Opinión / Columna
 
Vanguardia Política 
Aurora Berdejo 
17 de junio de 2009

  * Previo a las elecciones, Cámara de Representantes ¿aprueba el negocio de las armas?

Ayer, luego de un arduo trabajo de comisiones, la Cámara de Representantes aprobó de nuevo la Iniciativa Mérida, dentro de una norma presupuestal suplementaria con la que Estados Unidos quiere "ayudar" a México, América Central y el Caribe, a combatir el crimen organizado y el tráfico de drogas. Pero a diferencia del apoyo a los países del Medio Oriente, además de las magnitudes y desproporción en el aporte, estos supervisados recursos estarán limitados a mejorar la capacidad del cuerpo diplomático y de la policía, lo mismo que para la adquisición de equipos militares y capacitación técnica policial y militar.

En pocas palabras, la cooperación -que no apoyo- de EU a la causa de México contra el crimen organizado internacional que opera en nuestro país para atender la demanda de drogas más importante del mundo, sólo va a recibir una suma simbólica porque el trasiego de armas a nuestro país es mayor "negocio" que el apoyo a la causa mayor que es la lucha contra el crimen que afecta a los dos países.

Recapitulando sobre el tema, en septiembre del 2007 los diarios The New York Times y Washington Post, confirmaron que el Gobierno de Estados Unidos, bajo la presidencia de George W. Bush, había dispuesto un apoyo militar a Arabia Saudita y a otros cinco países suníes del Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico por 20 mil millones de dólares con el objeto de "reforzar a los países prooccidentales frente a Irán" cuando la propaganda occidental afirmaba que el régimen de Teherán buscaba extender su poder militar en la región.

El apoyo incluía la provisión de todo tipo de armamento y municiones así como radares y sistemas de defensa aérea y antimisiles; así también asistencia técnica para la mejora de sus Armadas y Fuerzas Aéreas como medida de precaución ante una escalada antioccidental. Uno de los argumentos de la administración Bush para tomar la decisión fue que los países árabes ya estaban negociando con otros proveedores la adquisición de armamento y equipos militares modernos y si de todas formas iban a comprar estas armas, las autoridades escogieron que fuera EU quien se quedara con el negocio. "Nada nuevo bajo el sol".

En octubre del 2007, Bush anunció la decisión de promover la llamada Iniciativa Mérida, luego de reunirse en Yucatán con su homólogo el presidente Felipe Calderón, y acordar la inclusión de nuestro país en un mecanismo condicionado de apoyo contra el crimen organizado, de la misma forma que se había materializado años atrás el Plan Colombia.

Para esa fecha, ambos mandatarios habían acordado una "ayuda" que en ningún modo superaría los 450 millones de dólares anuales, por cinco años, que se materializarían dentro de un proyecto de ley de ampliación presupuestal dedicado a los conflictos que EU mantiene con Afganistán e Irak.

La demora en la aprobación de tan significativos recursos motivó que en abril del 2008 el mandatario mexicano aprovechara la reunión de la Alianza Para la Seguridad y la Prosperidad de América del Norte, (ASPAN), en Nueva Orleáns, para discutir temas como el del tráfico de armas del norte hacia México, lo mismo que la forma más eficaz para destrabar la aprobación por parte del Congreso de los fondos propuestos para el Plan México.

Fue así que el 15 de mayo del año pasado, la Cámara de Representantes estadunidense aprobó la ampliación presupuestal para las guerras norteamericanas y en ella los fondos destinados a México. Nada más que, para aquel entonces, el monto a destinar para respaldar la lucha del Gobierno mexicano contra el crimen organizado ya se había reducido a 291 millones de dólares anuales en la misma proporción en que las consecuencias de la lucha contra el crimen organizado en nuestro país se tornaban más graves que nunca y actualmente, continúan los operativos de Fuerzas Federales que ayer llegaron a Guanajuato, gobernado por el panista Juan Manuel Oliva -o sea, a él sí le avisaron-, para tomar el control en Silao y Apaseo el Alto, porque los titulares de Seguridad Pública en ambos municipios -Antonio Ramírez y Guillermo Ramírez-, tienen presuntos nexos con el narcotráfico. ¿Y será por este tipo de acciones que, se sabe, el 22 de junio habrá reunión extraordinaria de la Conago en Morelia donde los gobernadores revisarán el tema de la Seguridad?

* La sección de Adriana

*** Ahora que se canceló el debate entre Beatriz Paredes y Germán Martínez, se confirma que éste era un ejercicio sin ningún sentido.

*** El próximo 20 de junio en Rancho Dolores, Huajuapan de León, Oaxaca, se reconocerá la labor de un líder social a favor de la mejora en la infraestructura carretera de la región en la Mixteca: Jacinto López Morales, será recibido por autoridades municipales en un reconocimiento por su labor y constancia en este ámbito, favoreciendo a las familias oaxaqueñas de dichos municipios, que ahora cuentan con vías de comunicación que alientan el comercio y el intercambio cultural entre los pueblo. Enhorabuena.

*** También en Oaxaca, un grupo de petistas y panistas anunciaron su incorporación a las filas del PRI. Se trata del cabildo municipal opositor del PT de Santo Domingo Iztatla y el regidor panista del ayuntamiento de Ejutla, Samuel Bautista, quienes se quejaron de que en sus partidos se manejan negocios y acuerdos familiares mismos que se ven reflejados en la nominación de candidatos a diputados.

*** Al encabezar una reunión de trabajo con la estructura priísta de los municipios que integran la Región XI, Texcoco, Atenco, Chiconcuac, Chiautla, Tezoyuca, Papalotla y Tepetlaoxtoc, el presidente del PRI del Estado de México Ricardo Aguilar Castillo, advirtió que no hay que confiarse, pues el triunfo no llega solo, "se construye con trabajo permanente".

aurora_berdejo@yahoo.com.mx
 
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