Opinión / Columna
 
Corresponsal en Francia 
Carlos Siula 
Crece malestar en Francia por escándalo de hijo de Sarkozy
Organización Editorial Mexicana
14 de octubre de 2009

  París, Francia.- Un profundo malestar crece en Francia como una ola de fondo, debido a la inminente designación de Jean Sarkozy -hijo del presidente de la República- como principal responsable del ente público que regula La Défense. Ese polo de negocios ubicado junto a París, frecuentemente definido como el Manhattan de Francia, tiene unos 50 rascacielos y cobija la sede de 2 mil 500 empresas de primer nivel, donde viven 20 mil personas en forma permanente y trabajan 150 mil empleados.

Si logra la codiciada presidencia del EPAD (Establecimiento Público de Planificación de la Défense), ese joven de 23 años, que cursa segundo de derecho y comenzó su carrera política hace apenas 16 meses, estará al frente de un gigantesco pulpo administrativo que maneja un presupuesto de casi 225 millones de dólares.

La dimensión de esa ola de protesta se advirtió en la temperatura que alcanzó el "buzz" en internet. Un manifiesto de protesta lanzado el lunes por el "blogger" y militante político Christophe Grébert reunió más de 43 mil firmas en 48 horas y otras 12 mil aguardan ser validadas. Las firmas no son jurídicamente válidas hasta que no se recibe una respuesta al mail de verificación enviado a la dirección electrónica del signatario.

El texto pide al hijo de Sarkozy que "termine sus estudios de Derecho y haga prácticas en alguna empresa" antes de aspirar a presidir el EPAD.

El sitio mesopinions.com que alberga el petitorio recibió unas 150 mil conexiones entre lunes y martes, y resultó varias veces saturado por el enorme flujo de comunicaciones.

En forma paralela, buena parte de la clase política reaccionó indignada ante la maniobra para designar al hijo del presidente al frente del primer polo de negocios de Europa, que cubre una superficie de 160 hectáreas y tiene más de tres millones de metros cubiertos de oficinas, 600 mil metros cuadrados de viviendas y donde funciona el mayor "shopping center" de París y sus suburbios. Esa operación, que la oposición atribuye al presidente Nicolas Sarkozy, fue calificada de "nepotismo grosero". Una buena de las críticas partieron incluso del partido sarkozysta UMP (Unión para una Mayoría Popular), como los diputados Pierre Cardo y Georges Tron.

Jean Sarkozy rechazó las acusaciones y reafirmó que no abandonará la lucha. Para respaldar sus ambiciones, en su defensa salieron su padre, el primer ministro François Fillon y el secretario general de la UMP sarkozysta, Xavier Bertrand.

"Nunca es bueno (ensañarse) con una persona en forma excesiva y sin fundamento", dijo Sarkozy. Poco antes, en un discurso sobre la educación secundaria, el presidente había dicho que "lo importante para tener éxito en Francia (...) no es nacer en una buena familia", sino "demostrar sus méritos a través de los estudios". Fillon, a su vez, criticó la polémica "estéril" y Bertrand preguntó si, por el sólo hecho de llamarse Sarkozy, "hay que condenarlo al exilio".
 
Columnas anteriores
Columnas anteriores
Cartones
Columnas