar y bailar en búsqueda de nuevas correlaciones.
Las piezas comparte entre sí correspondencias armónicas de contrapeso, ráfagas de transparencias, segmentos en movimiento y estructuras alteradas.
El curador de la obra dijo que le trabajo de la artista plástica celebra la coyuntura desatada por un complejo y auténtico imaginario visual, confrontado con un mundo ávido de ser resignificado, rehabilitado y restituido.
Sobrepasando todos sus límites, Orozco hace una invitación a sumergirse en un mundo colorido, lleno de pasión y energía. En sus más de 30 años de quehacer en el arte, Eugenia ha viajado en el campo de la naturaleza, utilizando un inimitable modelo para despegar en el mundo de la de construcción y volver a crear su propio ambiente que pudiera ser desconcertante pero mágico y encantador.
Siempre en la búsqueda de su propio lenguaje Orozco depura la técnica sin olvidar que debe dejar sus sensaciones plasmadas en cada lienzo.