Opinión / Columna
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Mireille Roccatti
El sol de la paz sale en Medio Oriente
El Sol de México
15 de mayo de 2009
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En el convulso mundo en que vivimos, la visita del Papa a Medio Oriente concatenada con otros pronunciamientos y actos de la diplomacia norteamericana del gobierno del presidente Barack Obama para toda la región, nos permiten vislumbrar la posibilidad de encontrar en el mediano plazo una salida negociada del conflicto entre los árabes, en especial los palestinos y el Estado de Israel.
La región, como es de todos sabido, ha vivido conflictos desde hace cinco mil años y recientemente, por lo menos los últimos 60 años, ha sido escenario de diversas guerras entre árabes y judíos, a partir de la creación del Estado de Israel, en 1948, en tierras del protectorado de Palestina, a partir de una resolución de la ONU, al término de la Segunda Guerra Mundial, para dotar de un hogar seguro a los judíos que habían sufrido el Holocausto, a manos del nazismo alemán, que intentó exterminarlos de la faz de la Tierra. Hoy que perviven voces que intentan negarlo, es necesario alzar la voz para que no lo olvidemos y desde luego exigir que nunca más vuelva a repetirse una persecución en contra de éstos y de ninguna raza o pueblo.
Para concretar en esa región una solución dialogada y pacífica se requiere olvidar la consigna de las naciones árabes de echar al mar a los judíos y la aceptación por parte del Estado de Israel de coexistir con un Estado Palestino, y que ambas partes cumplan, en sus términos, diversos acuerdos tomados por la Asamblea General de la ONU. Por supuesto que también resulta requisito indispensable superar y trascender rencores milenarios entre ambos pueblos, alimentados por los sectores extremistas fundamentalistas y fanáticos que ambos sufren.
El proceso de Paz que ha atravesado una "detente" de algunos años, ha recibido un impulso formidable con motivo de la visita, sí, pero sobre todo por las palabras del Jerarca Católico que ha exhortado a judíos, cristianos y musulmanes a privilegiar la concordia y el diálogo y a encontrar el camino hacia la paz y la convivencia civilizada, permitiendo la existencia de un Estado Palestino.
Benedicto XVI apoyado en el liderazgo moral del cristianismo, ya que el Estado Vaticano carece de poder fáctico, ha superado la oposición y confrontación de los judíos radicales, señaladamente de las derechistas facciones cercanas al recientemente electo primer ministro israelí Benjamín Netanyahu y por el contrario ha recibido muestras de apoyo de quienes enfrentaron y sufrieron los momentos más difíciles de la existencia del Estado de Israel, como los partidarios del presidente Shimon Peres.
El proceso de Paz que se perfiló durante la presidencia de Clinton, en Camp David, todavía en vida de Yasser Arafat, ha recibido después del interregno de George Bush, un nuevo impulso por parte de Obama, quien claramente ha señalado a Israel, su aliado más firme en la región, que tiene que aceptar la existencia del Estado Palestino. La nueva configuración mundial a partir de la realidad geopolítica y los intereses económicos en materia de hidrocarburos y reservas de agua dulce parece que harán posible una salida negociada al conflicto, que deberá -no hay que pecar de ingenuos- superar todavía muchos y múltiples escollos espinosos. Lo que nos motiva y nos permite una percepción esperanzadora, son los guiños diplomáticos de Obama y el mensaje del Papa, que estamos ciertos caerán en tierra fértil y harán germinar la paz, una paz que nuestra generación todavía quisiéramos vivir y testimoniar.
* Ici entre Nous
Las recientes revelaciones de los libros de Carlos Ahumada, y de Roberto Madrazo y las declaraciones del expresidente Miguel de la Madrid deben analizarse con cuidado y detenimiento, por el contexto electoral en que se producen y, sobre todo buscar la lectura correcta de los efectos que buscan ocasionar en el horizonte del 2012. Lo equívoco es hacer juicios precipitados. Muy temprano empezó la sucesión de Felipe Calderón.
Lo del CISEN no es por lagunas legales, es supina ignorancia de la ley y el total desconocimiento de lo que significa seguridad nacional.
** «El que nada puede esperar, que no desespere de nada». (Séneca)
*mroccatti@itesm.mx
Profesora investigadora de la EGAP del Tecnológico de Monterrey CEM.
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