Comunidad y cultura
José Emilio Pacheco cumple 70 años con grandes reconocimientos
Organización Editorial Mexicana
28 de junio de 2009
DPA
Ciudad de México.- El mexicano José Emilio Pacheco celebrará este 30 de junio siete décadas de vida como pocos escritores lo han hecho: con grandes homenajes, el reconocimiento internacional a su obra y el Premio Reina Sofía de poesía.
"Setenta años son demasiados y cubren un inmenso trecho de historia", dijo el jueves Pacheco, el poeta vivo más importante del país, cuando la Ciudad de México le entregó la medalla 1808 por su trayectoria, una de las tantas celebraciones que este mes le ha dedicado su patria.
José Emilio Pacheco Berny (Ciudad de México, 1939) ha cultivado todos los géneros literarios y creado "una obra espléndida" a lo largo de medio siglo de trabajo, según el poeta argentino Juan Gelman.
"Es un polígrafo, pero ante todo un poeta. Sobre todo uno de los más importantes de la lengua castellana", dijo Gelman, Premio Cervantes de Literatura 2007 y Reina Sofía de Poesía 2005.
Desde joven, la lírica del autor de "Morirás lejos" se difundió con gran rapidez por América Latina, en tanto su narrativa mostraba ya a un crítico punzante de la literatura y la política.
Estudió en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde conoció a sus dos grandes amigos: los escritores Sergio Pitol y Carlos Monsiváis, hasta hoy inseparables.
Según la crítica, su poesía recoge lo mejor de la tradición con la experimentación, además de un profundo amor a sus semejantes y a la Ciudad de México, al tiempo que narra los horrores de la violencia.
Pacheco, también narrador, guionista y traductor, ha trabajo en distintas áreas de la cultura. "La época más importante del periodismo mexicano está hecha por él, junto con Fernando Benítez y Carlos Monsiváis", dijo la escritora Margo Glantz.
Por años, su hogar de la capital mexicana fue centro de reunión de destacadas figuras de las letras hispánicas como Augusto Monterroso, Juan García Ponce, Carlos Fuentes o Juan Carlos Onetti, que llegó una noche de la década de los 70 "sin preguntar la dirección", narró Pacheco en octubre durante una conferencia en El Colegio de México.
Su casa también acoge una invaluable colección bibliográfica que incluye primeras ediciones firmadas por sus propios autores: Octavio Paz, el peruano Mario Vargas Llosa, o el uruguayo Onetti, entre otras decenas de ejemplares únicos.
El creador de "No me preguntes cómo pasa el tiempo" es también uno de los mejores conocedores de la literatura mexicana, ámbito sobre el cual ha producido varios textos, aunque menos difundidos.
De acuerdo con Glantz, "José Emilio es un hombre excesivamente culto e informado, que puede recitar de memoria infinidad de versos de autores como Pablo Neruda, Vicente Huidobro, Nicanor Parra, Octavio Paz, Xavier Villaurrutia... En eso sólo tiene equivalente en Monsiváis".
Algunos de sus libros, como "El principio del placer" o su antología lírica "Los elementos de la noche", son fuente de referencia en las escuelas públicas de nivel básico de México y de las más conocidas y leídas por diversos sectores sociales del país.
Antes de ganar el Premio Reina Sofía, anunciado en mayo y que recogerá en noviembre, José Emilio Pacheco obtuvo otros galardones como el García Lorca (2005), el Pablo Neruda (2001), el Alfonso Reyes (2003) o el Iberoamericano de Letras José Donoso (2001).
Y aunque Pacheco, hombre sencillo y con la salud mermada, dijo que no deseaba celebraciones oficiales, aquí no le hicieron caso.
Instituciones como el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el Instituto Nacional de Bellas Artes o la UNAM organizaron numerosas actividades en su honor desde junio hasta septiembre entre homenajes, lecturas, nuevas publicaciones, ciclos de cine y hasta conciertos.
"No quiero más, no pretendo más. Cada día se hace presente en la disminución física y en la muerte de amigos y contemporáneos. Lo agradezco mucho, pero ya me parece un exceso", expresó el poeta a fines de 2008 cuando se lo propusieron.
