Opinión / Columna
|
Vanguardia Política
Aurora Berdejo
15 de junio de 2009
|
* México ¿llegará al fascismo el 5 de julio?: MFB; el PAN de Nuevo León y Morelos, cómplices del narco: JOP
A veinte días de las elecciones de medio término, Manlio Fabio Beltrones retoma la agenda nacional y advierte que México va hacia el fascismo ante la mala apuesta del Gobierno del presidente Felipe Calderón por "narcotizar la lucha políticoelectoral". En una entrevista con Jenaro Villamil, el presidente de la Junta de Coordinación Política del Senado de la República, plantea un panorama en el que se prevé la violencia y quién sabe cuáles vayan a ser las condiciones de lo que quede de esta lucha fratricida y de golpes bajos después del 5 de julio. ¿Acaso será la noche del día de la jornada electoral cuando el país empiece a arribar al fascismo?
Hay que recordar que el propio Calderón se encargó de tener en sus manos la agenda nacional, lo que inició con la crisis financiera mundial, cuando el secretario de Hacienda, Agustín Carstens declaró que en México, la debacle pegaría sólo como "un catarro". De ahí, transitamos a la "pulmonía" e inmediatamente después vino la epidemia de influenza (el virus A/H1N1), que la administración calderonista no supo manejar, para rematar con los operativos -como el conocido "michoacanazo"-, que se han extendido a lo largo y ancho de un país que está hecho añicos y ante el cual, a los inicios de su gestión, el presidente ofreció al PRI un cogobierno.
Por esto, el senador Beltrones insiste en la necesidad de llevar adelante una más que necesaria reforma de Estado, ya que y como él mismo lo subraya, se corre el grave riesgo de que "la próxima contienda por la Presidencia (el 2012) podría generar aún más incertidumbre que la pasada (la del 2006)".
Y es a mitad de la actual administración cuando Javier Oliva Posada hace un balance en cuanto a seguridad. La valoración de las cifras y resultados de la campaña contra el crimen organizado y el narcotráfico, debe observarse desde dos perspectivas. La primera, a partir de los datos; las comparaciones respecto de otros Gobiernos. De manera usual se hace con referencia a la administración anterior, en este caso con el desgobierno de Vicente Fox. Los números ofrecidos por las instituciones responsables (Sedena, PGR, SSP y SHyCP) revelan que en casi todos los rubros se han incautado uno a diez, a favor de la actual gestión dinero, armas, bienes inmuebles y objetos de valor así como también delincuentes.
A juzgar por esos resultados, sin duda que la primera variable, queda más que cubierta. Esto es, hay una amplísima superación respecto de "Gobiernos que toleraron" el crimen organizado, tal y como se escucha y ve en los mensajes de propaganda del PAN. En ese balance, la catástrofe foxiana es inocultable. Incluso si se considera que la gran mayoría de los hoy operadores responsables de los éxitos, también lo son en parte, de los anteriores fracasos (¿omisiones?).
La segunda perspectiva tiene que ver más con variables, no cuantificables como base de análisis. Así, por ejemplo, la capacidad de fuego de las bandas delictivas, el crecimiento en el consumo de drogas en México, las evidencias de la descomposición social, el avance de la corrupción en todos los órganos y dependencias del Gobierno y el Estado mexicano. Allí, sí que hay una plena derrota. No existen evidencias, ni las más optimistas de que las cosas vayan a mejorar. Nos enteramos de cómo instituciones, funcionarios, candidatos y sus partidos políticos, entre otros, han sido tocados por la ambición, el dinero fácil y la falta de vocación en el servicio público.
El balance se produce en medio de las implicaciones que tiene para el país, las elecciones del próximo 5 de julio y sobre todo, la nueva composición de la Cámara de Diputados. Estamos ante una contienda plebiscitaria a la cual el mismo equipo del presidente de la República se ha afanado en construir. Otro grave error. En efecto, porque el partido oficial, se la ha pasado señalando que no tiene ligas con el narcotráfico, que sus candidatos son de otro tipo, en fin, cosas que la realidad desmiente.
Nuevo León, -con los candidatos al Gobierno, Fernando Elizondo y a la alcaldía de San Pedro, Mauricio Fernández-, y Morelos son evidencias de que la contaminación en las complicidades entre el PAN y el crimen organizado, es una de las más sensibles bajas en la estrategia diseñada desde Los Pinos. El Presidente de forma alguna puede presumir de llegar a la mitad de la administración sin observar cómo su principal apoyo político, su partido y sus representantes, no atinan (no pueden o no saben) acompañarle de manera eficiente y argumentada en su campaña contra el crimen organizado.
* La sección de Adriana
*** En la inauguración de la Primera Reunión Regional de Procuradores Generales de Justicia de la Zona Centro del país, el gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, confió en que los acuerdos a que se lleguen permitan lograr el propósito común de alcanzar una procuración de justicia más eficaz y más eficiente. El mandatario mexiquense estuvo acompañado por el titular de la PGR, Eduardo Medina Mora, y por el titular de la Procuraduría de la entidad, Alberto Bazbaz, y del DF, Miguel Ángel Mancera, entre otros.
***La tragedia ocurrida en la guardería "ABC", de Hermosillo, provocó que el gobernador Eduardo Bours "saque el cobre". Las guarderías del IMSS en Sonora son reflejo de una oligarquía en la que Bours y sus amigos son los "ganones". El gobernador usa cualquier medio para evadir su responsabilidad y utilizó a Alberto Barreda Robinson para denostar el trabajo de los médicos mexicanos y colmar de elogios a una organización que no se lo pidió. Hospitales Shriners ya explotaron y lanzaron la advertencia de que ahí sólo hay un vocero y no es Barreda Robinson quien es orgulloso padre de dos servidores públicos que trabajan en el Gobierno de Bours, quien lo único que ha demostrado es que tiene algo que esconder.
aurora_berdejo@yahoo.com.mx
Columnas anteriores
Columnas anteriores