México
Resalta Calderón relación entre Holanda y México
La reina Beatrix, el presidente Felipe Calderón y su esposa Margarita Zavala brindan durante la cena en honor a la monarca de Países Bajos. Foto: Sergio Ley / El Sol de México
Organización Editorial Mexicana
4 de noviembre de 2009
Bertha Becerra / El Sol de México
Ciudad de México.- Anoche, en la cena que en honor de la reina Beatrix del Reino de los Países Bajos y del príncipe de Orange Willem-Alexander y la princesa Máxima, ofrecieron el presidente Felipe Calderón y su esposa la señora Margarita Zavala, el jefe del Ejecutivo agradeció públicamente el afecto que siempre ha mostrado a México esta gran nación de ideas universales, de cultura sin tiempo, de conocimientos sin fronteras.
Resaltó que en México se recuerda con alegría su primera visita en 1964 en compañía de sus padres, la reina Juliana y el príncipe Bernardo. "También sabemos y agradecemos lo que eso significa que en nuestro país, tan bien estuvo de luna de miel", dijo a la soberana holandesa.
Y destacó: "A través de usted agradecemos a los Países Bajos por ser una de las primeras naciones que reconoció la Independencia de México y estableció vínculos diplomáticos con nuestro país".
En efecto, recordó que en 1823, el entonces presidente provisional, José Mariano de Michelena, saludó con beneplácito el inicio de relaciones con los Países Bajos, por su importancia marítima, dijo, su influencia mercantil, el carácter honrado de sus habitantes, la liberalidad de sus instituciones y la ilustración de su Gobierno.
Recordó la grandeza de sus pensadores y creadores. Dijo que son incontables las aportaciones de los holandeses a la cultura universal. "En México y en el mundo, nos maravillan las obras de Rembrandt, del Bosco y por supuesto la genialidad de Van Gogh, que sigue deslumbrando a millones de personas en el mundo".
Y qué decir de los holandeses que han iluminado el pensamiento universal, como Erasmo de Rótterdam que ensalzó el valor de la libertad natural del hombre en la época del Renacimiento o de Baruch Espinoza, quien hizo de la razón un método de conocimiento.
Con esta gran nación de ideas universales, de cultura sin tiempo, de conocimientos sin fronteras y de trabajo sin descanso, hoy los mexicanos queremos forjar una nueva historia de cooperación, intercambio y entendimiento, dijo el primer mandatario en los brindis antes de la cena que se sirvió en el alcázar del Castillo de Chapultepec.
En una fría noche otoñal, el presidente de México recordó que la amistad entre las dos naciones se remonta a 180 años y que en ese tiempo se ha construido una relación económica sólida y diversa.
Comentó que los hechos así lo prueban y el comercio bilateral se incrementó en más de 8 veces al pasar de 800 millones de dólares en el año 2000 a 6 mil 500 millones de dólares el año pasado.
Refirió que los holandeses han demostrado que es posible combinar pensamiento y valor humanista con un comercio activo y prosperó, con una economía abierta y globalizada.
Habló de su confianza de que se fortalecerán aún más esos vínculos de intercambio al amparo del Acuerdo de Concertación Política, Asociación Económica y Cooperación entre México y la Unión Europea.
Destacó que a nuestros pueblos los acercan las ideas, los principios y las aspiraciones de un mundo mejor, de un desarrollo humano sustentable. Un mexicano y un holandés: Mario Molina y Paul Joseph Crutzen, ganaron en 1995, el Premio Nobel de Química por alertar al mundo sobre los efectos devastadores del cambio climático y de la erosión de la capa de ozono.
* GRAN AMOR POR MÉXICO
La Reina Beatrix, en su oportunidad, agradeció a nombre propio, de su hijo Willem-Alexander y de su nuera la princesa Máxima, por estar de nueva cuenta en nuestro país.
Recordó que su primer contacto con México fue en 1964 cuando acompañó a sus padres, la reina Juliana y el príncipe Bernard en una visita de Estado. Y también hizo añoranzas de que en México pasó su luna de miel.
"Mi padre, el príncipe Bernardo profesaba un gran amor por su país y lo visitó con frecuencia. Nosotros, sus hijos, crecimos con la música mexicana por la que sentía una auténtica pasión", dijo al jefe del Ejecutivo.
Después de estos recuerdos, la soberana holandesa reconoció al presidente Calderón sus acciones frente a los problemas y alabó la dedicación que muestra en el combate al crimen y el mantenimiento del orden jurídico.
