Opinión / Columna
 
César Duarte 
La LX Legislatura
Organización Editorial Mexicana
29 de agosto de 2009

  En dos días concluyen los trabajos de la LX Legislatura de la Cámara de Diputados. Durante tres años convivimos los integrantes de ocho partidos políticos, todos con distintas ideologías, pero siempre con el interés de brindarle a la nación los mejores resultados.

Tuvimos jornadas intensas, desde el primer día -primero de septiembre de 2006--, cuando el entonces presidente Vicente Fox Quesada no logró ingresar al Salón de Sesiones a rendir su Sexto y último Informe de Gobierno, porque un grupo de diputados y senadores tomaron la tribuna para impedir la presencia del mandatario.

Se privilegiaron, entonces, las negociaciones para llegar a acuerdos. El resultado del controvertido proceso electoral del 2 de julio de 2006 enfrentó al PAN y al PRD. Este último no reconocía el triunfo de Felipe Calderón y quería evitar la toma de posesión; el PAN defendía el resultado de las urnas y buscaba, a toda costa, que Calderón estuviera en la máxima tribuna de la nación el primero de diciembre.

El enfrentamiento llevó a los diputados de los dos partidos a tomar la tribuna de la Cámara de Diputados el martes 28 de noviembre de 2006; es decir, tres días antes del acto formal de toma de posesión. Fueron días y noches enteras de tensión e intensas negociaciones.

Llegó, finalmente, aquel primero de diciembre. El PAN formó vallas humanas y con curules para evitar que los perredistas subieran a la tribuna e impidieran ungir a Calderón como Presidente de la República. Al final, en un acto de sólo cuatro minutos, se llevó a cabo el acto de toma de posesión.

Sin embargo, la madurez, el diálogo y la concertación de los partidos políticos prevalecieron y así, a fines de diciembre, se logró la aprobación unánime del paquete presupuestal para 2007, lo que se repitió en los siguientes dos años.

El compromiso de los 500 diputados fue tal que en la LX Legislatura se lograron importantes reformas. Los partidos aprobamos, por mayoría, una nueva Ley del ISSSTE, que dotó al instituto de mejores herramientas para evitar su quiebra.

También logramos acuerdos para reformar la ley electoral, misma que disminuyó los gastos de campaña al administrar el IFE los tiempos de campaña electoral en los medios electrónicos, y tambien reducir la duración de las mismas.

La reforma fiscal fue otro logro de los diputados. Pasó de ser un tema tabú, para discutirse y aprobarse en el pleno camaral. Dotamos al Ejecutivo de mayores recursos para destinarlos a los que menos tienen.

Un intenso debate es el que generó la reforma petrolera. Para lograrla, se instalaron mesas de diálogo en el Senado de la República y hubo una prolongada y rica discusión, tanto en el Senado de la República como en la Cámara de Diputados.

El camino no fue fácil, pero al final logramos importantes reformas en materia de seguridad pública. Aprobamos la nueva Ley del Sistema Nacional de Seguridad Pública; reformamos la Ley Orgánica de la Procuraduría General de la República, para crear la Policía Ministerial, y se creó la Ley de Extinción de Dominio, con la cual se golpea al narcotráfico en sus finanzas.

La Legislatura que concluye logró establecer el registro de usuarios de telefonía celular; se federalizaron los delitos contra la libertad de expresión, y se avaló que los trabajadores sin empleo puedan disponer de una parte de su fondo de retiro.

Si bien es cierto que son avances tangentes en el desarrollo del país, también lo es que todavía falta mucho por hacer y que es urgente seguir trabajando para dotar de eficientes herramientas de crecimiento a México.

Ahí está el reto de la próxima Legislatura -la LXI--, la cual tendrá en sus manos decisiones importantes como el futuro económico del país. En esta etapa de crisis es importante hacer reformas en la materia, a fin de lograr mejores niveles de vida para la ciudadanía.

Es el tiempo de la política. Estoy seguro que los 500 nuevos diputados, que deberán rendir protesta hoy, serán responsables con la nación y sacarán adelante las reformas que cimienten para el país un futuro próspero y con justicia social.
 
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