Opinión / Columna
 
Por Correo Electrónico 
El otoño del cacique
Organización Editorial Mexicana
26 de octubre de 2009

  Menos de tres años fueron suficientes para dilapidar su capital político y para revelar su rostro de cacique; su enorme proclividad a mentir; su gran dosis de cinismo; de falta de autoridad moral; con espíritu de traidor; poseedor de un fuerte resentimiento primitivo y con tendencia a asumirse como mártir.

Quien estuvo a unos pasos de ganar la Presidencia de México, no ha logrado digerir la derrota, lo que ha favorecido su distorsión de la realidad, y sigue con su protagónica actuación de "presidente legítimo".

El comportamiento mesiánico de AMLO, la conducta rijosa y la confrontación contumaz con quienes considera sus adversarios, así como el mega plantón Zócalo Auditorio, las marchas, los bloqueos, las ofensas como el cállate chachalaca, posiblemente han sido factor para provocar la irritación de la ciudadanía y el alejamiento de simpatizantes.

Herido por las frecuentes derrotas, AMLO debe extrañar a quien lo orientó en su ya largo sendero de acciones subversivas: Carlos Pellicer.

Su actitud primitiva no acepta la nueva derrota del pasado domingo 18 de octubre: perdió los municipios que controlaba (Macuspana, Tenosique, Jalpa de Méndez y Cárdenas, en su natal Tabasco) y con su acostumbrado berrinche repite la cantaleta "Voto por voto, casilla por casilla", no obstante que la ventaja tricolor fue hasta de 20 puntos.

AMLO todavía no se había repuesto de la derrota en su cubil Macuspana, cuando los líderes del Partido de la Revolución Democrática (PRD), del Partido del Trabajo (PT) y de Convergencia, ya anunciaban el nombramiento de Manuel Camacho Solís, como coordinador del nuevo FAP, en sustitución de Porfirio Muñoz Ledo, quien por su megalomanía no logró los fines de la alianza y fue obstáculo para las ambiciones reeleccionistas presidenciales de AMLO.

Nadie desconoce que Camacho Solís es parte importante del grupo que impulsa a Marcelo Ebrard para el proyecto 2012.

Andrés Manuel, quien no fue convocado al anuncio del nuevo dirigente de "las izquierdas nacionales", ha preferido integrarse a las protestas callejeras del SME, organismo sindical que fue parte importante en el financiamiento del tabasqueño.

Desde 1988, fecha en que perdió las elecciones para gobernador frente a Salvador Neme Castillo, el Peje es y ha sido un vividor de la política; instauró el término de "indemnización por desgaste físico", para exaccionar a las autoridades y disolver plantones o bloqueos.

Esta actividad la aplicó en diversas ocasiones y para retirarse se dice que recibió millonarias cantidades de dinero de las autoridades, mismo que sería repartido entre quienes se prestaban a las acciones de presión del entonces "gobernador legítimo" de Tabasco.

El caso más conocido es el del retiro del plantón en el Zócalo, en vísperas de una ceremonia cívica. Se mencionó que los encargados de entregarle nueve mil millones de viejos pesos (nueve millones de pesos de hoy) fue la dupla Manuel Camacho-Marcelo Ebrard, hoy alfiles del Peje, quienes, además, le proporcionaron autobuses de lujo para el retorno de los plantoneros a Tabasco.

El pago de ese soborno disfrazado, se documentó años después en un original debate entre el ahora flamante coordinador del FAP, Manuel Camacho Solís y Juan José Rodríguez Prats, en la sesión de la Comisión Permanente del Congreso, del 11 de febrero de 2004.

El entonces senador tabasqueño Rodríguez interpeló a Camacho: señor diputado, sólo responda sí o no... ¿en 1992 usted le dio nueve mil millones de viejos pesos a López Obrador, para desalojar el Zócalo?

Camacho, quien ese año (1992) era Regente del DDF, trató de defender su encargo. "Yo no le di ningún dinero; fue el Gobierno de la República que cumplió sus compromisos. Se cubrieron las indemnizaciones correspondientes a los trabajadores de Pemex que tenían derechos laborales".

El entonces Departamento del DF, dotó de baños portátiles, agua potable y otros servicios de primera necesidad, a los manifestantes. (El Mesías Mexicano, de George Greyson, editorial Grijalbo, Pág. 239)

Lo que confirma el modus vivendi de AMLO quien se auto nombra Rayo de Esperanza, Políticamente Indestructible, Presidente Legítimo, y se le conoce con los motes de "El Piedra", "El Americano", "El Peje", "El Mesías Tropical".

En su más reciente aparición, AMLO participó discretamente en la marcha de electricistas. No fue requerido para pronunciar el discurso y resolvió no llegar al Zócalo. Este gremio fue muy activo en su campaña presidencial, no sólo con personal, sino también con recursos económicos.

La actitud del tabasqueño es la de un alborotador que no encabeza las inconformidades que logra captar; acostumbra mantener una actitud en la que alienta el resentimiento con dos mensajes. Uno el oficioso y otro que alienta la agresión.

AMLO habla de "resistencia civil pacífica" pero manda a sus incondicionales al frente, entre otros a su grupo de adelitas y adelitos, como Porfirio Muñoz Ledo, Gerardo F. Noroña y Jaime Cárdenas, el otrora locuaz consejero del Instituto Federal Electoral (IFE), que de presunto investigador jurídico de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), se convirtió en manifestante callejero.

Quedó demostrado el respaldo que les dio a los candidatos del Partido del Trabajo, en detrimento del PRD. Esa actitud quizá provocó las contundentes derrotas del 5 de julio y del 18 de octubre, que han colocado a ese partido en la tercera fuerza electoral, difícil de remontar a pesar de las posibles futuras acciones unificadoras de Camacho.

¿Se atreverá Jesús Ortega a expulsar al Peje de las filas del PRD, por infringir el reglamento? ¿Conocen los dirigentes perredistas de donde obtiene AMLO sus recursos? ¿Alberto Anaya, (PT) y Dante Delgado (PC) seguirán orientando sus prerrogativas para sostener los caprichos del Peje, ahora que ya no conduce el FAP?

¿Es AMLO un lastre para el PRD? ¿Camacho Solís, como coordinador del FAP, trabajará para el Peje o para su hijo político Marcelo Ebrard, con meta en el 2012? ¿Con el mando sobre tres partidos (PRD, PT y Convergencia) Camacho sacará a flote su resentimiento?
 
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