Opinión / Columna
 
Federico Ling Sanz Cerrada 
¿Son propuestas reales?
El Sol de México
27 de junio de 2009

  Las campañas electorales iniciaron hace algunas semanas. Y concluyen en la semana próxima, setenta y dos horas antes del día de la elección, que será el 5 de julio, es decir, dentro de dos domingos.

Se han escuchado una infinidad de propuestas y hemos visto desfilar ante nuestros ojos varios spots en radio y televisión; mucha propaganda colgando de nuestras calles, en postes y puentes peatonales, y una gran variedad de folletos y trípticos que llegan a nuestras casas por buzón o son echados por debajo de la puerta.

Los partidos están en una búsqueda constante para conquistar el mayor número de votos que les otorgue el triunfo, ya sea Legislativo o Ejecutivo. Y en esta lucha que se ha intensificado de manera meteórica en los últimos días, cada partido político y cada candidato han hecho sus propuestas. Muchas de ellas, con tintes creativos, y otras más, que suenan francamente irreales.

El Partido Revolucionario Institucional (PRI) en el Distrito Federal (DF) ha tratado de innovar, utilizando la mercadotecnia para vender mejor al electorado a sus candidatos. En la delegación Coyoacán, el abanderado de dicho instituto político promete "Agua y Paz", en un lema que pareciera más bien dirigido a electores de la Franja de Gaza y no del centro-sur de la capital de México. Otro candidato ha decidido colocar la terminación "manía" a su apellido, recordando la "Obamanía" en los Estados Unidos.

El Partido Verde propone la pena de muerte para secuestradores y asesinos y también propone el vale de medicinas para que el Gobierno pague por ellas en caso de que no las surta en los hospitales públicos. ¿Qué acaso si el Gobierno no surte de medicinas al Seguro Social o al ISSSTE es porque no tiene dinero? ¿De dónde se supone que obtendría el dinero para vales de medicina entonces?

Por otro lado, el Partido de la Revolución Democrática (PRD) se lanza contra "Germán y Beatriz" en espectaculares que no parecen congruentes con el ánimo conciliador de Jesús Ortega y Mariana "la niña del PRD".

Las propuestas que hacen los partidos y los candidatos deben ser analizadas con cuidado y preguntarnos de manera seria: ¿son propuestas reales? El caso del PVEM, quien propone la pena de muerte, es el caso que más me llama la atención. Jorge Castañeda, hace tiempo al hablar de la lucha del presidente Calderón contra el crimen organizado señaló puntualmente que "quien quiere los fines, tendrá que tener las herramientas para alcanzarlos". Y en el tema de la pena de muerte pareciera que el propio Partido Verde carece de los medios para lograr aprobar dicha reforma en el Congreso de la Unión y en las legislaturas locales. Han firmado los compromisos de campaña frente a notarios públicos, pero la pregunta que surge es si realmente serán capaces de cumplir a cabalidad dicho compromiso político.

¿No será más bien una estrategia electoral y de posicionamiento de agenda para subir su nivel de votación y conquistar la preferencia de ciertos electores? Ciertamente son propuestas concretas las que hace el anterior partido, pero ¿qué excusa darán cuando no se pueda cumplir el compromiso pactado? ¿Será que de antemano la culpa la tendrán las otras fuerzas políticas por no sumarse a esta campaña?

O bien, la propuesta para gobernar una delegación que redunda exclusivamente en el agua y la paz. ¿Qué será entonces de los otros asuntos de gobierno que requieren de inmediata atención?

Nos enfrentamos a una agenda electoral cargada de falacias y de promesas extravagantes que nada tienen que ver con la agenda pública que interesa a los ciudadanos, o que busca manipularlos apelando al dolor social y personal para aumentar el número de diputados que se obtendrá en la próxima legislatura o simplemente para conservar el registro del partido.

Vale la pena analizar si dichas propuestas son reales. En todo caso, después de una agenda legislativa bastante complicada durante la LX Legislatura del Congreso Federal, el jueves pasado Germán Martínez propuso en el debate con los presidentes de partido, y en nombre del PAN, reducir el número de diputados y senadores. ¿Por qué no mejor analizar una propuesta que permita y facilite los mecanismos para que nuestros representantes se pongan de acuerdo en los temas que verdaderamente importan para la agenda de la República?

federicoling@gmail.com

*Maestro en Ciencia Política y Medios de Información
 
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