Opinión / Columna
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María Antonieta Collins
El retorno de Zelaya: yo no fui, fue Teté
Organización Editorial Mexicana
25 de septiembre de 2009
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Desde Miami
Nada más indicado para calificar el retorno del depuesto presidente Manuel Zelaya a Honduras, que la famosa canción infantil mexicana que recitábamos al son de:
"Yo no fui, fue Teté, pégale, pégale que ella fue".
Eso mismo es lo que ha pasado con todos lo mandatarios de los países vecinos a Honduras cuando les cuestionan sobre el paradero de Zelaya horas antes de que éste apareciera en su país y sobre todo cuando les preguntan por la frontera donde finalmente "se coló" a su tierra.
Álvaro Colom, el presidente de Guatemala no ignora que los primeros reportes de inteligencia aseguran que Zelaya a bordo de un auto blindado de un amigo se introdujo a Honduras por la frontera guatemalteca en medio del alboroto que provocó el famoso concierto de Juanes en La Habana, lo que distrajo supuestamente la vigilancia. "Nosotros únicamente estamos tomando la noticia del retorno del presidente Zelaya con agrado, pero de lo demás desconozco los detalles" dijo un Colom enigmático, que sin embargo no podía ocultar el jubilo del retorno de su amigo.
Un poco más, al sur, su colega salvadoreño, el presidente Funes dijo casi lo mismo. "Ignoramos por qué están señalándonos como el factor que sirvió de puerta para la entrada del presidente Zelaya a su país." Aparentemente Funes ignora el reporte que afirma que Zelaya si estuvo horas antes en El Salvador, país que curiosamente comparte también frontera con Honduras. Mientras la izquierda del FMLN se congratulaba del retorno de Zelaya a Tegucigalpa, sin embargo la derecha salvadoreña del Partido ARENA hizo una advertencia pública en voz del diputado Ernesto Angulo: "Lo peligroso de abrir las fronteras e ignorar las órdenes de aprehensión es que en esta ocasión se le permitió el acceso al depuesto presidente Manuel Zelaya, pero mañana lo mismo sucede con un prófugo de la justicia que con alguien que haya cometido otros crímenes, y entonces ¿Qué vamos a hacer?"
Yo no fui fue Teté parecen decir... .
Mientras tanto la bola de humo crece y crece. En Miami las versiones hablan de que Zelaya viajó el fin de semana hasta la frontera de donde cruzó a Honduras, a bordo de un avión enviado por su amigo Hugo Chávez, el presidente venezolano.
En fin, que nadie dice yo fui a pesar de que alguien tuvo que haber sido.
De otra forma sólo queda pensar que Zelaya fue más inteligente que el mago Fumanchú, y que ciertamente, cobijado bajo el furor de lo provocado por el concierto de Juanes en La Habana, de pronto apareció de la nada dentro de la Embajada del Brasil en Tegucigalpa.
"Eso no lo cree nadie, me dice un empresario hondureño de San Pedro Sula, me inclino a creer que la entrada fue como nos dijeron: por la frontera de un vecino izquierdista y escondido en un auto o un tractor."
Le aclaro que tanto Guatemala como El Salvador tienen Presidentes de izquierda y el empresario, pícaro me responde: "Vaya, pues, que eso lo aclaren los señalados."
Es decir, los que se asombran y preguntan:
¿Culpable yo del retorno de Zelaya a su país? Yo no fui, fue Teté..."
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