Opinión / Columna
 
De cara al Sol 
Andrea Cataño Michelena 
Morett, ¿pájara de cuenta o blanca paloma?
El Sol de México
24 de julio de 2009

  La Comisión Permanente del Congreso seguramente tiene poco quehacer. En lugar de preocuparse porque uno de cada cinco mexicanos padece "pobreza alimentaria" -término oficial para calificar al hambre canija y compañera-, pierde su tiempo en hacer exhortos a la PGR y al SER para "brindarle la debida protección jurídica" a Lucía Morett ante la solicitud de extradición del gobierno de Ecuador, toda vez que la estudiante resultó herida en el ataque al campamento de las FARC afincado en Ecuador.

Si utilizamos esta lógica, cualquier terrorista, secuestrador o vulgar facineroso que resulte herido en un operativo, podría acogerse a la protección jurídica oficial, porque el simple hecho de que le tocaron unos plomazos. ¡Vaya estupidez!

Una petición de extradición no es como un simple requerimiento de pago de tarjeta de crédito. Para formularla, el país solicitante tiene que argumentar, de manera minuciosa y contundente, los presuntos delitos atribuidos. El expediente de "la Moretona" tiene mil 640 hojas y la Secretaría de Relaciones Exteriores está obligada a revisarlo con detenimiento para cerciorarse de que la petición está debidamente fundamentada. Ésta es la manera en que está protegiendo los derechos de los ciudadanos mexicanos, en este caso los de la Morett. Por su parte, la PGR hace lo propio y salvaguarda así la integridad física de cualquier presunto implicado. Todo esto debe de hacerse con estricto apego a derecho, independientemente de si se trata de un secuestrador o de una hermanita de la caridad, pues ante la ley somos iguales e inocentes en tanto no se demuestre lo contrario.

Los infrarrojos radicales que ahora ampara el PT -partiducho logrero, reducto de la traidora escoria perredista-, intentaron proteger a la Moretona con el fuero constitucional otorgado a los legisladores, pero les falló. Con el agua al cuello, Jorge Morett, padre de la agitadora profesional -perdón, debo decir "la activista defensora de las nobles causas de las FARC"- afirma que su hija no ha cometido delito alguno. Entendemos que el amor paterno es incondicional, pero las evidencias son las evidencias y basta con analizar una pequeña parte para darnos cuenta de que la señorita tiene su historia, aunque su mamita ha dado a conocer ampliamente su prístino currículo: "mi hija no es terrorista, es actriz, estudiante, tiene licencia de locutora, pertenece al grupo de teatro Luz Negra y es maestra de teatro de niños y adolescentes en el Faro de Oriente".

Por ejemplo, como estudiante de teatro de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, aun sin titularse, fue aceptada en el posgrado de Estudios Latinoamericanos de la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la Máxima Casa de Estudios. Aunque había otros aspirantes que cubrían el requisito de tener la licenciatura terminada, el Comité Académico del Posgrado en Estudios Latinoamericanos aceptó a la Morett entre los 84 alumnos, de un total de 212 solicitantes. Curiosamente, dentro del Comité Académico de ese posgrado está el doctor José María Calderón Rodríguez, también coordinador del Centro de Estudios Latinoamericanos de la FCPyS de la UNAM; la doctora Raquel Sosa, de la FCPyS, y el doctor Lucio Oliver Costilla, coordinador del posgrado, quienes en mayo pasado defendieron a Miguel Ángel Beltrán, alias "Jaime Cienfuegos", quien cursaba un posdoctorado en la Máxima Casa de Estudios y que fue deportado a Colombia, acusado de pertenecer al Comité Internacional de las FARC desde 2003, cuando Raúl Reyes -líder del grupo armado, fallecido el 1º de marzo de 2008- lo instruyó para reclutar simpatizantes en universidades de Colombia y del extranjero. Tras la deportación, el 26 de mayo de este año, el doctor Calderón Rodríguez expresó que las acusaciones del gobierno colombiano contra Beltrán eran "cargos que a nosotros nos parecen absolutamente fuera de toda realidad". La fiscalía de Colombia ha dado a conocer que en la laptop de Raúl Reyes se hallaron correos dirigidos a Cienfuegos en los que se mencionaba a una Ana, quien, de acuerdo con las autoridades colombianas, es el alias de Lucía Morett Álvarez. En esos correos, Reyes daba instrucciones tanto a Cienfuegos como a Ana sobre las acciones que debían llevar a cabo, a fin de desarrollar una estrategia para reclutar a simpatizantes de las FARC en universidades de América Latina y otras partes del mundo. Pero, no, queridos lectores, la señorita Lucy andaba haciendo inocente turismo de aventuras.

Lucía Morett no es ninguna perseguida política. Ser miembro activo de las FARC, que es una organización criminal, terrorista, dedicada al más abominable de los crímenes que es el secuestro, así como al narcotráfico, es en sí un delito y es justamente por éste por el que hay una petición de extradición, pero los neo-comis nos quieren hacer creer que esta pájara de cuenta es una blanca paloma.

andreacatano@gmail.com
 
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