Opinión / Columna
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De cara al Sol
Andrea Cataño Michelena
Sindicatos con "ch''
El Sol de México
9 de octubre de 2009
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No son pocos los compañeros periodistas que, al grito de ¡Fuera caretas! escriben con todas sus letras ciertos calificativos que mi madre defendía como "grados del adjetivo". Decía ella: "no es lo mismo decir tonto que tarugo o que pen...itente, ¿ves, mi'jita?". Y no le faltaba razón, lo que pasa es que ella decía también que las palabras tienen su pudor y que no era correcto escribir esas expresiones cuando había otros sinónimos para el lenguaje escrito. Yo todavía me resisto a ponerlas en papel, tal vez porque me pesa la autoridad materna. Todo este vericueto es para que ustedes, mis tres queridos lectores, sepan la razón por la que titulé esta colaboración, como "sindicatos con 'ch' ".
Martín Esparza, líder del Sindicato Mexicano de Electricistas, tiene un sueldo de casi 400 mil pesos mensuales. Acaba de inaugurar un gimnasio con todo y cancha reglamentaria de basquet con duela de bambú como la de la NFL. Posee un rancho con caballos criollos, criadero de gallos de pelea y toda clase de excéntricas amenidades. Esparza es, como casi todos los líderes de los sindicatos fuertes, asquerosamente rico y se acaba de reelegir, en una contienda que hoy es motivo del escándalo por el hecho inédito de que la Secretaría del Trabajo no le ha concedido la "toma de nota". Esta elección tuvo tal convocatoria, que hasta los muertos votaron. El IFE tendría que correr a pedirle consejo a don Martín para que le enseñara a convencer a la gente de votar y terminar de una vez por todas con el terrible abstencionismo. Porque en el caso de la elección del SME, votaron más de los que estaban en la lista y se cubrió todo el catálogo de trampas electorales que existen aquí y en el resto del planeta.
Como todos sabemos, la Compañía de Luz y Fuerza del Centro es el único monopolio del Estado -o privado- en el mundo que no solamente no reporta ganancia alguna, sino que hay que subsidiarlo con la friolera de 45 mil millones de pesos anuales, cantidad que en su mayoría va a dar al pago de la nómina de sus trabajadores jubilados. Se trata de una empresa que en términos de condiciones laborales es como Disneylandia. Conseguir una plaza sindicalizada en la CLFC es mejor que sacarse la Lotería, es como si lo adoptara a usted Bill Gates. Pero no preguntemos por la productividad ni por la eficiencia, porque esas están por los suelos.
La revolución industrial trajo como consecuencia una era de explotación inicua de los obreros, que estaban prácticamente bajo un régimen de esclavitud. Era totalmente inadmisible que estas condiciones inhumanas prevalecieran y así fue como surgieron los sindicatos, cuya lucha reivindicadora costó muchas vidas. Los sindicatos, especialmente los que se formaron en la primera mitad del siglo pasado, dieron la batalla por conseguir mejores condiciones de trabajo y sueldos justos para sus agremiados.
En su momento, el PRI descubrió que los sindicatos eran una efectivísima fábrica de votos y así nació el corporativismo y la historia de prebendas, corrupción y enriquecimiento (muy explicable) de sus líderes. Las "conquistas sindicales" de gremios como los maestros, los trabajadores de Pemex, del Seguro Social, los telefonistas, los trabajadores de la UNAM , por mencionar a los más poderosos, tienen hoy a punto de tronar los sistemas de pensiones y ponen en jaque al país cuando se les da la gana, porque se han vuelto los más consumados maestros del chantaje.
El presidente Calderón debe pensar muy bien si está dispuesto a llevar el desconocimiento del líder Esparza hasta sus últimas consecuencias. Medir muy bien fuerzas para los mandarriazos que le esperan si persevera en su actitud. Ya sabemos que en estos casos, si se inicia la guerra, debe ser a muerte. No se puede dejar al enemigo mal herido. El Sindicato de Electricistas de Luz y Fuerza del Centro es poderoso y ya empezaron los corifeos izquierdosos a gritar que se trata de una intervención del gobierno contra los sindicatos que son libres y autónomos. No tarda en subirse a ese carro tan lucidor el Legiti-mito, ya verán ustedes.
Tal vez si se tratara de sindicatos genuinos que buscan mejoras para sus agremiados sin que éstas signifiquen la ruina a largo plazo de las generadoras de las fuentes de trabajo, se podría justificar el rechazo al desconocimiento de un líder genuino. No es así. La Secretaría del Trabajo está en lo correcto en no darle el aval si las elecciones tuvieron tan graves anomalías. Se podrá alegar que lo de la "toma de nota" es un trámite que representa la injerencia del gobierno en asuntos que deben ser de la estricta competencia del sindicato en cuestión. Sin embargo, es una medida que está vigente y, por lo tanto es válida.
La estimable izquierda defenderá a capa y espada al sindicato que, paradójicamente, es lo menos democrático que puede haber y a una empresa que no sirve para nada y nos cuesta miles de millones a los contribuyentes, y cuyos servicios son de ínfima calidad. Ojalá y el gobierno persista en su postura de no permitir que unos truhanes pongan en vilo al país. Si hacen huelga, pues que venga la requisa. Habrá un costo político, pero en este caso el Presidente tiene más que ganar -y con él también ganan los habitantes mal servidos por esta lacra de monopolio y sindicato con "ch" que lo acompaña- por atreverse a ponerle un hasta aquí a los abusos de Esparza y sus secuaces.
andreacatano@gmail.com
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