Metrópoli
Saldo blanco en Mixquic
Las ofrendas, las veladoras y cirios le dan al panteón de Mixquic un toque mágico, mientras que en las casas las puertas se abren para que las ánimas de los muertos saluden a sus deudos.
El Sol de México
3 de noviembre de 2009


Fernando Ríos

Ciudad de México.- Como cada año, miles de familiares y visitantes arribaron al camposanto de San Andrés Mixquic, en la delegación Tláhuac, para celebrar el ritual místico y espiritual de reencontrarse con sus muertos por unas horas.

De manera solemne, los visitantes arribaron hasta las tumbas de sus familiares o amigos para realizar labores de limpieza y depositar con respeto ramos de flores en las tumbas.

El camposanto se llenó de colores, olores a incienso, a flores, y a alimentos que algunos visitantes llevaron para ingerirlos en compañía de sus difuntos.

En la celebración más importante del año para la comunidad del poblado, convertida en una festividad, los lugareños y paseantes comparten los momentos en que el espíritu de los muertos regresaron al sitio donde vivieron con sus seres queridos.

En este poblado se considera que el primer día de noviembre llega de visita el espíritu de los niños muertos para dar paso, el día 2 de noviembre, a la visita de los adultos, por lo que esta noche el camposanto se iluminó con la luz de miles de veladoras.

En los hogares se dejó puesta la ofrenda para los difuntos con alimentos y bebidas, veladoras y cirios encendidos para darle luz a las ánimas para que encuentren el camino, flores de cempasúchil, incienso, calaveritas de dulce y chocolate con el nombre de los visitantes espirituales; además de platillos típicos, panes, pastelillos, dulces y juguetes pequeños para los niños, en una síntesis donde se conjunta lo pagano y lo religioso, en un ritual donde la devoción a los muertos perdura desde la época prehispánica.

Las ofrendas, las veladoras y cirios le dan al panteón de Mixquic un toque mágico, mientras que en las casas las puertas se abren para que las ánimas de los muertos saluden a sus deudos, y los visitantes puedan disfrutar de las coloridas ofrendas del lugar.

En San Andrés Mixquic, se dedica durante tres a recordar a sus muertos, herencia que los habitantes de la zona conservan de sus padres y que a su vez se transmite de generación en generación.

Mientras tanto, en los alrededores del panteón, miles de visitantes tanto nacionales como del extranjero, disfrutaron de los tradicionales antojitos mexicanos, dulces tradicionales y artesanías, que ofrecieron 98 puestos instalados para el comercio.

Para esta ocasión el comité organizador determinó la restricción de venta de bebidas alcohólicas, así como la prohibición de invadir con puestos ambulantes las principales arterias para el arribo a este sitio y se instala también una pasarela que facilita la visibilidad a prudente distancia de ofrendas, rituales e iluminación característicos de San Andrés Mixquic.

La festividad de Días de Muertos en San Andrés Mixquic, de acuerdo con los últimos reportes por parte de autoridades de seguridad pública y protección civil de Tláhuac se reportó con saldo blanco y sin registro de incidentes desde el inicio de esta conmemoración.