Opinión / Columna
|
Alto Poder
Manuel Mejido
16 de mayo de 2009
|
Entre los políticos estadunidenses hay una frase que se usa mucho cuando hay problemas serios: "when the shit hit the fan" cuyo significado en castellano es más o menos "cuando la porquería pega al ventilador", lo cual en México es tan cotidiano que, cada vez que se destapa una cloaca, de esas sucias, llenas de dimes y diretes, surgen acusaciones de quienes están ahora contra los que estuvieron en el gobierno y en la que participan activamente, como cómplices, la mayor parte de los medios de comunicación.
El 14 de abril pasado, la Cámara de Diputados rechazó aprobar las cuentas públicas de 2002 y 2003, como lo proponían los panistas, porque la Auditoría Superior de la Federación encontró gastos sin comprobar por más de 30 mil millones de pesos. Un verdadero escándalo, de dimensiones descomunales.
Cuando los legisladores discutían la posibilidad de citar a comparecer al expresidente Vicente Fox, presunto responsable de ese quebranto a la nación, oportunamente surgió la epidemia de la influenza. No hubo otro tema en la opinión pública. Los titulares de los diarios y los noticieros de radio y televisión cedieron su tiempo para informar a la ciudadanía del problema sanitario.
En la superficie del mar de la inmundicia de la política mexicana se tranquilizaron los chismes, las descalificaciones, las difamaciones y calumnias. En el fondo todo siguió igual. Manipulación, mentiras y escándalos para encubrir las sinvergüenzadas y todo lo que se conoce en México desde que el PRI tuvo el poder, hace 79 años, y que no ha cambiado en nada con los gobiernos panistas en Los Pinos.
En el momento en que se elevó el pánico creado por la influenza, apareció, oportunamente, un libro del tunante Carlos Ahumada Kurtz, descubriendo la manera en que tejió esa red de complicidades con otros de su misma especie.
Después, se manipuló a los medios de comunicación para presentar una entrevista con un Miguel de la Madrid muy disminuido de sus facultades mentales, que también llegó a decirle al pueblo mexicano todo lo que ya sabía de las fechorías cometidas desde Los Pinos.
Para completar la cuarteta de la desvergüenza, apareció el libro de Roberto Madrazo donde "revela" lo que también ya conocía el pueblo sobre los exmandatarios Ernesto Zedillo, Vicente Fox y la líder magisterial Elba Esther Gordillo.
Lo cierto es que los medios de comunicación mexicanos, especialmente la radio y la televisión, se han convertido en un resumidero de escándalos políticos y nota roja.
* Con Téllez iniciaron las campañas negras
El 12 de febrero arrancaron los escándalos con miras a manipular las elecciones del próximo 5 de julio. Ese día, el noticiero radiofónico de Carmen Aristegui (la misma que el pasado miércoles entrevistó a De la Madrid) difundió una charla de alcoba del entonces secretario de Energía, Luis Téllez, con su amante, Diana Pando.
De pronto, el medio político se rasgó las vestiduras cuando Luis Téllez se fue de la boca al decir que Carlos Salinas de Gortari se había robado la mitad de la partida secreta de la Presidencia.
Después se empezó a hablar en algunos medios y en diversas entrevistas de la partida secreta. Lo hizo hasta Miguel de la Madrid, que se negó a darle a su entrevistadora cantidades si no exactas, sí por lo menos aproximadas de esa partida secreta.
De la Madrid está tan afectado de sus facultades mentales, que todavía el jueves pasado envió a MVS una carta diciendo que está dispuesto a hablar de la partida secreta de Carlos Salinas. ¿Cómo va a saber De la Madrid de la partida secreta de Salinas? Qué hable de la suya y de la manera dispendiosa en que la gastó. Bien haría la familia del expresidente en ponerlo en manos de buenos médicos, porque su salud mental es deficiente.
Supe cuando era presidente Adolfo López Mateos, y yo un joven reportero, de la existencia en Los Pinos de la llamada cuenta de nivel, porque siempre tenía que estar en la misma cantidad, gastase o no lo que le viniera en gana el mandatario en turno.
Esa era la partida secreta y constaba de 10 millones de pesos, que debían estar disponibles para el Presidente las 24 horas del día en sus oficinas. Por la tarde llegaba un enviado personal del entonces secretario de Hacienda, Antonio Ortiz Mena, para reponer el dinero gastado en el transcurso del día.
En Los Pinos, el jefe de la nación no rinde cuentas a nadie sobre la partida secreta, que sigue existiendo hasta ahora con la misma discrecionalidad que entonces, solamente que ni el actual presidente, ni Fox ni Zedillo hablan de esos recursos y sus cantidades exactas.
