Opinión / Columna
 
César Duarte 
Inmadurez política
Organización Editorial Mexicana
24 de octubre de 2009

  El presidente nacional del PAN, César Nava, descalificó la aprobación de la Ley de Ingresos 2010, a pesar de que él mismo, como diputado, votó a favor. Señaló que la Cámara de Diputados se quedó corta, porque el PRI, argumentó, no dejó otra alternativa en las negociaciones.

Sin embargo, omite recordar que el Gobierno federal panista propuso un impuesto de dos por ciento generalizado; es decir, incluidos alimentos y medicinas, lo que perjudicaría a las clases más necesitadas de nuestro país.

También pretende esconder que la propuesta de incrementar el IVA de 15 a 16 por ciento, y de 10 a 11 por ciento en la frontera, salió de la Secretaría de Hacienda.

¿Por qué ahora pretende responsabilizar al PRI? Es una pregunta de fácil respuesta. El 5 de julio pasado los electores castigaron en las urnas a Acción Nacional, y ahora ese partido busca deslindarse de las propuestas del Gobierno federal, emanado de su partido, y de su propio voto en la Cámara de Diputados.

Es una falta de responsabilidad política y de valor frente a los mexicanos. Aventar culpas a los partidos de oposición no habla más que de una falta de madurez. El PAN pudo votar en contra de la Ley de Ingresos, pero lo hizo a favor. En la tribuna no hubo oradores panistas oponiéndose al incremento al IVA.

Nava, como presidente nacional del PAN, debería tener la fuerza suficiente para convencer a sus legisladores de votar en contra de lo que a su juicio no beneficia a los mexicanos ni al país.

Pero no fue así. Las crónicas periodísticas hablan del festejo de los diputados panistas cuando su coordinadora, Josefina Vázquez Mota, informó del acuerdo con la Secretaría de Hacienda, a las cuales el presidente nacional del PAN en ningún momento se opuso.

La posición del panista es oportunista y electorera. Ese partido y su dirigente nacional pierden credibilidad para futuras negociaciones, porque es incapaz de asumir su responsabilidad en momentos cruciales. El PAN regresa a las prácticas que los llevó a su catástrofe electoral de 2006: La descalificación a los adversarios.

Así será muy difícil sentarse a negociar nuevamente con ese partido. Creer en la palabra de los panistas es tanto como esperar una puñalada por la espalda una vez que concluya el proceso legislativo.

Viene la negociación en el Senado de la República, que tiene la facultad, como Cámara revisora, de aprobar o regresar a la de Diputados la Ley de Ingresos. El PRI analizará las circunstancias políticas en torno al debate presupuestal para tomar las decisiones que beneficien al país y a los mexicanos.

Los senadores de nuestro partido revisan minuciosamente lo aprobado por la Cámara de Diputados, y en una decisión conjunta de sus bancadas en San Lázaro y Xicoténcatl, aprobarán o modificarán lo que más convenga a México.

Tenemos la obligación, como primera fuerza política nacional, de buscar ingresos que no signifiquen perjuicio a los bolsillos de las familias mexicanas, para luego destinar esos recursos al campo, a las universidades públicas, al combate a la pobreza, a la salud, a la educación.

Asumimos la responsabilidad que la ciudadanía nos confirió en las urnas. A ella nos debemos y a ella debemos obedecer. La fracción parlamentaria del PRI en el Senado de la República, en coordinación con los diputados federales y la dirigencia nacional de nuestro partido, responderá a las exigencias de los mexicanos y pugnaremos por generar un paquete presupuestal que permita el crecimiento de nuestra economía.

Pero que nadie se equivoque. El PRI no es el responsable de la catástrofe nacional ocasionada por los Gobiernos panistas. Son éstos quienes despilfarraron los excedentes petroleros y los destinaron a gasto corriente, en lugar de invertirlos en el desarrollo del país.

Las declaraciones de César Nava vinieron a enturbiar el ambiente político y la negociación con las fuerzas de oposición. Viene una nueva fase del proceso electoral. Volveremos a demostrar nuestra responsabilidad con México y con los mexicanos.

cesar.duartej@gmail.com
 
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