México
Informe "satisfactorio", descarta versiones de atentado, opinan
Organización Editorial Mexicana
4 de noviembre de 2009


Redacción El Sol de México

Ciudad de México.- Luego de concluirse que fue por "fallas humanas" el avionazo donde murió hace un año Juan Camilo Mouriño, entonces Secretario de Gobernación, se desterró la sospecha del "atentado"; sin embargo, ahora la PGR debe investigar si hay responsables por la falta de entrenamiento de los pilotos de la nave, así como el otorgamiento "irregular" de sus licencias y el cansancio del controlador de tránsito aéreo, opinó el priísta Miguel Angel González Gudiño sobre lo que reveló el informe de la investigación de ese accidente.

El también coordinador de la Corriente Democrática Progresista del PRI nacional, recalcó que el informe es satisfactorio y echa por tierra versiones como la del "atentado".

Como se sabe, un Comité de Investigación, auxiliado por instituciones y organismos mexicanos, ingleses y estadounidenses, concluyó que no hubieron fallas mecánicas sino humanas en la aeronave siniestrada.

Incluso, se recalcó que hubo un insuficiente entrenamiento de los pilotos para el manejo del Lear Jet 45. Asimismo, se encontró que el controlador del tránsito aéreo había acumulado demasiadas horas extra trabajadas en días recientes al accidente.

También se descubrieron errores de procedimiento por parte de la Dirección General de Aeronáutica Civil, en relación al otorgamiento de las licencias a los pilotos, las cuales presentaban "irregularidades", lo cual debe ser indagado por la PGR para saber si hay responsables de todo esto y buscarlos, subrayó González Gudiño.

Se explicó que el avión se vino abajo por una turbulencia de estela dejada por un Boeing 767 que antecedía al Lear Jet 45 en que viajaba Mouriño, cuyos pilotos no redujeron a tiempo la velocidad de 220 a 180 nudos, como les fue indicado por personal del control de tránsito aéreo.

Según informes, la aeronave oficial en la que iban a bordo Mouriño y ocho personas más, volaba el 4 de noviembre de 2008 de San Luis Potosí a la ciudad de México y al entrar a ésta se desplomó en la avenida Ferrocarril de Cuernavaca, Lomas de Chapultepec, lo que provocó la muerte de los nueve pasajeros y de siete transeúntes.