Metrópoli
Condena CDHDF el encadenamiento de niños
El Sol de México
3 de julio de 2009


Fernando Ríos

Ciudad de México.- El encadenamiento de niños o niñas es un hecho doloroso e indignante que bajo ninguna circunstancia puede suceder, advirtió el presidente de la Comisión de Derechos Humanos del Distrito Federal (CDHDF), Emilio Álvarez Icaza.

Sostuvo que padres y madres deben entender que por ningún motivo se puede educar con violencia, dijo, que no se puede educar, provocando daño físico o psicológico, a los menores, "eso no se vale", puntualizó.

El ombudsman capitalino, lamentó que hay quien piensa que las niñas y niños tienen que aprender a obedecer o piensan que se portan mal, se les deben aplicar métodos disciplinarios que conllevan castigos corporales como golpes, quemaduras o insultos. Indicó que los daños van incluso desde hacer de manara sistemática la dignidad de las y los menores, a partir de despedazarles su autoestima.

Reconoció que existen condiciones en donde los padres y madres tienen que salir a trabajar, y es en esa parte, dijo, donde el Estado debe intervenir para generar condiciones sobre todo de protección a niñas y niños que están en situación de pobreza.

Destacó que se tiene que hacer una alianza social de gobiernos, sociedad civil e instituciones de asistencia privada para tener centros de día, para tener centros después de la escuela para proteger a los niños cuyos padres tienen la necesidad económica de llevar el pan a la casa, de llevar la comida a la casa y no tienen cómo cuidarlos.

Advirtió que no se deben reproducir métodos de educación o disciplina fundados en el maltrato a las y los niños. Llamó al DIF-DF a reforzar sus programas, porque temas como el del un niño encadenado en una colonia de la delegación Tlalpan, dijo, este tipo de situaciones son poderosas llamadas de atención de que algo no está funcionando.

Reconoció que en este sentido hay esfuerzos, sin embargo, dijo, este hecho refleja una problemática en lo general de violencia hacia la población infantil y de que los programas no están siendo eficientes y suficientes, sostuvo.

Para concluir, señaló que como sociedad se tiene el reto de entender que las niñas y los niños son sujetos de derechos y que la violencia no se vale bajo ninguna circunstancia.