Opinión / Columna
 
Acontecer político 
José Luis Camacho Vargas 
Las elecciones de 2010
Organización Editorial Mexicana
18 de octubre de 2009

  Al experto parlamentario don Jesús Rodríguez y Rodríguez

Las elecciones de 2009 han concluido. Con las que se realizan hoy en Tabasco y Coahuila nos colocamos en la antesala de un año en el que por lo menos se renovarán 11 gubernaturas, ya que de acuerdo con la reciente reforma electoral, algunas elecciones calendarizadas para 2011 pudieran adelantarse un año.

El 2010, además de ser el año del Bicentenario de la Independencia y Centenario de la Revolución Mexicana, es un momento crucial para la renovación de los Ejecutivos estatales de Aguascalientes, Chihuahua, Durango, Sinaloa, Tlaxcala, Tamaulipas, Veracruz, Oaxaca, Zacatecas, Guerrero y Puebla.

Será la voluntad popular mayoritaria la que prevalezca el día de la jornada, pero incluso desde antes de que inicie el proceso de selección de candidatos en cada uno de los partidos políticos, con base en encuestas y estudios de opinión, la ciudadanía se va perfilando a favor de determinados personajes, con lo cual se pueden elaborar pautas de las tendencias electorales que imperarán.

En primer lugar se encuentran los resultados del pasado 5 de julio a nivel federal, en los cuales, la ciudadanía votó mayoritariamente por los candidatos del Partido Revolucionario Institucional, ejerció un voto de castigo al PRD y de descontento con el PAN, a pesar de que el presidente Felipe Calderón goza de niveles positivos de aprobación. Algunos analistas han señalado que este escenario pudiera repetirse durante el 2010, debido a la permanencia de las variables que lo originaron y al recrudecimiento de la crisis económica.

De las 11 gubernaturas, el PRI tiene fuertes posibilidades de obtener el triunfo en nueve de ellas, en una habrá una fuerte disputa y otra más está de plano pérdida para el tricolor. Se trata de Tlaxcala, la piedra en el zapato del PRI, ya que el efecto Héctor Ortiz Ortiz sigue vigente y se constató en julio pasado, cuando el PAN estatal obtuvo el total de las cuatro diputaciones federales en disputa, lo cual se trató de un respaldo absoluto al Gobierno de la entidad.

De ahí que podemos afirmar que existen indicios muy claros de que el Gobierno tlaxcalteca continúe siendo panista. Ya hay precandidatos que se perfilan gracias a un sólido respaldo popular, tales como Julián Velázquez y Llorente, Oralia López Hernández y Sergio González Hernández, diputados federales que empiezan a destacar por su trabajo parlamentario en San Lázaro y que cuentan con una amplia trayectoria pública en su estado.

El caso de Zacatecas es particularmente distinto a los otro nueve estados donde habrá elecciones. Si bien es cierto que la gobernadora Amalia García Medina tiene un liderazgo sólido en la entidad, también es cierto que sus diferencias con Ricardo Monreal han mermado las preferencias electorales que sobre el PRD tienen los zacatecanos. Debieran de tener muy claro que de no lograr una candidatura de unidad, se estaría poniendo en riesgo la continuidad del partido del sol azteca en ese estado. Es decir, si el PRD y el PT logran postular a un candidato que bien podría ser Tomas Torres Mercado o Miguel Alonso Raya, no veo ningún tropiezo frente al PRI o al PAN, pero de no lograr los acuerdos necesarios, el PRI prácticamente con cualquier candidato recuperaría el estado que perdió hace 12 años.

Respecto al estado de Aguascalientes, el conflicto entre el gobernador Luis Armando Reynoso y su partido, aunado al debacle nacional del PAN, nos dan la certeza de que será el partido que fundó Plutarco Elías Calles en 1929 el que ganará los próximos comicios electorales, pero no lo hará con cualquier candidato que postule, las cosas no serán así de fáciles. Por lo pronto, se habla de tres priístas que tienen las tablas suficientes para poder aspirar a este cargo: Carlos Lozano de la Torre, Lorena Martínez Rodríguez y Gabriel Arellano Espinosa, aunque es bien sabido que la fortaleza política del senador Lozano es sólida y su imagen es bien valorada por sus paisanos.

