Opinión / Columna
 
Ramón Ojeda Mestre 
Electrocutar al SME
Organización Editorial Mexicana
12 de octubre de 2009

  Fue el intelectual y activista gringo Henry David Thoreau quien alzó la voz en su país para protestar por la artera invasión y guerra contra México de 1847. Thoreau era un anarquista como el gran Ricardo Flores Magón cuyo nombre está con letras de oro en la Cámara de Diputados. Dicen los estudiosos que algunos de los primeros anarquistas se identificaron con la bandera roja como provenientes de la tradición del socialismo, o como símbolo de la revolución, representado históricamente por este color. Cuando en la familia socialista hubo la escisión final entre marxistas y anarquistas, los segundos adoptaron la bandera negra como símbolo para diferenciarse del "socialismo de Estado", representado por los primeros.

Imposible determinar el origen exacto del anarquismo, pero el color negro de la bandera ha llegado a asociarse al anarquismo en la década de 1880, como una signo del amanecer para la Comuna de París. El periódico francés Le Drapeau Noir (La bandera negra) fue una de las primeras publicaciones que hace referencia al uso del color negro como símbolo del pensamiento anarquista. Black International fue el nombre del grupo anarquista londinense fundado en 1881. En la Revolución Rusa, las fuerzas anarquistas de Makhno fueron conocidas como el Ejército Negro. Barrieron, bajo el símbolo de la bandera negra, a los blancos en Ucrania, hasta que los bolcheviques, dirigidos por Lenin, comenzaron con la caza de brujas de los anarquistas y de las organizaciones y movimientos revolucionarios no-bolcheviques. Emiliano Zapata, el revolucionario irrepetible, usó una bandera negra con una calavera con huesos y la Virgen María. El eslogan de la bandera fue "Tierra y Libertad".

Estudiantes parisinos portaron banderas negras (y rojas) durante la huelga de 1968. Ese año, se vieron estas banderas en la convención nacional del movimiento estadunidense, estudiantes por una sociedad democrática. Al mismo tiempo, el diario británico Bandera Negra inició su edición y aún sigue existiendo. La bandera negra sigue siendo símbolo de partidarios de la anarquía. Véase darketos.

El anarcosindicalismo tiene sus propias y típicas señas de identidad. El auge de esta forma de anarquismo, cuya teoría es más práctica que filosófica, se dio entre fines del XIX y los inicios del siglo XX. La bandera rojinegra une los tradicionales colores del anarquismo y el sindicalismo en un mismo paño, el color negro del anarquismo con el rojo del sindicalismo o movimiento obrero. Normalmente está cosida en diagonal, aunque las primeras banderas lo estaban de forma horizontal, sin embargo, se cambió para marcar diferencia con las banderas nacionales que generalmente tienen franjas horizontales o verticales.

Estas banderas son las que han empezado a ondear con pasión beligerante ante la embestida privatizadora que se ha emprendido, una vez más, de la Compañía de Luz y Fuerza del Centro que está manejada mal y perversamente en estos tiempos y para cuya privatización y extranjerización el Sindicato Mexicano de Electricistas les estorba. La Secretaría del Trabajo y su titular, con la concupiscente concurrencia de torpes consejeros de Los Pinos, han cometido el error de darles una bandera más a todos los grupos que ya estaban atomizados y ahora esto los aglutina.

Escogieron el peor momento para hacerlo, cuando hay más pobreza que nunca en toda nuestra historia. Les importa poco lo que enseñó Conelius Castoriadis o José Fernández Santillán. Ya no escuchan nada, más que a sí mismos. No leen historia. No desarrollan su sensibilidad. Goméz Morín ha muerto. Castillo Peraza ha muerto. Nuestro PAN es políticamente suicida, por eso el resto de los cebados se frota untuosamente las manitas con su correspondiente manicure.

rojedamestre@yahoo.com
 
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