Una enorme red de simulación, de mentiras y de complicidades cayó sobre la nación. Participan por igual los gobernantes, partidos políticos, empresarios, banqueros, medios de comunicación y hasta el alto clero.
* Ahora no existen diálogos de antología
En México, con los gobiernos priístas se inició una ley no escrita de la gran complicidad del silencio en torno a los presidentes, sobre los actos de gobierno, la rapacidad, el abuso del poder y el influyentismo del antecesor.
A Lázaro Cárdenas le regaló la Presidencia (porque esa es la palabra justa que debe usarse) el general Plutarco Elías Calles, en ese momento considerado el jefe máximo, porque era un auténtico cacique de la Revolución, modelo que heredó, obviamente, del general Álvaro Obregón.
La única oportunidad que tenía Cárdenas del Río de poder gobernar sin ser un pelele de su antecesor, era sacudiéndose el tutelaje del general Calles. Así lo hizo el 10 de abril de 1936 al acusar a Calles de pertenecer a un grupo de agitadores que, cuatro días antes de su expulsión, dinamitaron las vías del Ferrocarril Mexicano.
El único reportero que estuvo en el aeropuerto de Balbuena cuando fue expulsado del país Calles, le hizo algunas preguntas al ex hombre fuerte de México sobre su salida y, en la escalerilla del avión, el exmandatario le declaró a Pepe Rojas: "a los dinamiteros no se les expulsa. Se les fusila."
Con esas palabras Calles quiso dejar de manifiesto que había sido una mala jugada de Cárdenas para echarlo del país.
En 1941 se encontraron Cárdenas y Calles, cuando ambos estaban fuera del poder, en la época de Manuel Ávila Camacho. De acuerdo con una conversación que le escuché a don Rodrigo de Llano, en ese momento director de Excélsior, que me refirió en 1962, los dos generales revolucionarios viajaron en la parte de atrás de un auto para que hablaran a solas. Sin testigos de su reencuentro.
Cárdenas reveló a don Rodrigo que transcurrió más de media hora sin que entre ambos expresidentes se cruzara media palabra. El silencio lo rompió Cárdenas:
-¿No tiene usted nada que decirme, general Calles?
La respuesta no fue de chisme de cocina, como los que hoy ocurren, sino de hombres:
- No general Cárdenas, el que tiene algo que decirme es usted.
Este diálogo de antología no tiene nada que ver con los escándalos de una amante despechada, las declaraciones de un viejo senil y mañoso, de un truhán argentino descubriendo a sus cómplices, ni con el libro de un excandidato presidencial que quedó muy mal parado ante la ciudadanía.
* No se puede ser amigo de todos los presidentes
La historia de encubrimientos y defenestraciones en México no son nada fuera de lo común. Se protegen intereses, son simples juegos de conveniencias que nada tienen que ver ni con el buen gobierno, ni con amor al pueblo, ni con la democracia.
Un suceso, este sí un hecho real y no suposiciones, ocurrió un día antes de la toma de posesión de Adolfo Ruiz Cortines, el 31 de noviembre de 1952, que me confió hace años Bernardo Pasquel y que hoy creo no faltar al compromiso de silencio que me impuso, porque además de que Bernardo ya murió hubo algunas filtraciones.
Una mañana, Bernardo Pasquel me invitó a desayunar en el Sanborn's de los Azulejos, donde acostumbraba asistir acompañado por el peletero Manssur Arelle, su inseparable amigo matutino.
Ruiz Cortines durante todo su gobierno jamás tocó a Miguel Alemán ni con el pétalo de una rosa. Pero a toda su camarilla, Jorge Pasquel, Melchor Perrusquía, el coronel Serrano, los Parra Hernández, etcétera, les quitó todos los negocios que les había dejado su antecesor y, claro, se los dio a los suyos, como fue el caso de los Cuates Ruiz, a quienes don Adolfo entregó en concesión el transporte de todo el petróleo y gasolina que durante el alemanismo había tenido Jorge Pasquel.
Los espías, informadores y traidores de última hora, habían calculado lo que podría hacer Ruiz Cortines apenas se cruzara la banda presidencial. Por eso, la tarde del 31 de noviembre de 1952, Jorge Pasquel se presentó en la calle de Fundición, en donde vivía el todavía presidente Miguel Alemán. Se vieron en privado en una oficina y Pasquel le dijo a don Miguel:
-Miguel, dile a (Santiago) Piña Soria (jefe del Estado Mayor) que me preste 20 hombres de toda su confianza y con los míos, encabezo un asalto a la casa de ese pinche viejo y ahí se muere. No toma posesión mañana.
Miguel Alemán dio un ejemplo de mesura:
- No, Jorge. No se puede ser amigo de todos los presidentes.