También sus acciones frente a la recensión mundial que afectó duramente "a la dinámica economía mexicana" y que su Gobierno supo responder con energía.
Previo a la cena, el presidente Calderón y su esposa invitaron a la soberana de los Países Bajos y al príncipe de Orange y su esposa Máxima, a recorrer diversas salas del Museo Nacional de Historia. La explicación corrió a cargo del historiador Salvador Rueda Smithers, director del Museo.
* SOPA DE FLOR DE CALABAZA
Luego, disfrutaron de la cena que consistió en sopa de flor de calabaza con aguacate; robalo a la veracruzana con arroz silvestre y chilacayotes rellenos de esquites así como tarta de tecojote como postre, vinos mexicanos y café y té.
Amenizó esta cena de gala el grupo de cuerdas de la Secretaría de Marina.
FORTALECEN RELACIONES INSTITUCIONALES
Ayer por la tarde, el presidente Felipe Calderón sostuvo una reunión, en Palacio Nacional, con la reina Beatrix de los Países Bajos, en el marco de la visita de Estado que realiza a nuestro país, encuentro en el que se hizo patente la voluntad de los Gobiernos de México y del Reino de los Países Bajos, por fortalecer sus relaciones institucionales, que atraviesan por un excelente momento.
En comunicado, se informó que los jefes de Estado conversaron acerca de los lazos históricos y culturales entre ambas naciones así como sobre la disposición de sus Gobiernos para ampliar y diversificar los vínculos económicos, los intercambios culturales y educativos así como la cooperación científica, técnica y energética.
Coincidieron en señalar las afinidades que existen en diversos temas de la agenda multilateral.
En este encuentro, en el que la reina Beatrix estuvo acompañada del príncipe heredero de Orange, Willem-Alexander, y la princesa Máxima, el presidente Calderón recordó que el Reino de los Países Bajos fue una de las primeras naciones en reconocer a México como un Estado soberano.
Y le extendió una invitación a que participe en los festejos conmemorativos del Bicentenario de la Independencia y del Centenario de la Revolución Mexicana.
El presidente Calderón y la reina Beatrix, se reunieron con empresarios de las dos naciones para explorar oportunidades de comercio e inversión. En la mesa redonda "La Perspectiva de las Empresas de México y de los Países Bajos en el Entorno Global", intercambiaron puntos de vista sobre la responsabilidad social corporativa.
Ciudad de México.- Anoche, en la cena que en honor de la reina Beatrix del Reino de los Países Bajos y del príncipe de Orange Willem-Alexander y la princesa Máxima, ofrecieron el presidente Felipe Calderón y su esposa la señora Margarita Zavala, el jefe del Ejecutivo agradeció públicamente el afecto que siempre ha mostrado a México esta gran nación de ideas universales, de cultura sin tiempo, de conocimientos sin fronteras.
Resaltó que en México se recuerda con alegría su primera visita en 1964 en compañía de sus padres, la reina Juliana y el príncipe Bernardo. "También sabemos y agradecemos lo que eso significa que en nuestro país, tan bien estuvo de luna de miel", dijo a la soberana holandesa.
Y destacó: "A través de usted agradecemos a los Países Bajos por ser una de las primeras naciones que reconoció la Independencia de México y estableció vínculos diplomáticos con nuestro país".
En efecto, recordó que en 1823, el entonces presidente provisional, José Mariano de Michelena, saludó con beneplácito el inicio de relaciones con los Países Bajos, por su importancia marítima, dijo, su influencia mercantil, el carácter honrado de sus habitantes, la liberalidad de sus instituciones y la ilustración de su Gobierno.
Recordó la grandeza de sus pensadores y creadores. Dijo que son incontables las aportaciones de los holandeses a la cultura universal. "En México y en el mundo, nos maravillan las obras de Rembrandt, del Bosco y por supuesto la genialidad de Van Gogh, que sigue deslumbrando a millones de personas en el mundo".
Y qué decir de los holandeses que han iluminado el pensamiento universal, como Erasmo de Rótterdam que ensalzó el valor de la libertad natural del hombre en la época del Renacimiento o de Baruch Espinoza, quien hizo de la razón un método de conocimiento.
Con esta gran nación de ideas universales, de cultura sin tiempo, de conocimientos sin fronteras y de trabajo sin descanso, hoy los mexicanos queremos forjar una nueva historia de cooperación, intercambio y entendimiento, dijo el primer mandatario en los brindis antes de la cena que se sirvió en el alcázar del Castillo de Chapultepec.
