Opinión / Columna
 
El Observador Parlamentario 
Antonio Tenorio Adame 
3 de junio de 2009

  * Campañas electorales bajo dos fuegos: seguridad frente corrupción

* La oposición PRD otorgó facultades electorales a la PGR

Faltan tres semanas para los cierres de campañas y el debate es gris, "sucio", y permeado por el control de los órganos de seguridad ante la amenaza de que el dinero del narcotráfico controle a los candidatos. Se cierne otro riesgo creciente, el "voto en blanco".

Las campañas electorales de los partidos políticos son cruciales para la democracia del país, pero su entorno no. Es la seguridad la que prevalece sobre la superación democrática.

No sólo los operativos en Michoacán determinan el clima de una mayor demanda de injerencia policial ante el crimen organizado, el espectro de la seguridad ha llevado a sustituir a la Procuraduría General de la República (PGR) por el Instituto Federal Electoral (IFE) y a la Secretaría de Gobernación (Segob) por el Trife.

El proceso de inversión de un proceso de elecciones transparente por uno de mayor injerencia gubernamental se inició con el aclamado recurso de blindaje de las elecciones para evitar el financiamiento de campañas con dinero proveniente del narcotráfico.

Ingenuamente, la oposición acudió a la Procuraduría a entregar su lista de candidatos a la renovación del Congreso Federal. Mutó a la PGR en un "supraregistro electoral". Suena extraño y debe exigirse responsabilidades.

En tanto, el partido oficial, Partido de Acción Nacional (PAN), reconvirtió sus mensajes al electorado en un reclamo de apoyo al Presidente en su lucha al narcotráfico. Al mismo tiempo centró su discurso de choque contra el Partido Revolucionario Institucional (PRI) como objetivo fundamental de una campaña agresiva a niveles de deterioro con los que excluía al Partido de la Revolución Democrática (PRD), de una parte y mostraba su capacidad de ofensiva e iniciativa para imponer el contenido, el ritmo y dirección del discurso en la campaña.

No es extraño que desde el exterior, el Presidente reafirme en ese contexto, su intención de injerencia militar sobre la política, seguiremos combatiendo la complicidad entre las autoridades y el crimen organizado. No acepta el "fuero partidista".

Al mismo tiempo que el secretario de Gobernación, Fernando Gómez Mont, primero, señaló como "colaborador" a la oposición, y luego, argumentó que la presencia militar policial es por "el bien" de los partidos políticos.

Por tanto, la oposición debe descansar porque desde el gobierno se tutela su interés.

* Tampoco en el Parlamento europeo se da el debate

Lo cierto es que la derecha impone y condiciona las reglas de la lucha electoral.

Se acusa al presente período de ausencia de temas concernientes a la renovación del Congreso. A la par de una prevalencia de "Guerra sucia", como se presenta en el internet por medio de "blogs" y videos.

La extrema reglamentación impuesta por la posada reforma electoral se orientó con el propósito de evitar las campañas "sucias", lo que ha resultado inútil y ridículo. El reino de lo "mediático" y la ambición del poder son factores reales que sólo dependen del propio consumidor, o sea, son un asunto de cultura política.

En las campañas para elegir el Parlamento europeo, también, se acusa el problema de la ausencia de debate sobre temas fundamentales. Una parte de lo que padecemos, se plantea como una necesidad y una tarea inminente de la izquierda Mexicana que hoy naufraga.

Se percibe un debate lamentable, sin ideas novedosas de una derecha ventrílocua en defensa del liberalismo; a la vez una izquierda sin políticas alternativas. Ni forjan futuro ni existe base para votar.

El Partido Socialista Europeo pretende dar contenido social a las directivas liberales, se oponen a los hábitos más salvajes del fundamentalismo económico, se rebelan ante las dudas de los avances en derechos humanos. Pero no son capaces de elaborar un modelo económico tentativo, por lo que están condenados a suavizar los efectos del sistema pero sin atacarlo de fondo.

Falta aprovechar la crisis para abrir el debate de fondo, o el "voto blanco" se convertirá en el verdugo de los partidos, donde sólo votaran los "duros".
 
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