Opinión / Columna
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Son Politikón
Arisco-Teles
20 de junio de 2009
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Revoloteando en su nido, cada partido hace cuentas y cuentas para ver cómo le irá en la conformación de la Cámara de Diputados, después de las elecciones venideras. De tal forma más de un jilguerillo pide que el 5 de julio millones de mexicanos salgan a sufragar por México, esta gran nación que construyeron nuestros antepasados con inmenso esfuerzo para nuestros hijos y así renovar nuestro compromiso nacionalista pueblo y gobierno, con esa que dice: "Cómo es que te amo así, con todo el pensamiento, cómo lograste entrar, así sin preguntar, robándote el momento".
Nuestra participación no se agota en las elecciones, es un voto por la ley, es un no a la violencia y a la guerra sucia; es reafirmar nuestros principios, raíces y cultura; es decir, el destino de la patria mexicana sin demeritar a la democracia, votemos sin enfrentamientos, debe ser una participación pacífica para definir con libertad quiénes somos y adónde vamos; es decir: qué tipo de país es el que deseamos, al son de: "Yo te quiero con limón y sal, yo te quiero tal y como estás no hace falta cambiarte nada. Yo te quiero si vienes o si vas, si subes y bajas si no estás seguro de lo que sientes".
Elegir a nuestros representantes es un derecho al cual no podemos renunciar, ellos tendrán que hacer las leyes que resuelvan los problemas de la nación y conducirnos a todos a un mayor bienestar. No debemos renunciar a optar por nuestros representantes en la Máxima Tribuna del país, tenemos que escoger los mejores hombres, razonando y pensando en el pasado, analizando el presente definiendo el destino de nuestra nación, de nuestros hijos. Con qué cara les podríamos decir que no nos interesa su futuro, sus estudios, su trabajo, su tranquilidad, su seguridad y su felicidad, y si no que lo digan los versos de: "Y yo que trato siempre de acercarme, de contenerme y mantener la calma. Porque entiendo que somos humanos, y nadie tiene la verdad en sus manos".
Es fijar una posición con libertad para el éxito de la nación. Optemos por ella. Todos tenemos muchas ilusiones, expectativas, esperanzas y sueños, hagamos de nuestras utopías una realidad de progreso y bienestar por el pueblo. La indiferencia sólo favorece el autoritarismo y la demagogia. Todos conocen un poco de la historia de México y sabrán cómo votar honrando a quienes con sacrificios o aún con su vida nos dieron patria. Después de las elecciones tenemos que participar cotidianamente en otros foros, nuestra vida no es sólo individual es colectiva, es la suma de todos, con esa de: "Dime si él, te conoce la mitad dime si él, tiene la sensibilidad de encontrar el punto exacto donde explotas a la mar".
Faltan dos semanas de campañas políticas, queremos propuestas y soluciones a los graves problemas que aquejan al país, no queremos demagogia, ni debates protagónicos, ya conocemos nuestras diferencias. Ojalá los partidos y los candidatos estén a la altura de las circunstancias actuales y con nuestro voto salgamos juntos adelante, para que luego no andemos versando coplas de: "Porque te vi venir y no dudé te vi llegar, y te abracé y puse toda mi pasión para que te quedaras y luego te besé y me arriesgué con la verdad te acaricié y al fin abrí mi corazón para que tú pasaras".
El señor Alejandro Martí dice que los candidatos deben comprometerse ante notario público para cumplir sus promesas, de esta manera se les podrá exigir su cumplimiento. Ya anteriormente Enrique Peña Nieto, como candidato al Gobierno del Estado de México, lo hizo de esa manera y ha cumplido bien, ha hecho un excelente gobierno. Queremos conocer las virtudes y los defectos de sus contrincantes. Razona por quién VOTAR y elige al mejor candidato, tú decides el futuro de la nación, con esa de: "Me duele, hasta la vida, saber, que me olvidaste. Pensar, que ni desprecios, merezca yo de ti...".
Pues el voto nulo, es negar a la democracia. Es cerrar los ojos frente a la realidad. Nuestro sistema de partidos así lo exige, pero el voto dará la opción de buscar otros caminos, no dejemos que decidan por otros, ya es tiempo de actuar y de sufragar con retintines de: "...No quiero arrepentirme después, de lo que pudo haber sido...".
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