Opinión / Columna
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El Observador Parlamentario
Antonio Tenorio Adame
21 de octubre de 2009
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* Presupuesto coyuntural sin reforma fiscal estructural
* Presea del Senado a Ortiz Mena y el juicio histórico al PRI
El Congreso se encuentra en plena actividad pese al asalto de tribuna de la oposición. Los diputados aprobaron en Comisiones, para presentar a la plenaria, la Ley de Ingresos con aumentos en impuestos, mientras los senadores preparan la entrega de la Medalla Belisario Domínguez in memorian a don Antonio Ortiz Mena.
El proceso de aprobación del Presupuesto (Ingresos) del 2010 se ha iniciado con la aceptación del pleno de los diputados de aumentar el IVA en punto adicional para alcanzar el 16 por ciento en la aplicación de cada etapa del proceso de las mercancías que van del productor al consumidor final.
También se incrementó el ISR del 28 al 30 por ciento, y el de telecomunicaciones, así como demás del régimen especial con 3 por ciento. En el impuesto sobre la renta los afectados son causantes cautivos. Mientras que el impuesto al consumo se esparce en el amplio espectro social.
No se aprobó el 2 por ciento al consumo de alimentos y medicinas, considerados por amplios sectores como un gravamen que agudiza la confrontación social por afectar sensiblemente a grupos económicamente vulnerables.
Este impuesto ha sido considerado una cortina de humo, para ocultar otras opciones, para otorgar facultades extraordinarias a la Secretaría de Hacienda, como en su momento expresó airadamente del diputado albiazul Manuel Clouthier.
La efectividad y eficiencia de estos aumentos es sólo de urgente a recaudación, no resuelve de fondo el desequilibrio estructural fiscal de México, donde la brecha entre los impuestos directos y los impuestos indirectos favorece a éstos, deja de construir un mecanismo conveniente para reducir la desigualdad abrumadora de la distribución del ingreso.
Una de las ventajas del proceso de los ocho dictámenes aprobados por la Comisión de Hacienda de la Cámara de diputados ha sido su ventilación pública sea por los medios escritos o por su difusión de imagen electrónica.
w En el Senado, reunión de poderes
El Presidente de la República asiste, el jueves 22 de octubre, al recinto del Senado de la República a la ceremonia solemne de entrega de la Medalla Belisario Domínguez otorgada a don Antonio Ortiz Mena.
Esta es la única ocasión en que los Poderes de la Unión se reúnen. El formato de Informe Presidencial donde se daban cita los tres poderes de la federación. El Congreso mexicano carece de una dinámica de comunicación para facilitar consensos y acuerdos.
El reconocimiento del Senado es merecido, sin excepción. En el entorno que se presenta constituye una revaloración a cierto PRI y cierta política desarrollada por el distinguido mexicano.
Es de advertir que el PRI arrastraba un déficit de reconocimiento cuando no fue incluido en los homenajes postreros a don Jesús Reyes Heroles, quien había sido propuesto junto con Heberto Castillo y el fundador del PAN, Manuel Gómez Morín para depositar sus restos en la Rotonda de los Hombres Ilustres. Tiempo después se concedió la presea del Senado, también In memorian, tanto a Heberto Castillo Martínez como a Carlos Castillo Peraza, uno icono de la izquierda y otro de la derecha pensante.
Don Jesús, sin duda, era tan merecedor de dichos reconocimiento como sus distinguidos pares, sin embargo, cuestiones partidarias eclipsó la propuesta. El PRI carece de valor para defender lo propio.
Hoy el PRI ha encontrado la ocasión propicia y al personaje conveniente para enmendar ese despropósito. Mientras don Jesús promovió y ejecutó la reforma política de 1977, don Antonio Ortiz Mena fue el artífice del "desarrollo estabilizador".
Es punto de partida para elaborar el juicio a su memoria.
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