Opinión / Columna
 
Eduardo Andrade Sánchez 
¡Lástima!
Organización Editorial Mexicana
21 de octubre de 2009

  Al momento de entregar esta colaboración se seguía discutiendo en la Cámara de Diputados el contenido de la Ley de Ingresos para 2010 y sería una lástima que, como parece estar a punto de ocurrir, el PRI desperdiciara la gran oportunidad de responder a la confianza que le dio el electorado y de comprometerse nuevamente con las verdaderas causas populares y acabara aliándose a un Gobierno inepto apoyando las políticas que fueron rechazadas en las urnas por millones de votantes. Quienes sufragaron por el PRI esperaban que su mayoría en la Cámara sirviera para oponerse a las medidas que están destruyendo la economía del país y de las familias mexicanas, en lugar de adherirse a ellas como si fuera el partido del Gobierno. Si la gente hubiese querido dar continuidad a la absurda política económica de Calderón le hubiera ampliado al PAN su mayoría en la Cámara y si la cúpula priísta decidió finalmente empujar a sus diputados al abismo, al avalar un aumento desproporcionado e inútil de los impuestos, el pueblo se sentirá profundamente defraudado y le cobrará muy caro en las próximas elecciones lo que será visto como una traición.

No se trata de un cálculo electorero, sino del cumplimiento de un compromiso político con los votantes. Además, al apoyar el plan fiscal del Gobierno incurre en un error económico que será gravísimo para la economía nacional. Aumentar el IVA no va a incrementar la recaudación y sí va a reducir el consumo con lo cual afectará la producción y el comercio en el país. La gente acabará comprando menos y eso provocará desempleo en las empresas. La política asumida resultará criminalmente antieconómica.

Desde el punto de vista social, los incrementos en las cargas impositivas perjudican a todos los sectores, menos a la alta burocracia gubernamental. Los distintos grupos empresariales han manifestado, con razón, su desacuerdo, al igual que los trabajadores y los campesinos. La clase media se verá agobiada, pues le pegan por todos lados: aumenta el impuesto sobre la renta y simultáneamente los que se aplican al consumo.

Para colmo, en un extremo de ingenuidad, pues no quiero dar cabida a ninguna otra hipótesis, el PRI se colocó en el peor de los escenarios posibles al asumirse como el autor de la propuesta de aumentar el IVA a 16 por ciento y rechazar la contribución que supuestamente iba etiquetada para los pobres. Si efectivamente se consumara este atentado a la economía nacional y a las esperanzas populares, el colaboracionismo priísta sería un tanque de oxígeno para el vapuleado panismo, cuyos dirigentes incluso se han burlado de los tricolores a quienes les restriegan en la Cámara que finalmente quedaron sometidos, otra vez, a la voluntad del Ejecutivo. La pretendida "responsabilidad" con que dice estar actuando la cúpula priísta no tendrá efecto en la práctica porque con esas acciones no se levantará la economía del país. En el supuesto caso de que se lograran recaudar los 27 mil millones provenientes del punto adicional del IVA, eso no generaría un efecto positivo importante, pero el daño político para el priísmo sería irreversible por la pérdida de confianza que producirá al desmentir en la práctica sus compromisos de campaña, y si algunos gobernadores priístas piensan que de verdad obtendrán beneficios adicionales, se quedarán "con un palmo de narices" porque el Gobierno panista no les va a cumplir, ya que su sobrevivencia depende de quitarles recursos para ejercerlos centralmente a través de los programas federales. Si no... al tiempo. ¿Quieren apostar?

eandrade@oem.com.mx
 
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