Opinión / Columna
|
Los Grandes Días
Manuel Mejido
Desorientados
Organización Editorial Mexicana
17 de septiembre de 2009
|
* El PAN festeja siete décadas sin encontrar el rumbo
* Sólo el escándalo mediático les permitió ganar en las urnas
* En 9 años de gobierno aumentaron los gastos y el desempleo
En poder de la presidencia de la República, nueve gubernaturas, 495 alcaldías, dos jefaturas delegacionales, 52 senadurías, 143 diputaciones, 340 legisladores locales, cuatro mil 236 regidores y síndicos, un presidente blanquiazul encabezando la ceremonia del Grito de Independencia y el desfile militar, el panismo cumple hoy 70 años de su fundación.
Con el fin de "protestar por los excesos de los gobiernos de la Revolución Mexicana", Manuel Gómez Morín hablaba en 1939 de un partido que supiera manejarse con "ética" y en total apego a la ley. En su discurso, en el Frontón México, señalaba que "las ideas y los valores del alma, son nuestras únicas armas. No tenemos otras. Pero tampoco las hay mejores". Siete décadas después, los neopanistas se quedaron desarmados.
Los primeros logros del blanquiazul se produjeron siete años después de su fundación, cuando Miguel Ramírez Murguía, de Tacámbaro, Michoacán; Juan Gutiérrez Lascuráin en el Distrito Federal; Antonio L. Rodríguez de Nuevo León y Aquiles Elorduy García de Aguascalientes, ganaron un escaño en la Cámara de Diputados. Para 1947, tenían la alcaldía de Quiroga, Michoacán, y el primer legislador local, en la misma entidad.
A pesar de que el Partido de Acción Nacional (PAN) lleva nueve años administrando a la Nación, ni siquiera las manipulaciones de Vicente Fox en el 2000 les ha permitido tener la mayoría parlamentaria, ni de congresos locales, alcaldías o gubernaturas. Durante el pasado proceso electoral, del 5 de julio, perdieron dos de sus principales bastiones: las gubernaturas de Querétaro y San Luis Potosí, además, de las presidencias municipales de Guanajuato y San Miguel de Allende y el llamado "corredor azul" en la zona industrial conurbana del Distrito Federal y el Estado de México.
Según los analistas, prevalece el control tricolor sobre el "voto rural" o "voto verde" y el Partido de la Revolución Democrática (PRD) retuvo el sufragio de la clase baja. Mientras el blanquiazul se caracterizó por ganar en los distritos de clase media y alta, zonas industriales y ultraconservadores. Pero el pasado 5 de julio no los favoreció el voto en ninguno de esos sectores.
Incluso el PAN perdió en la llamada "ruta cristera", su cuna ideológica, que comprende los municipios de Lagos de Moreno, Tepatitlán, Arandas, Jalostótitlan y Cañadas de Obregón, en Jalisco, donde se construirá el Santuario a los Mártires, un proyecto impulsado por los panistas, encabezado por el gobernador Emilio González Márquez, para el cual donó 90 millones de pesos de los dineros del pueblo, que tuvo que devolver al comprobarse que eran recursos públicos.
Durante los pasados comicios, sólo el escándalo mediático permitió a los panistas arrebatarle a los priístas el Gobierno de Sonora, luego de que el actual mandatario estatal fuera incapaz de deslindar responsabilidades por el incendio de una guardería del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) que produjo la muerte de 49 niños.
Gómez Morín nunca pretendió hacer de Acción Nacional un partido de empresarios, banqueros o curas. Diego Fernández de Cevallos y Carlos Castillo Peraza, dos de sus más reconocidos ideólogos, criticaron el arribo de los grupos ultraderechistas que se apoderaron de la dirigencia del PAN, durante el gobierno foxista. Actualmente los electores desconfían del panismo porque su ideario político es un extraño híbrido empresarial-clerical-bancario.
La falta de rumbo en los gobiernos panistas, ocasionaron que de diciembre de 2000 a julio de 2009, se perdieran, según el IMSS, 20 mil empleos agropecuarios, 500 mil en la industria y que el comercio informal creciera de tres millones a más de 12 millones de personas.
Además, el secretario de Hacienda, Agustín Carstens, anunció el lunes pasado que diez mil burócratas serán despedidos, como consecuencia del programa de austeridad presupuestal. Pero para los gastos para Los Pinos, el Presidente, los secretarios de Estado y la alta burocracia, incluidos diputados y senadores, dispondrán de dos billones de pesos.
Según un estudio presentado por el diputado priísta Sebastián Lerdo de Tejada, durante las administraciones panistas las plazas de subsecretarios en las distintas dependencias gubernamentales, crecieron excesivamente. En el 2000 habían sólo 89, ahora son mil 11; eran 69 jefes de unidad y hoy son mil 212.
La falta de capacidad para administrar los dineros del pueblo, ocasionó que la deuda pública creciera en los últimos nueve años en un 48.9. Es decir, cada 24 horas el Gobierno de la República debe 939 millones de pesos más.
El rechazo popular a los gobiernos empresariales panistas, se debe a que durante sus mandatos la población en pobreza extrema creció en más de dos millones y medio de desposeídos y se perdieron entre cuatro y cinco millones de empleos fijos.
Los actuales dirigentes deben entender que la ciudadanía reprobó sus mandatos en las urnas, que siguen siendo la segunda fuerza política, a pesar de mandar en Los Pinos, y que la militancia conservadora reclama a los neopanistas encontrar el rumbo propuesto por Gómez Morín. Todo indica que el PAN pretende quedarse 70 años en Los Pinos, pero no va a poder hacerlo, porque los malos gobiernos siempre son castigados en las urnas.
Columnas anteriores
Columnas anteriores