Opinión / Columna
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Mireille Roccatti
América: una reivindicación histórica
El Sol de México
5 de junio de 2009
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«inteligenti pauca»*
La crónica de una resolución anunciada fue conocida en los últimos días, al darse a conocer que ha quedado sin efectos la decisión tomada en 1962, en plena guerra fría, de expulsar a Cuba de la OEA. La medida de entonces y la adoptada hoy, obedece a los intereses políticos de los Estados Unidos.
La Organización de los Estados Americanos, fundada en abril de 1948, en gran medida obedeció a los principios y objetivos del Panamericanismo, que era en los hechos una nueva versión, o una mas sofisticada, de la política de América para los Americanos, entendida esta, como los Estados Unidos. La Organización agrupaba a los países del continente americano en una alianza de cooperación en torno a objetivos comunes de carácter dogmático.
Por ello en la década de los sesentas, en el ajedrez geopolítico de la posguerra, conocida como la Guerra Fría, en los que la hegemonía bipolar, de la extinta URSS y los EU; establecieron zonas de influencias. El triunfo de la Revolución Cubana, vino a trastocar el equilibrio regional, por lo cual se instrumentó en el seno de la OEA, una expulsión fulminante de Cuba por haberse "adherido a las doctrinas marxistas- leninistas". En esa ocasión, la diplomacia mexicana, jugo un papel estelar al ser el único país de América en mantener relaciones diplomáticas con la Isla.
La inicua medida duró 47 años, hoy, como ayer se levanta como producto de la diplomacia de los Estados Unidos. Hay que reconocerla como un eslabón o quizás un guiño diplomático de Obama en la proyección de una nueva reconfiguración de la relación de los Estados Unidos con América Latina.
Lo que habrá que destacar o lamentar es que México, no jugó un papel, ya no digamos estelar, simplemente no protagonizó nada en este nuevo episodio de la relaciones internacionales en nuestra zona de influencia natural. Lo que por historia era simplemente obligado y políticamente necesario para mantener una zona de influencia, y hasta por Seguridad Nacional.
Así como en diversas y múltiples ocasiones hemos celebrado y aplaudido a nuestra Canciller, sus decisiones en política exterior y sus acciones que han venido a reencauzar nuestra diplomacia -al fin diplomática de carrera- en la tradicional y respetada diplomacia mexicana, hoy nos extraña, el papel que jugamos de meros observadores en los nuevos tiempos de América Latina.
México, debió figurar junto a Brasil, Venezuela o Nicaragua en esta gesta de reivindicación histórica de Cuba en el seno de la OEA. La destacada actuación de Brasil es sólo un acto más de su protagonismo internacional y activa diplomacia que cada vez posterga más a México y ocupa el lugar que nuestro país durante décadas mantuvo en el concierto internacional.
Sería deseable que en el actual gobierno, en el delineamiento de la Política Internacional, se escuchara, además de los pragmáticos foxistas, que tuvieron su oportunidad de dirigir las relaciones internacionales en ese infausto sexenio, se oyera a los muy meritorios miembros del servicio exterior mexicano, que sin militancia partidista han dado lustre y esplendor a nuestra diplomacia.
Ici entre Nous.
Hoy se inaugura en Metepec, en el Estado de México, el Parque Ambiental Bicentenario. Esta obra es una muestra del poder de la sociedad civil organizada, y de la sensibilidad política y del compromiso con la preservación del Medio Ambiente, de Enrique Peña Nieto, quien rectificó y hoy dota al área metropolitana de Toluca de un espacio ecológico digno de una gran urbe.
** «A buen entendedor, pocas palabras bastan».
mroccatti@itesm.mx
*Profesora investigadora de la EGAP del Tecnológico de Monterrey