Opinión / Columna
 
Mireille Roccatti 
Dignificar la política en tiempos electorales
El Sol de México
22 de mayo de 2009

  El país vive indudablemente momentos difíciles, apenas superada la coyuntura de la emergencia sanitaria de la influenza, la realidad con su terca e ineludible presencia nos arrojó encima, como era previsible, los saldos de la crisis de inseguridad que de tiempo atrás asola la república, misma que se acrecentó desde hace 30 meses, cuando se tomó la valiente decisión de enfrentar con toda la fuerza del Estado a la delincuencia organizada, señaladamente al narcotráfico, enfrentamiento que, por los resultados obtenidos, adolece de una táctica y una estrategia inteligentes que debiera evaluarse con serenidad para modificarla y reorientarla en el futuro inmediato.

A lo anterior se suma la crisis económica que cada día escala y se muestra en su verdadera dimensión: aumenta la inflación, crece el desempleo, caen las exportaciones y las remesas, disminuye el turismo, se devalúa el peso, y cae la recaudación fiscal, por citar sólo algunos efectos. La crisis está aquí y de nada sirve excusarnos de que se generó en el exterior, ni echar sal en la herida remembrando el desafortunado augurio de que sólo sería un catarrito. Es urgente operar las medidas de reactivación económica; seguiré insistiendo en ello a fuerza de parecer terca. Las acciones de inversión en infraestructura no basta anunciarlas, deben concretarse y el gasto público nadie lo ha visto más que en el gasto operativo y en los discursos.

Es en este contexto que estamos viviendo las denominadas elecciones intermedias que renovarán la Cámara de Diputados federal, lo cual incide en la gobernabilidad del segundo tramo del sexenio del presidente Calderón. Además de renovarse seis gubernaturas, diversos congresos locales y un número importante de ayuntamientos. ¿Y qué estamos viviendo los mexicanos? Una degradación de la política, una verdadera guerra de lodo. Muy desafortunado el momento en que se importó principalmente de Estados Unidos y de España, con todo y asesores de esas nacionalidades, las acciones de descalificación y denostación del adversario y se sustituyó la competencia limpia con tretas de albañal, la verdadera lucha que debe privilegiarse en las lides electorales, basada en principios, valores, convicciones y propuestas.

Los actores políticos y, lo que resulta sumamente grave, el propio gobierno, se han enfrascado y han metido a la sociedad en una dinámica deplorable de primitivismo político que sólo traerá como consecuencia el crecimiento desmesurado del abstencionismo. ¿O será que alguien busca ese resultado? Así, en las últimas semanas hemos presenciado el aquelarre del libro de Ahumada, el libro de Madrazo; las declaraciones desmentidas del expresidente Miguel de la Madrid, la filtración de la averiguación de la PGR que busca involucrar en el narco al senador Monreal, las acusaciones de lo mismo en contra del gobernador panista de Morelos, en fin, el recuento sería interminable, y todo buscando la raja política electoral.

Otra arista son las campañas mediáticas e informáticas y los spots de los partidos, todos buscan descalificar al adversario y llenan de oprobio las campañas. La medalla de oro se la lleva con mucho el PAN, que en el pecado llevará la penitencia; ha basado su estrategia propagandística en asociar al PRI con el narco, y al escupir al cielo la saliva le cae en la cara con los señalamientos contra el gobernador de Morelos y el arraigo en contra de destacados servidores de la procuración de justicia de esa entidad y que el propio exprocurador se encuentre amparado para evitar su detención. Otra perla en el recuento es el video contra el gobernador de Veracruz. Adicionalmente, flaco favor le hace su partido al Presidente, al emitir spots buscando cobijarse en las acciones de su gobierno, porque convierten el proceso electoral en un referéndum, y que de no resultar favorable afectará aún más la de por sí difícil presidencia de Calderón.

La ciudadanía está hastiada, cansada, harta pues, de que la política se convierta en la ocasión de arrojar paletadas de suciedad al adversario, de deturpación del gobernante, y no como debiera ser, de exposición de propuestas, de oportunidad de cambios, de esperanza de mejoría. Si a lo anterior le agregamos que todos los partidos han vuelto a postular a los mismos de siempre, que sólo cambian de cargo, o lo más condenable, heredan los cargos a los hermanos, cónyuges o hijos, generando así una nomenclatura partidista inamovible. La condenable partidocracia sólo potencia la degradación de la política descrita en los renglones precedentes.

Es por ello que la sociedad civil organizada debe luchar por la dignificación de la política, entendida ésta como la acción superior del hombre para beneficiar a su comunidad y mejorar sus condiciones y calidad de vida. Lo delicado y muy preocupante es que, por hartazgo, la ciudadanía se abstenga mayoritariamente de acudir a las urnas.

* Ici entre Nous

Esta ha sido una semana triste por la desaparición física del Poeta Universal Mario Benedetti, fabulador de la vida y del amor, novelista, cuentista y ensayista; dejó un recuerdo imperecedero e imborrable, nos dejó su poesía que por siempre habremos de llevar en nuestros corazones y en nuestro espíritu.

**«No es ancho el camino que conduce a las musas». Propercio

Profesora investigadora de la EGAP del Tecnológico de Monterrey
 
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