Opinión / Columna
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El Mundo de la Realeza
Mariana Vargas Ruiz
El deber hacia el trono
El Sol de México
10 de septiembre de 2009
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Sin duda alguna, para los monarcas como para sus herederos no es fácil tener ciertos deberes que conllevan estar cerca del trono. Comparando, por ejemplo, los deberes de los varones y de las mujeres, éstos obviamente son preferidos para la sucesión, como hasta ahora lo había sido en Noruega y Bélgica.
* Noruega
La dinastía actual fue creada por Haakon VII, quien nació como el príncipe Carlos de Dinamarca y se casó con la princesa inglesa Maud de Gales, hija de Eduardo VII, ambos eran primos. Para esta pareja, como era tradición en su época, más que por amor se casaron por deber en 1898, hace 111 años. Fueron padres de Olav V, quien nació en Inglaterra y junto con sus padres, tras haber sido "electos" por democracia, por votaciones como monarcas en 1905, renunciaron a sus respectivas nacionalidades para adquirir la nacionalidad nórdica. Haakon VII, al parecer, no cambió de idioma, pero su hijo sí. Los tres estuvieron ligados a sus deberes hacia al trono y de hecho Olav fue el rey más querido, "el noruego del siglo", como hace poco lo denominaron.
Olav también se casó por deber con Marta de Suecia, quien le dio tres hijos: las princesas Ranghild, Astrid y el rey Harald, quien, siguiendo la tradición, al morir su padre, en 1991, tomó como lema: "Todo por Noruega".
El rey actual será sucedido por el príncipe Haakon y su nieta, Ingrid Alexandra, quien rompe la tradición de que el trono sólo sea ocupado por varones.
Según Tere Gutiérrez, maestra e intelectual mexicana casada con un noruego, Harald Aaland Isaaksen, quien, por cierto, se siente preocupado por la falta de seguridad que estamos viviendo los mexicanos, pero aun así ama mucho a México: "La realeza noruega es gente sencilla y preparada, no son abusivos como en otros países y su pueblo se siente orgulloso de tenerlos; no se sienten oprimidos. Son una imagen positiva que da este pueblo a otros países y, finalmente, ellos no tienen una participación directa en la política, más que nada son representativos".
Obviamente, la realeza noruega ha tenido escándalos menores, pero es una monarquía moderna. Entre los deberes que tiene el príncipe heredero y su esposa, se encuentran ser vendedores, embajadores, exportadores, "inversionistas" y representantes tanto de su país como de diversas organizaciones importantes.
"Los príncipes eligieron México para invertir porque tenemos mucho petróleo, que somos un país en vía de crecimiento y estamos en muy buenas relaciones con Noruega desde hace años", dice Tere Gutiérrez.
Noruega es una nación demócrata, es "un país de primer mundo que ha conseguido muchas cosas en base a la educación y por ello es que el pueblo siente hacia su Gobierno, hacia sus leyes, a sus monarcas", nos cuenta Tere.
Su éxito, señala, se debe a su nivel de educación que tienen, es un país grande en territorio pequeño en población, pagan impuestos caros, pero tienen, gracias a ello, derechos y servicios para todos, con un nivel de vida muy alto.
* Bélgica
Un país pequeño, pero los belgas han tenido problemas con su realeza. Desde los escándalos amorosos de sus monarcas, los problemas financieros de su hijo, el príncipe Laurent, las críticas que han recibido los herederos porque en la televisión belga han creado un programa donde los remedan, etcétera. A pesar de todo esto, la realeza ha sobrevivido desde que se creara en 1830, con la subida al trono de Leopoldo I, padre de la emperatriz Carlota de México. Ahora que ya no está el bien querido Balduino I (murió en 1993) y que supuestamente hubo un intento de asesinato hacia su viuda, Alberto II y Paola, junto con sus herederos, Felipe y Matilde, siguen haciendo las representaciones correspondientes a sus respectivos cargos.
Han aumentado las críticas hacia ellos, pero, a diferencia de los monarcas, Felipe de Brabante ha perdido a veces la paciencia con los periodistas, pero con la ayuda de su esposa ha recuperado la compostura.
Felipe y Matilde tienen cuatro hijos: Isabel, la princesa heredera; Emmanuel, Gabriel y la pequeña Leonor, quienes están asegurando la línea de sucesión sin la ya famosa ley sálica, sin ya discriminación. Al parecer, se casaron por amor, se dice que él es muy serio y ella, muy profesional.
La realeza belga, sin embargo, además de haber sufrido cambios constitucionales, ha sufrido una crisis gubernamental que el monarca ha sabido resolver. Esperemos que sigan así.
haamarvaru@hotmail.com
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