Estos son el tipo de hechos que debe registrar la historia, porque pudieron haber cambiado para siempre el futuro de México y no los chismes de lavadero de los que ya nos tienen hartos los políticos y los medios de comunicación, que se han convertido en sus cajas de resonancia.
* Regresó el gran renovador del morral
Por supuesto que Ruiz Cortines tuvo una cuenta secreta en Los Pinos. Pero la manejó con gran honradez y no el dispendio con que lo hizo Miguel Alemán. López Mateos tampoco abusó de su cuenta de nivel aunque no tuviera que justificar el destino de esos fondos.
Díaz Ordaz fue muy parco en el uso de ese dinero que podía gastarse a discreción. Inclusive, ya para abandonar el gobierno en 1970, hizo unas declaraciones en que se disculpaba ante el pueblo de México por dejar una deuda externa de un poco más de cuatro mil millones de dólares. Hoy, esa deuda externa es de 83 mil 649 millones de dólares.
Luis Echeverría no fue tampoco de los que metió mano a la cuenta secreta para asuntos particulares. Lo hizo para promover las teorías del Tercer Mundo al que pertenecía (y pertenece) México e inclusive para pelear y ganar las 200 millas de mar patrimonial, que ahora son la salvación y gran reserva del petróleo que queda al patrimonio mexicano.
Con José López Portillo llegó un gobierno de frivolidad en el que los dineros del pueblo se dispusieron arbitrariamente y con gran derroche. Dilapidó su partida secreta.
Miguel de la Madrid, tal vez el más gris de los presidentes que ha tenido México en los últimos 80 años, después de Vicente Fox, con su programa de "La renovación moral", se fue hasta el fondo y el pueblo lo acusó de que era una "renovación del morral". Devaluó casi el 3 mil por ciento el peso y se escrituró antes de dejar el gobierno una gran cadena de hoteles.
Carlos Salinas de Gortari tiene muchos detractores, porque llegó a la Presidencia a raíz de un fraude, en perjuicio de Cuauhtémoc Cárdenas. Después se dedicó a ganar la Presidencia desde la Presidencia. Modernizó el país, pero se fue de largo con los dineros del pueblo y la partida secreta viajó por transferencias bancarias hacia sus cuentas particulares en el extranjero.
* Obregón y Fox se ganaron la Presidencia
Carlos Salinas de Gortari respetó siempre a Miguel de la Madrid y nunca sacó a colación las decenas de sinvergüenzadas que hubo en su gobierno, en donde fueron notables los desmanes de Eduardo Pesqueira Olea, secretario de Agricultura. Miguel de la Madrid, en cambio, respondió con ataques a quien él mismo regaló la Presidencia e hizo que se cayera el sistema (o se callara) para poder instalarlo en Los Pinos.
Ernesto Zedillo no era el candidato de Salinas. Era Colosio. Llegó de carambola a la Presidencia con el apoyo del hispano francés José Córdoba Montoya, un personaje siniestro que todavía no ha sido descubierto en toda su maldad, que llega desde los negocios sucios al encubrimiento de asesinatos.
Córdoba fue un hombre que siempre se manejó, y sigue haciéndolo, desde las sombras. Todas las concesiones para alumbrar y pintar los señalamientos de las carreteras de México son una graciosa concesión de la que aún goza, para seguirse enriqueciendo a costa de los ignorantes mexicanos.
Zedillo, como sus antecesores y sus predecesores también abusó de la partida secreta como le vino en gana. Pero no cayó en los excesos de un Miguel Alemán, de un López Portillo ni de un Carlos Salinas.
Vicente Fox, que fue el único Presidente, desde Álvaro Obregón hasta la fecha al que no le regalaron Los Pinos porque los ganó en las urnas, debido a que el pueblo ya estaba fastidiado y quería un cambo. Fox se los dio pero en reversa. Dilapidó los enormes beneficios del petróleo y su esposa se hizo socia de compañías constructoras, medios de comunicación incluidos prensa, radio, televisión, hospitales, hoteles, aeropuertos y puertos.
Como plus, se adjudicó con uno de sus socios 270 casas de juego de las 840 que irresponsablemente concedió su marido. Lo mismo se asoció con bancos que con tiendas de autoservicios extranjeras y grupos católicos, incluida la jerarquía.
* En México sólo el cinismo tocó fondo
La epidemia de influenza y los escándalos de la farándula política, magnificados por los medios de comunicación interesados en ganar dinero con la calumnia y la difamación, pero siempre unidos al gobierno nacional para manipular la situación del país, hasta el momento sólo han servido para encubrir que en los últimos seis meses el peso se depreció un 50 por ciento; que las muertes violentas vinculadas con la delincuencia organizada y los narcotraficantes, en una lucha que jamás podrá ganar el gobierno por la manera tan retoricada en que la conducen, alcanzó la escandalosa cifra de ocho mil 500 asesinatos hasta el jueves pasado, desde el inicio del gobierno de Felipe Calderón.