Más al norte, en el estado de Chihuahua, el tricolor no las tiene todas consigo. En primer lugar, el estado de sitio en el que viven los chihuahuenses desde los tiempos de Fernando Baeza Meléndez hasta el día de hoy y la falta de un candidato sólido, capaz e inteligente que logre aglutinar las preferencias de sus compañeros de partido en la entidad norteña, podría hacer cambiar las siglas del partido en el gobierno. El PAN pudiera retomar las riendas de la entidad después de la pésima administración de Francisco Barrio, y cuando menos ya hay dos legisladores apuntados: Javier Corral Jurado y Ramón Galindo Noriega.

En Durango, donde gobierna Ismael Hernández Deras, las cosas son más claras, ya que existe un precandidato que ha logrado conjuntar simpatías no solamente entre sus correligionarios de partido, sino de la sociedad en general. Es el actual diputado federal Jorge Herrera Caldera, secretario de la Comisión de Transporte de la Cámara baja. En la pelea por la nominación del tricolor también está José Rosas Aispuro.

En Sinaloa, que tradicionalmente ha sido un bastión priísta, pareciera que de no equivocarse al momento de elegir a su abanderado, el tricolor podrá mantenerse en el gobierno otros seis años. Hasta el momento se habla de Mario López Valdés, senador de la República, como el aspirante con más posibilidades. No hay que perder de vista que en la tierra de Manuel Clouthier existe un panismo leal y tradicional que pudiera causarle problemas serios al tricolor en el próximo proceso electoral.

El caso de Tamaulipas es más complicado. Eugenio Hernández Flores, a pesar de varios desaciertos al inicio de su administración, ha logrado desarrollar una labor decorosa como gobernador, y pareciera que con la ayuda del Ejército mexicano ha logrado dar paz y sosiego a la sociedad tamaulipeca que en años pasados fue testigo de una guerra sin cuartel entre bandas de narcotraficantes. Aunque no hay ningún prospecto sólido hasta el momento por parte del tricolor, se habla del actual diputado Baltazar Hinojosa Ochoa, joven político con una amplia experiencia, y del exdiputado federal Enrique Cárdenas del Avellano.

Veracruz será seguramente escenario de una gran competencia electoral, donde el PRI, PAN y PRD se enfrentarán en la lucha por obtener la gubernatura de la entidad. Sin embargo, el blanquiazul y el sol azteca tienen presente que la intensa actividad realizada a lo largo de cinco años por el actual gobernador Fidel Herrera Beltrán y que se reflejó el pasado 5 de julio cuando el tricolor obtuvo 19 de 21 distritos electorales federales, representa un serio obstáculo a vencer. Los veracruzanos reconocen el trabajo de Herrera Beltrán, lo que seguramente inclinará la balanza a favor del PRI en la elección venidera. Sin duda hay varios precandidatos que ya están apuntados, pero los que saben hablan de que el joven diputado federal Javier Duarte de Ochoa es un sólido prospecto para la candidatura tricolor.

En Oaxaca, a pesar de la posible alianza electoral entre el PAN-PRD-PT-Convergencia a favor del senador Gabino Cué Macías, el tricolor sigue siendo un adversario infranqueable, ya que la militancia tricolor pareciera estar depositando su confianza en los precandidatos Adolfo Toledo Infanzón, Eviel Pérez Magaña y Heliodoro Díaz Escárraga.

Hay que destacar que el partido que fundara el ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano en mayo de 1989 ha ido a la baja conforme pasan los días del gobierno de Zeferino Torreblanca, quien al llegar al Ejecutivo estatal despertó una gran expectativa no sólo en la entidad, sino en todo el país, y lamentablemente resultó ser una desilusión para sus partidarios y para la sociedad en general. Aunque hay bases de apoyo al partido Convergencia y del Trabajo, todo parece suponer que será el partido que preside Beatriz Paredes Rangel el que obtendrá el triunfo en la próxima contienda para gobernador. Los guerrerenses incluso afirman que el PRI ya tiene su candidato y que actualmente despacha en la presidencia municipal de Acapulco, su nombre Manuel Añorve Baños.

En Puebla si bien la carrera sucesoria la ha adelantado Enrique Doger Guerrero con su destape adelantado y que no fue bien visto por el gobernador Mario Marín, los pronósticos de triunfo parecen centrarse en Javier López Zavala.

Éstas son algunas reflexiones acerca de los resultados que pudieran concretarse el año próximo, en el que queramos o no, los mexicanos veremos a lo largo y ancho del país llevarse a cabo procesos electorales y con ello todo lo que implica, prácticamente durante los 12 meses del año del Bicentenario y del Centenario.

camachovargas@prodigy.net.mx
 
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