Opinión / Columna
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Mireille Roccatti
Los estertores del sistema
El Sol de México
12 de junio de 2009
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«perdendi finem nemo nisi egestas facit» **
Hoy día estamos asistiendo a los últimos escarceos de agonía del sistema imperante en el país que surgió del proceso de la Revolución de 1910. Tras el fratricidio del principio con las muertes y ejecuciones de Madero, Zapata, Villa, Carranza y Obregón, por señalar las más relevantes; y pasar del "país de caudillos al de las Instituciones" y la creación del PNR, que muto en PRM y devino en el PRI, se articuló un sistema que se encuentra en etapa terminal.
El eje angular, lo constituía un presidencialismo cuasi- monárquico, autoritario, sin ser dictatorial ni ferozmente policiaco, un partido hegemónico, casi único, creado para dirimir al interior de la familia revolucionaria las disputas por el poder y detener las rebeliones militares, por lo cual el ejército, constituyó al inicio un sector del Instituto político y se desmontó su protagonismo, otorgando prebendas y concesiones a los altos mandos.
El mecanismo de operación del sistema se complementaba con el control corporativo de la clase obrera, señaladamente con la CTM, CROC y CROM, que se agrupaban y aún lo hacen en el sector obrero del Partido entonces en el poder, así como el control de los campesinos con la CNC y la administración del reparto de la tierra y con el tiempo de los insumos para la producción. Tampoco debe soslayarse la organización y control corporativo de la clase empresarial que también perviven con la Concanaco, Coparmex y Conamin, entre otras.
Es cierto que se crearon Instituciones como el Banco de México, la UNAM y el IMSS, por citar algunas que nos enorullecen y, que se avanzó en el progreso material, sin embargo, ese avance no se tradujo en verdadero desarrollo, que disminuyera la brecha abismal entre los muy pocos que detentan la riqueza nacional y la inmensa población que vive en condiciones de marginalidad y pobreza.
En los últimos 80 años trascurridos, se han aplicado modelos de desarrollo económico que los estudiosos han denominado del "desarrollo estabilizador" de 1940 a 1970, que con un crecimiento sostenido apoyado en el sector agrícola y sus excedentes, así como la coyuntura internacional, permitió la expropiación petrolera y la incipiente industrialización bajo el mecanismo de sustitución de importaciones. Le siguió el "desarrollo compartido" de 1970-1982, que se basó en una mayor participación del Estado como agente económico y que devino en los hechos, en un Populismo que nos condujo a un colapso económico.
En 1982 ingresamos a las prácticas del Neoliberalismo de menos Estado y más mercado y a la apertura comercial indiscriminada, sin previamente haber reconvertido nuestra industria y preparado el sector terciario para competir en el mundo globalizado, y desde luego olvidando el sector primario que se encuentra en ruinas.
En este apretado resumen señalamos que además de las crisis cíclicas de la economía, ocurrieron crisis políticas producto de diversos movimientos sociales que fueron duramente reprimidos, como los de los ferrocarrileros y maestros o el de estudiantes del 68, las guerrillas rurales y urbanas, hasta la insurrección electoral del 88 y el levantamiento armado del EZLN del 94. Las enormes desigualdades y la creciente participación social para cambiar el status quo, permitieron la alternancia en el poder en el año 2000, con los resultados de todos conocidos.
Hoy, los mexicanos atestiguamos en medio de las crisis económica y de seguridad, el derrumbamiento de ese viejo sistema que se niega a morir y el empecinamiento del grupo en el poder por mantenerlo, por una falta de visión y audacia para plantear el cambio de rumbo. Es urgente una reforma estructural, retomar los planteamientos de la Reforma del Estado y reorientar el modelo de desarrollo, tenemos que rescatar de manos de una elite, a la política pública económica, se requieren acciones decisivas y eficaces contra la pobreza. Tenemos que impedir que la Procuración de Justicia siga siendo utilizada como ariete en contra de los opositores políticos. Tenemos que legalizar la participación del Ejército en sus funciones como policía, que lo viene haciendo de manera incostitucional, hay que darle un marco legar para preservar esta importante Institución de la Republica. Tenemos que atajar la salida autoritaria y policial que se vislumbra.
Los llamados al abstencionismo, al voto nulo o la nulificación del voto, son la expresión de la exasperación, el hartazgo y la desesperanza de un importante número de compatriotas que no perciben un mejor presente ni un futuro promisorio para las nuevas generaciones. Sin duda, el viejo Sistema ha concluido su ciclo, ayudémoslo a bien morir y permitamos el nacimiento del nuevo México que todos anhelamos, terminemos de una vez por todas con la simulación y el engaño.
* Ici entre Nous.
La disputa por Nuevo León, la joya de la corona de las posiciones electorales en disputa, es a muerte, resulta lamentable el nivel de degradación de la política y las execrables practicas de guerra sucia que están utilizando el PRI y el PAN.
En el Estado de México, presenciamos la paradoja de la alianza de las antípodas entre el PAN y el PRD, más que para aumentar su cuota de diputaciones federales y locales o presidencias municipales, para obstaculizar la carrera vertiginosa de Enrique Peña Nieto hacia el 2012.
*Profesora Investigadora de la EGAP del Tecnológico de Monterrey CEM
**«Sólo el que nada tiene, no puede perder nada». Publilio Syro
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