En una fría noche otoñal, el presidente de México recordó que la amistad entre las dos naciones se remonta a 180 años y que en ese tiempo se ha construido una relación económica sólida y diversa.
Comentó que los hechos así lo prueban y el comercio bilateral se incrementó en más de 8 veces al pasar de 800 millones de dólares en el año 2000 a 6 mil 500 millones de dólares el año pasado.
Refirió que los holandeses han demostrado que es posible combinar pensamiento y valor humanista con un comercio activo y prosperó, con una economía abierta y globalizada.
Habló de su confianza de que se fortalecerán aún más esos vínculos de intercambio al amparo del Acuerdo de Concertación Política, Asociación Económica y Cooperación entre México y la Unión Europea.
Destacó que a nuestros pueblos los acercan las ideas, los principios y las aspiraciones de un mundo mejor, de un desarrollo humano sustentable. Un mexicano y un holandés: Mario Molina y Paul Joseph Crutzen, ganaron en 1995, el Premio Nobel de Química por alertar al mundo sobre los efectos devastadores del cambio climático y de la erosión de la capa de ozono.
* GRAN AMOR POR MÉXICO
La Reina Beatrix, en su oportunidad, agradeció a nombre propio, de su hijo Willem-Alexander y de su nuera la princesa Máxima, por estar de nueva cuenta en nuestro país.
Recordó que su primer contacto con México fue en 1964 cuando acompañó a sus padres, la reina Juliana y el príncipe Bernard en una visita de Estado. Y también hizo añoranzas de que en México pasó su luna de miel.
"Mi padre, el príncipe Bernardo profesaba un gran amor por su país y lo visitó con frecuencia. Nosotros, sus hijos, crecimos con la música mexicana por la que sentía una auténtica pasión", dijo al jefe del Ejecutivo.
Después de estos recuerdos, la soberana holandesa reconoció al presidente Calderón sus acciones frente a los problemas y alabó la dedicación que muestra en el combate al crimen y el mantenimiento del orden jurídico.
También sus acciones frente a la recensión mundial que afectó duramente "a la dinámica economía mexicana" y que su Gobierno supo responder con energía.
Previo a la cena, el presidente Calderón y su esposa invitaron a la soberana de los Países Bajos y al príncipe de Orange y su esposa Máxima, a recorrer diversas salas del Museo Nacional de Historia. La explicación corrió a cargo del historiador Salvador Rueda Smithers, director del Museo.
* SOPA DE FLOR DE CALABAZA
Luego, disfrutaron de la cena que consistió en sopa de flor de calabaza con aguacate; robalo a la veracruzana con arroz silvestre y chilacayotes rellenos de esquites así como tarta de tecojote como postre, vinos mexicanos y café y té.
Amenizó esta cena de gala el grupo de cuerdas de la Secretaría de Marina.
FORTALECEN RELACIONES INSTITUCIONALES
Ayer por la tarde, el presidente Felipe Calderón sostuvo una reunión, en Palacio Nacional, con la reina Beatrix de los Países Bajos, en el marco de la visita de Estado que realiza a nuestro país, encuentro en el que se hizo patente la voluntad de los Gobiernos de México y del Reino de los Países Bajos, por fortalecer sus relaciones institucionales, que atraviesan por un excelente momento.
En comunicado, se informó que los jefes de Estado conversaron acerca de los lazos históricos y culturales entre ambas naciones así como sobre la disposición de sus Gobiernos para ampliar y diversificar los vínculos económicos, los intercambios culturales y educativos así como la cooperación científica, técnica y energética.
Coincidieron en señalar las afinidades que existen en diversos temas de la agenda multilateral.
En este encuentro, en el que la reina Beatrix estuvo acompañada del príncipe heredero de Orange, Willem-Alexander, y la princesa Máxima, el presidente Calderón recordó que el Reino de los Países Bajos fue una de las primeras naciones en reconocer a México como un Estado soberano.
Y le extendió una invitación a que participe en los festejos conmemorativos del Bicentenario de la Independencia y del Centenario de la Revolución Mexicana.
El presidente Calderón y la reina Beatrix, se reunieron con empresarios de las dos naciones para explorar oportunidades de comercio e inversión. En la mesa redonda "La Perspectiva de las Empresas de México y de los Países Bajos en el Entorno Global", intercambiaron puntos de vista sobre la responsabilidad social corporativa.