Opinión / Columna
 
Federico Ling Sanz Cerrada 
Mi padre
El Sol de México
3 de octubre de 2009

  En días pasados una persona me cuestionó la razón y motivo de porqué escribía algunos de mis artículos de cosas que no fueran "asuntos públicos". Por mi parte le respondí que en lo más profundo de mi ser, estoy convencido que al tratar los temas que nos duelen a las personas, de forma cotidiana y rutinaria, estaba tratando asuntos públicos. Argumenté que no se trata de "curar" a la República hablando de políticas de salud, políticas sociales o políticas económicas, sino que mi creencia personal -misma que defiendo aguerridamente- es que nuestra República saldrá adelante en la medida en que sus ciudadanos lo consigan en el ámbito personal. Cuanta mayor salud interior tengamos los habitantes de México, luego entonces, mayor bienestar general para el país. Y esa es la razón por la que escribo de cosas como el "dolor", el "aprendizaje" y otras más que tienen que ver con nuestras profundidades humanas.

Y en esta ocasión, decidí escribir sobre un hombre al que admiro profundamente, y me ha dado muestras claras de cómo combinar la compasión humana con la lucha política por sus ideales. Y no es que me lo haya enseñado de forma consciente, sino que uno aprende estas cosas de manera cotidiana con la convivencia de todos los días.

Me refiero a mi padre. Un hombre que ha sido ingeniero de profesión, pero político por vocación y por convicción. Que durante muchos años se entregó a la lucha política en México por defender lo que creyó era bueno; por defender el bien común para nuestra Patria. Formó a su familia y ahora, ha dejado que sus hijos vuelen por su cuenta. Un hombre que no dudó en entregarse desde 1958 para militar activamente en un partido político y que solamente en la segunda parte de su carrera ocupó cargos públicos y legislativos. Hoy por hoy sigue sirviendo a México desde donde puede hacerlo. Su corazón es enérgico, porque a pesar de haber sufrido un par de infartos años atrás, aún se esfuerza por dar lo mejor que puede.

Mi padre es un hombre fuerte. Y a la vez es un hombre débil. Cuando se trata de defender sus ideales, lo que cree, lo que piensa y lo que sueña, es un gran guerrero. Pero cuando ha tenido que ceder, negociar o simplemente sacrificar algunas de sus cosas por amor a su familia, ha sido un hombre "débil". Porque ha sabido combinar la fortaleza para sostener sus convicciones, políticas y personales, y ha tenido la humildad para saber que en algunas ocasiones hay que saber "perder por amor".

Con este ejemplo fui educado. Decidí estudiar Ciencia Política y especializarme en esta rama de las Ciencias Sociales, porque viví desde hace mucho la política en casa, con mis padres. Decidí profesionalizarme en el ejercicio de la misma y enriquecerla con mi experiencia de vida personal; porque también los políticos somos humanos y como todo el mundo, la mente y el corazón siguen funcionando de la misma manera.

En el ejercicio de la política hay que saber y tener la capacidad y la habilidad para combinar las decisiones irreductibles, donde no hay margen de negociación, especialmente aquellas que tienen que ver con los propios principios; y la compasión humana por el otro. Por lo anterior decidí dar un testimonio de lo que he aprendido en mi vida de mi padre.

Admiro y respeto mucho a mi padre. También lo quiero inmensamente. Es un hombre que tiene ya varios años a cuestas y una que otra dolencia. Sin embargo, el "viejo" ha sido siempre un ejemplo de fortaleza interna y de seguridad en sí mismo y al tiempo ha sido también, el ejemplo vivo de cómo se puede "ser débil" cuando se ama a alguien. Y en esta extraña mezcla he aprendido a hacer política y a ser político. Porque la política es solamente un mero reflejo de nuestro interior más profundo. Porque, además, del testimonio político, llevo conmigo la convicción más honda de querer ser como él. Llevo el enorme amor que el "viejo" me tiene y que está más que correspondido; estoy seguro que algo sospecha al respecto.

federicoling@gmail.com

*Maestro en Ciencia Política y Medios de Información.
 
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