Opinión / Columna
 
Hazael Ruíz Ortega 
Asertividad (Cuidémonos)
El Sol de México
25 de octubre de 2009

  El comportamiento asertivo es una conducta aprendida y socialmente útil para interactuar correctamente con terceros, como punto intermedio entre dos conductas extremas, la pasividad y la agresividad; el objetivo: ser competente socialmente. Por ello es integrada en los programas de rehabilitación en personas con problemas de adicciones y se convierte en cuestión de dignidad aprender a decir no, ganar autoestima, siendo asertivo en nuestra vida diaria al comunicarnos y tomar decisiones, expresar con firmeza las convicciones, sin agredir ni someterse a la voluntad de otras personas, defender los legítimos derechos propios y de los demás para encontrar soluciones donde todos ganen.

Lo anterior nos conduce a participar en la corresponsabilidad para lograr la asertividad colectiva, acceder a los derechos y obligaciones. Analizar y focalizar en esta ocasión, desde la propia percepción el caso histórico de la hoy extinta empresa Luz y Fuerza del Centro en lo relativo al futuro previsible de su explanta laboral y el nuevo servicio.

¿Por qué no se dialogó en tiempo y forma hace seis, doce o más años del asunto? Los actores: Ejecutivo federal en turno presentando presupuestos cada vez en aumento y el Legislativo correspondiente autorizando, ¿su Junta de Gobierno?, una capacidad laboral sin sustantivos programas de mejora continua y la sociedad en algunos casos fomentando una cultura de "diablitos", y aceptando las consecuencias en la calidad y el costo del servicio altamente diferenciado por su "código postal".

Hoy aplica el conocido "quien esté libre de culpa que arroje la primera piedra"; surgen respuestas a la interrogante arriba mencionada y otras más, podemos o no coincidir con ellas. Sería interesante conocer de quienes participaron en aquellos días, una explicación y justificación del caso. Por nuestra parte, una primera lección consistirá en aplicar el beneficio de la asertividad a las políticas públicas.

Por ello: Siempre será mejor... el "aquí y ahora", dejar constancia de la divergencia y expresar mediante el diálogo abierto y maduro los sentimientos de inconformidad, y aun cuando no genere un cambio inmediato en el sistema actual, será un proceso que fortalecerá la gobernabilidad al evitar la acumulación de omisiones que generen raíces difíciles de eliminar, porque la asertividad debe calibrarse y contar con amortiguadores del cambio.

Se inicia el proceso de "resarcimiento" del daño a la nación, al darle fin y establecer límites a un ente gubernamental con el decreto de todos conocido y diálogo esperado. Al personal y sus familiares (estimamos más de doscientos mil) el reto de cambios, nuevas opciones a su proyecto de vida (reconversión laboral, computación, inglés, posibilidad de integrar cooperativas, invertir en franquicias, seguro popular, etcétera) para los usuarios del servicio de energía eléctrica, un modelo aplicado en la mayoría de los estados que debe cumplir con nuestras expectativas. Las quejas a la Comisión Nacional de Derechos Humanos por servicio de electricidad a nivel nacional ocupa el cuarto lugar con el 9 por ciento del total de casos recibidos. Sería interesante solicitar a la CNDH el desglose por estados, tiempos de la transparencia.

El Distrito Federal lleva ventaja y tiempo trabajando en temas como transparencia, género, adultos mayores, y otros más, a través de programas bien definidos en pro del bienestar social, siempre conscientes de la necesidad del establecimiento del diálogo entre las partes; sigamos el ejemplo, apliquemos, pongámosla en marcha para las soluciones a los grandes problemas sociales.

hazael.ruiz@hotmail.com
 
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