El turismo, por la crisis económica, la inseguridad y la influenza, está en quiebra. Durante el mes de febrero la industria de la construcción descendió un 11 por ciento, aunque se trate del sector que más trabajo genera. El comercio formal, en el mismo periodo, cayó un 9 por ciento.
Y para que no se siga haciendo cifras alegres ni hablando de un México color de rosa, que no existe más que en su imaginación, el secretario de Economía Gerardo Ruiz Mateos, cada vez que abra la boca con su desbordante optimismo debe pensar que durante los últimos seis meses hubieron 600 mil despidos laborales, que unidos a los que tenía en su haber el presidente del empleo, suman 2 millones 800 mil mexicanos en el paro.
A todo esto deben sumarse 25 millones que viven en el subempleo del ambulantaje y 700 mil a los que da ocupación el narcotráfico, según los estudios que al respecto hizo la DEA de Estados Unidos.
El desorden en el país tiene tan grandes ramificaciones, que puede decirse que no hay organizaciones ni instituciones de gobierno ni de la iniciativa privada que no estén invadidas por la corrupción y protegidas al 100 por ciento por la impunidad.
Se ha vuelto más evidente que las instituciones de justicia no son más que un garrote para que las use el gobierno nacional en contra de sus enemigos políticos, y un azote para todos aquellos mexicanos que caen en las garras de policías y ministerios públicos que trabajan a base de dádivas y sinvergüenzadas.
Según dicen los voceros del Gobierno de la República, la crisis ya tocó fondo. Pero en realidad, sin tapujos ni maquillaje, lo que ya tocó fondo en México es el cinismo.
* Noticias en corto
Mientras en México el cobro de peaje por kilómetro en las autopistas es de casi un dólar; en Brasil, por la misma distancia, se pagan 15 centavos, en Argentina seis centavos y en Chile cuatro centavos. Pero existe una gran diferencia en el estado en que se encuentra la carpeta asfáltica. Para compensar a los automovilistas mexicanos, el miércoles pasado el diputado por Convergencia, José Manuel del Río Virgen, presentó ante el pleno de la Comisión Permanente una iniciativa para disminuir el pago de peaje mientras se realicen obras de reconstrucción, conservación o mantenimiento. La iniciativa también establece que no podrán ejecutarse trabajos de construcción o reconstrucción en los caminos y puentes concesionados, sin la previa aprobación de los planos y de la memoria descriptiva por parte de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.
-- oo0oo --
El miércoles se llevó al cabo el Consejo General de Salud, en Tamaulipas. En el acto, el gobernador del estado, Eugenio Hernández, dijo al pueblo de México: "No hay que alarmarse. Hay que seguir trabajando y acostumbrarnos a vivir con este virus que es otro más que afecta a miles de mexicanos cada año." El acto fue organizado por Juan Manzur Arsola, secretario de Salud estatal, y asistieron reconocidos personajes del norte de Veracruz, oriente de San Luis Potosí y de la región huasteca. David Rivera, de la Gestoría Social Regional Integrada, asegura que para hacer frente a la contingencia sanitaria, la administración de Hernández Flores ha invertido más de 50 millones de pesos y se continúa trabajando para garantizar la salud y la vida de los tamaulipecos. *** Con el fin de recuperar recursos por 56 millones 857 mil pesos, que se destinarán para financiar actividades productivas en ejidos y comunidades, la Secretaría de la Reforma Agraria, al través del Fideicomiso Fondo Nacional de Fomento Ejidal (Fifonafe) puso a la venta, mediante licitación pública, más de 108 hectáreas en siete predios localizados en diversos estados del país, a los cuales podrá darse uso turístico, habitacional o industrial. De acuerdo con la convocatoria de licitación pública, los interesados podrán presentar sus ofertas tomando en consideración el precio base que se ha determinado para cada terreno y será el próximo 26 de mayo cuando el Fifonafe declare a los ganadores, tomando en consideración las ofertas más altas.
-- oo0oo --
Gracias a Rubén Martínez, un asiduo lector de Aguascalientes, quien envió un correo electrónico para reclamarme que me quedé corto al hablar de Carlos Ahumada y Rosario Robles en la columna del martes pasado. De igual manera, se pusieron en contacto María Teresa Rodríguez, de Reynosa, Tamaulipas; y Jesús Suárez, del Distrito Federal, quienes consideraron que fueron excesivas las descalificaciones a ambos personajes. Lo que demuestra que en esta casa editorial existe total libertad y que se respeta la postura ideológica de cada uno de nuestros lectores. *** Y hasta la próxima semana, en este mismo espacio.
mejido@elsoldemexico.com.mx