Opinión / Columna
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César Duarte
México polarizado
Organización Editorial Mexicana
17 de octubre de 2009
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Cuando pensábamos que la polarización en el país comenzaba a ceder -luego de las elecciones de julio de 2006-, vemos que aún estamos muy lejos de lograrlo, pues en estos momentos hay conflictos que abonan a la confrontación y a la tensión nacional.
Las fuerzas políticas en el país, representadas en las Cámaras de Diputados y Senadores, empujan las negociaciones para sacar adelante el paquete económico 2010; sin embargo, en los últimos días sucedieron cosas que ponen en riesgo los acuerdos.
La decisión del Gobierno federal de extinguir a Luz y Fuerza del Centro, y la determinación de la Suprema Corte de Justicia de la Nación de señalar al gobernador de Oaxaca, Ulises Ruiz, como responsable de violación de derechos humanos durante el conflicto de 2006 en aquella entidad, suprimiendo de responsabilidades a Vidente Fox y a su gabinete, tensaron la situación política del país.
Esas dos cuestiones prendieron nuevamente los focos rojos en México, porque si bien lo de Luz y Fuerza podría verse sólo como un problema que afecta al Distrito Federal y a entidades como el Estado de México, Morelos, Hidalgo y parte de Puebla, la realidad es que podría comprometer los acuerdos nacionales.
La determinación del Gobierno federal puso en guardia a la izquierda encabezada por Andrés Manuel López Obrador, quien ha manifestado su apoyo al Sindicato Mexicano de Electricistas. En tanto, Martín Esparza, dirigente del SME, llamó a las diferentes organizaciones sociales y sindicales a la solidaridad.
Éstas han respondido a ese llamado y se suman a las movilizaciones y demandas del sindicato electricista. Esto ha polarizado la convivencia entre las fuerzas políticas, quienes por un lado apoyan la decisión del gobierno -el PAN- y la izquierda, conformada por el PRD, PT y Convergencia -están del lado del SME.
Respecto a la determinación de la Corte sobre el caso Oaxaca, ésta podría obstaculizar los acuerdos en la Cámara de Diputados, porque se trata de una decisión eminentemente política. Los priistas somos solidarios con el gobernador de Oaxaca, pues el gobierno de Fox respondió tardíamente a la petición de enviar a las fuerzas federales para ayudar a resolver el conflicto.
Estamos inmersos en momentos de tensión y confrontación política en días que deben tomarse decisiones importantes para el futuro del país. La aprobación del paquete presupuestal 2010 es, sin duda, un tema que definirá el rumbo económico de nuestro país.
El paquete presupuestal debe ir dirigido a la solución de los problemas de los ciudadanos, porque son éstos quienes resienten en sus finanzas personales y familiares los efectos de la crisis económica.
Sabemos de la sensibilidad de los diputados y senadores ante las justas demandas de la gente. Por ello, estoy seguro que a pesar de los problemas, los legisladores actuarán con madurez y responsabilidad ante los ciudadanos. Aprobarán un paquete económico que permitirá al país enfrentar los efectos de la crisis.
Observamos voluntad y capacidad de parte de los coordinadores en el Congreso mexicano para llegar a entendimientos, a pesar de la polémica por el impuesto generalizado del 2 por ciento; vemos visos de entendimiento, aun cuando todavía persisten los desacuerdos normales de las discusiones presupuestales.
Estamos a tres días del plazo legal para aprobar la Ley de Ingresos y el PRI tiene una propuesta alterna que sin duda representa la mejor opción para tener recursos sin perjudicar a la ciudadanía. El Revolucionario Institucional pretende que el gobierno tenga recursos suficientes para destinarlos al bienestar ciudadano y al desarrollo nacional, sin que ello lastime el bolsillo de la gente.
México, a lo largo de su historia, ha vivido momentos complicados. Pero siempre ha habido capacidad para resolver los problemas. Esta vez no será la excepción. Tendremos la capacidad de llegar a acuerdos en beneficio de la Nación.
cesar.duartej@gmail.com
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