Opinión / Columna
|
Cultura a la mexicana
Napoleón Fillat
La misma perra... ¿pero revolcada?
El Sol de México
7 de junio de 2009
|
Los cambios en las policías federales siempre han sido anunciados como en el cuento de "Pedro y el Lobo", en un ahora sí va en serio, y nada.
En estos días, el Ejecutivo federal se apresuró a publicar las nuevas leyes en materia de seguridad pública que habían sido reclamadas al Congreso de la Unión como urgentes, me refiero a la mal llamada Ley de Narcomenudeo, que en realidad es la Ley General de Salud, las leyes orgánicas de los encargados de la procuración de justicia y la seguridad pública y la Ley de Extinción de Dominio.
Todas estas leyes se vendieron a la opinión pública por parte del Ejecutivo federal como indispensables para avanzar en su guerra contra el crimen organizado, aunque el tiempo dio la razón a algunos que pensaban que realmente la premura del Ejecutivo no eran las leyes, ya que una vez aprobadas por el Congreso, el Ejecutivo federal no las promulgó de inmediato, sino que se tomó su tiempo, casi un mes, al final ya no eran tan urgentes.
Algunos malpensados creían que la prisa del Calderón se debía a que toda la campaña del Partido Acción Nacional se centraba en culpar al Congreso, en especial al PRI y al PRD, del fracaso en la estrategia contra el crimen organizado, todo al final se quedó en una estrategia de campaña, el vender miedo... ¡si no estás conmigo, estás con los malos!
Los esfuerzos por combatir al crimen organizado no deben ser soslayados, en el combate ha habido líderes fuertes que han puesto todo en juego, pero el sistema no los ha reconocido, pero también es cierto que se nos ha vendido trabajo simulado por los mismos de siempre, hay que evitar que se repitan esquemas que en el pasado han fracaso rotundamente, y esto lo sabe y lo sabe bien el actual secretario de Seguridad Pública federal.
Creo que nuestra memoria es corta, ya que ahora casi nadie recuerda que el creador de la Agencia Federal de Investigación, que en su momento fue aclamada como la policía científica, ahora corrupta y desmembrada, es el mismo artífice de la nueva reforma para crear la Policía Federal, creo que sí es necesario renovar a la Policía Federal y tal vez a algunas personas.
En fin, le venden a Calderón que ¡ahora sí va en serio!, y se nos olvida que desde el año 2000 ha manejado el aparato policial del país. Los mecanismos de control de confianza que ahora se anuncian como novedosos ya eran aplicados desde hace una década, y no es que esos sistemas sean inútiles, sino que dependen de quienes los aplican, ya que sin reglas claras, aprueban o desaprueban policías, y lo más grave, sin ningún control o verificación externos.
Pero no todo está perdido, hay quienes ahora tienen la voluntad como Nicandra Castro, la nueva titular de la Policía Federal Ministerial, quien recibe una institución desmantelada y sin poder de fuego, habría que ponerle mucha atención a su labor, ya que en sus manos está lo que puede llegar a ser una gran corporación.
Nuestra cultura a la mexicana nos dice que:
Árbol que nace torcido...
Quisiera hacer un reconocimiento al Centro Libanés, quien, a través de Munir Salum Kattas y Jorge Asali Serio y muchos más, encabeza los trabajos encaminados a formar oradores, esta noble labor acaba de cumplir 43 años de manera ininterrumpida como muestra del agradecimiento con la sociedad mexicana que recibió con los brazos abiertos a nuestros abuelos de origen libanés.
napoleonef@ hotmail.com
Columnas anteriores
Columnas anteriores