Opinión / Columna
|
Ramón Ojeda Mestre
¿A?, Ajá, ¡Ah!
Organización Editorial Mexicana
2 de noviembre de 2009
|
Atención amigos: andamos aturdidos, apanicados, asaz atontados. Acá, al amanecer, abrímonos ampliamente a aviesos abusadores arteros apresurando andanadas adversas. Antes, alentados, aún alumbrábamos algo, ahora, asistimos al ahogamiento abrumador, aterrorizados, ateridos ante atildaditos apañadores. ¡Aguas!
Ansiamos ascender, anhelamos atajos, alcanjavascript:PopUp('http://smn2.cna.gob.mx/smn/boletin/mcs/mcs21a.html');zar alturas. Alucinamos. Anotando acuciosamente, Alejandra Atala apunta, advoca, apuntala, articula alejandrinos apostillados. Aleida Alavez, admonitoria, anuncia adopción antifiscal, alerta amarilla antigripal, antiviral, A-H1N1, apura a Armando Ahued a atender a aquellos arribantes al aeropuerto. Agárrense.
Atónitos, azorados, apesadumbrados avistamos aumentos, alzas, atracos antipopulares, ambulantaje acrecentado, atrabiliarios agustinianos asociados a adocenados acurulentos, Aprobaron aliados alianzas asquerosas, adosaráronnos anestesiándonos atolondrados, apechugaremos ayunos, agua and ajo, aunque apretados adinerados aristócratas agréganse adiposas arrobas acinturadas, alzaron afrentante alharaca afirmando altanerías ante altísimo abogado, amohinado accionnacionalizado. Amonestó, Árabes alborotáronse. Ahondemos: asumimos acongojados, acojonados, agüitados a Avilacamachistas, Alemanistas, Adolfistas, arribistas agresivos, apoltronáronse anchurosos.
Abundantes académicos abogados ambientalistas, admirada acciónecologista asiral adamasquina, afectados aburrido, aburrado Adame, avalamos atingencia arbitral ante atropellos aberrantes a asalariados. Atenco, Acteal, aleccionan, aconsejan, anuncian asonadas, ataques. ¡Abusados! Aristóteles asesoraba animado a Alejandro, aducíale aspectos axiológicos al aplicar autoridad. Atendamos agudeza aristotélica aquí, ahora, ándenle, aprovechen armonías, alejemos agonías aristofánicas.
Asimismo, andan articulando abecedarios abiertos a adoctrinados andaluces, asturianos, alaveses, adicionalmente al aprendizaje adquirido anteriormente, asumiendo audaces alocados abalanzándose a atraer amnésicos acríticos ¡asumecha! Acaba amanuense agraviante, abrevia, arre, acémila atroz, aquimichú azotador alebrestado amuélalos arteramente, alargas artificialmente ante ausencia auténtica afiliados, amigos acáridos acuñan adjetivos. Allende, Aldama, Abasolo arropan, apoyan, al aliviane arrasador. ¡Ay, Ay! Ayes afloran angustiadamente.
Advertimos, alertamos anticipadamente: Activémonos aceleradamente, al antaño arraigo, acusemos a adinerados alborotantes, al ala alta, a adversarios acaudalados. Amplios ámbitos ábranse al acuerdo, al arreglo afanoso, apiñémonos así, arrojados, audaces, activos. Al añadir al amodorramiento anímico, acumuladas aprensiones, alejamos aquiescencias atingentes. Avivaos almidonados, azuzan a Andrés.
Autores apologistas avispados aseguran avisorar armadas avalanchas acuarteladas auxiliando a afanadores. Agravaríanse acentuadamente aversiones axiales arraigadas, aquejamientos arriscados, amortajamientos anticipados, avivando airados avisperos.
Acechan acracias, asoman agobios ásperos, aparecen anquilosamientos amorcillados, ambientes anchamente amurriados, apachurrados. Amputemos altanerías al acercarnos a acelerados, así aliviamos, alumbramos aleaciones, aligeramos, amansamos amulados y amolados. Amortiguaríamos algunos amoscados. Acordémonos, ahuyentemos Alzheimer, acudamos a ancestralías, a archivos arcaicos, apodícticos. Algarrobos atrás. Antediluvianos adinosáuricos amenazan arribar autoritarios, acotemos arbitrariedades antiguas, a afectadillos acatrinados.
rojedamestre@yahoo.com
Columnas anteriores
Columnas anteriores