Ciudad de México.- El mexicano José Emilio Pacheco celebrará este 30 de junio siete décadas de vida como pocos escritores lo han hecho: con grandes homenajes, el reconocimiento internacional a su obra y el Premio Reina Sofía de poesía.
"Setenta años son demasiados y cubren un inmenso trecho de historia", dijo el jueves Pacheco, el poeta vivo más importante del país, cuando la Ciudad de México le entregó la medalla 1808 por su trayectoria, una de las tantas celebraciones que este mes le ha dedicado su patria.
José Emilio Pacheco Berny (Ciudad de México, 1939) ha cultivado todos los géneros literarios y creado "una obra espléndida" a lo largo de medio siglo de trabajo, según el poeta argentino Juan Gelman.
"Es un polígrafo, pero ante todo un poeta. Sobre todo uno de los más importantes de la lengua castellana", dijo Gelman, Premio Cervantes de Literatura 2007 y Reina Sofía de Poesía 2005.
Desde joven, la lírica del autor de "Morirás lejos" se difundió con gran rapidez por América Latina, en tanto su narrativa mostraba ya a un crítico punzante de la literatura y la política.
Estudió en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), donde conoció a sus dos grandes amigos: los escritores Sergio Pitol y Carlos Monsiváis, hasta hoy inseparables.
Según la crítica, su poesía recoge lo mejor de la tradición con la experimentación, además de un profundo amor a sus semejantes y a la Ciudad de México, al tiempo que narra los horrores de la violencia.
Pacheco, también narrador, guionista y traductor, ha trabajo en distintas áreas de la cultura. "La época más importante del periodismo mexicano está hecha por él, junto con Fernando Benítez y Carlos Monsiváis", dijo la escritora Margo Glantz.
Por años, su hogar de la capital mexicana fue centro de reunión de destacadas figuras de las letras hispánicas como Augusto Monterroso, Juan García Ponce, Carlos Fuentes o Juan Carlos Onetti, que llegó una noche de la década de los 70 "sin preguntar la dirección", narró Pacheco en octubre durante una conferencia en El Colegio de México.
Su casa también acoge una invaluable colección bibliográfica que incluye primeras ediciones firmadas por sus propios autores: Octavio Paz, el peruano Mario Vargas Llosa, o el uruguayo Onetti, entre otras decenas de ejemplares únicos.
El creador de "No me preguntes cómo pasa el tiempo" es también uno de los mejores conocedores de la literatura mexicana, ámbito sobre el cual ha producido varios textos, aunque menos difundidos.
De acuerdo con Glantz, "José Emilio es un hombre excesivamente culto e informado, que puede recitar de memoria infinidad de versos de autores como Pablo Neruda, Vicente Huidobro, Nicanor Parra, Octavio Paz, Xavier Villaurrutia... En eso sólo tiene equivalente en Monsiváis".
Algunos de sus libros, como "El principio del placer" o su antología lírica "Los elementos de la noche", son fuente de referencia en las escuelas públicas de nivel básico de México y de las más conocidas y leídas por diversos sectores sociales del país.
Antes de ganar el Premio Reina Sofía, anunciado en mayo y que recogerá en noviembre, José Emilio Pacheco obtuvo otros galardones como el García Lorca (2005), el Pablo Neruda (2001), el Alfonso Reyes (2003) o el Iberoamericano de Letras José Donoso (2001).
Y aunque Pacheco, hombre sencillo y con la salud mermada, dijo que no deseaba celebraciones oficiales, aquí no le hicieron caso.
Instituciones como el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, el Instituto Nacional de Bellas Artes o la UNAM organizaron numerosas actividades en su honor desde junio hasta septiembre entre homenajes, lecturas, nuevas publicaciones, ciclos de cine y hasta conciertos.
"No quiero más, no pretendo más. Cada día se hace presente en la disminución física y en la muerte de amigos y contemporáneos. Lo agradezco mucho, pero ya me parece un exceso", expresó el poeta a fines de 2008 cuando se lo propusieron.