Opinión / Columna
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De cara al Sol
Andrea Cataño Michelena
El más bonito espanta
El Sol de México
12 de junio de 2009
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La inter-neta del planeta es que la red, la carretera universal, cada día incide más directamente en todos los órdenes de la vida. No solamente nos sirve para comunicarnos inmediatamente por correo electrónico (lo que ha cambiado para siempre la dinámica de los negocios y del intercambio social), sino que ha resultado un medio muy eficaz para despertar conciencias en muchos sentidos y volvernos entes más responsables socialmente.
Nuestra clase política vive en otro tiempo y, peor aún, quiere que nosotros, los gobernados, nos sometamos a su visión anacrónica de la realidad como lo hacían en otras épocas en el que éramos borregos más dóciles. Pero bendito sea Tim Berner Lee, creador de la World Wide Web, quien con su invento nos ha dado nuevas herramientas para ser más libres y plurales, a pesar de que al IFE no le guste.
Dicen que los pueblos tienen los gobiernos que se merecen. Es cierto. El abstencionismo es en gran parte responsable de que resulten electos tal vez los peores candidatos, pero que han sabido utilizar todas las triquiñuelas posibles. Por eso es importante ejercer el derecho (yo diría cumplir con la obligación moral) de sufragar y en estas elecciones, es crucial hacerlo. Tenemos que asegurarnos de que nuestro voto refleje nuestra anuencia o nuestro repudio por tal o cual instituto político de acuerdo con su desempeño.
Es preciso razonar el voto no en función de las promesas, porque ésas raramente se cumplen. Tampoco las campañas son un indicativo confiable para fundamentar nuestra predilección. Ustedes, mis queridos lectores, estarán de acuerdo conmigo en que toda la propaganda electoral está para llorar, aunque en algún medio impreso se publicó una encuesta en la que la niñita que protagoniza los mensajes del PRD aparece como poseedora de un rating más elevado que el de una "telenoverla" del Canal de las Estrellas y el lema de "así sí gana la gente", tenga punch (tiene dos afirmaciones contundentes que connotan y denotan en una frase corta, diría mi querido maestro de publicidad, Óscar Olivo de Alba). De regreso al razonamiento del voto, para normar nuestro criterio de decisión tendríamos que pensar en cuál ha sido el efecto de las leyes promulgadas por el Congreso y si éstas se han traducido en, por ejemplo, mayor seguridad o una mejoría sensible en la calidad de nuestra vida. ¿Qué iniciativas han prosperado y quiénes las han apoyado? ¿Los legisladores de cuáles partidos han faltado más? Por ahí me podrían decir que este hecho es irrelevante, pero no lo considero así. El ser representante popular es una enorme responsabilidad por la cual, además, cada legislador recibe una remuneración altísima y goza de muchísimas prestaciones y canonjías que los ciudadanos comunes y corrientes ni soñamos.
Ya ven ustedes, el PT nomina a una terrorista como Lucía Morett solamente para darle fuero (admitido por su propio presidente, José Narro) y que no la puedan extraditar a Ecuador (es indignante) y los demás partidos eligen a sus candidatos no por su vocación de servicio, ni por su capacidad intelectual o profesional, sino para conservar sus cotos de poder dentro de sus propias fracciones. ¿Acaso usted se siente verdaderamente representado por el legislador electo de su distrito? Yo al mío en la vida lo he visto. No sé siquiera de qué partido es y en cuanto a los que están ahora en campaña, tampoco tengo idea de qué estén proponiendo. Bueno, no me ha llegado ni un volante, ni un folleto, nada.
El voto en blanco por supuesto que es útil, es una reivindicación de la democracia ¿Por qué no podemos manifestar que ninguna de las opciones nos convence? Votar por el menos malo no ha dado buenos resultado: el menos malo muchas veces ha resultado el más "pior". ¿Por qué no podemos aspirar a tener buenos representantes? ¿Por qué tenemos que seguirnos conformando con más de lo mismo? ¿Por qué habríamos de seguir manteniendo zánganos presupuestíboros que han chupado de la nómina de sus partidos -emanada de nuestros bolsillos- toda su vida y que son los mismos gatos revolcados: hoy diputados, mañana senadores, pasado mañana otra vez diputados y así se la viven muy campechanamente.
Cumplir con levantarse el 5 de julio, hacer fila y sufragar es hacer nuestra parte por fortalecer la incipiente democracia de este país. Hacerlo tachando la boleta con una gran cruz es votar por la esperanza de que los partidos nos escuchen alguna vez y nos ofrezcan opciones capaces de convencernos, porque en esta elección, el más bonito, espanta.
andreacatano@gmail.com