Opinión
Alto Poder
Manuel Mejido

Organización Editorial Mexicana
2 de mayo de 2009

* Los no asalariados serán el sector más afectado

* Del pánico a contraer el virus sigue la huida

* La sobrepoblación contribuye a la propagación

* En unos meses habrá vacuna para prevenirla

La decisión tomada por las autoridades de cerrar los lugares más concurridos, como discotecas, restaurantes, parques, iglesias y la suspensión de cualquier otra actividad "no esencial" (así de ambigua fue la orden), para detener la propagación de la influenza porcina resultará catastrófica para la economía familiar.

De acuerdo con el INEGI, el 38 por ciento de la población económicamente activa no tiene ingresos fijos. En el Distrito Federal y área conurbada, se registra el mayor número de no asalariados, que rebasa los ocho millones, equivalente al 52 por ciento.

Es decir, más de la mitad de los hogares en la capital de la República trabajan por honorarios, a destajo o dependen de propinas, limosnas y, en gran medida, del comercio informal. Este sector económico será de los más afectados con el cierre temporal de sus centros de trabajo.

La influenza porcina aumentó el encono entre el pueblo. Mientras los pobres buscan la manera de obtener un ingreso, la clase media compra a crédito y los millonarios, que son los menos, abandonan el país.

Aunque se ha insistido en que el sector productivo no se verá afectado, las compras de pánico de los asalariados, sector que representa el 60 por ciento a nivel nacional y el 40 por ciento en el Distrito Federal, comenzaron a generar desabasto.

Para calmar el pánico colectivo, Agustín Carstens, secretario de Hacienda, explicó el pasado jueves que a diferencia de lo que ocurre en un desastre natural, las epidemias no destruyen la infraestructura, por lo cual el abasto está asegurado. Sólo se necesita levantar la alerta epidemiológica para que todo regrese a la normalidad.

Las autoridades sanitarias insisten en que el mal afectará durante un breve periodo, pero la desconfianza creció entre el pueblo que busca una explicación al porqué de la aparición espontánea del virus de la influenza. Algunos piensan que se trata de ocultar una devaluación o una nueva crisis; otros que fue una invención para justificar un despido masivo en todo el país. Algunos más piensan que se trata de una maniobra mediática, orquestada por el PAN, para desviar la atención de sus debilidades electorales; ocultar la fuga de algún capo de la droga o que quizá el presidente estadunidense Barak Obama sólo vino a México a soltar una bomba epidemiológica.

Aunque los mexicanos no confían en sus gobernantes, por si las dudas, gran parte de la población se cubre el rostro con tapabocas, como lo recomienda la Secretaría de Salud.

Los noticieros de Canal 11, que pertenece al Instituto Politécnico Nacional, están obligados a hablar correctamente el español. La influenza Tipo A, ahora conocida como AH1N1 por la OMS, no debe ser pronunciada como Swine Flu. Eso es inglés. No deben mezclarse las lenguas como si fueran beso de dragones. La ignorancia está atacando tan fuerte a los medios que ya no se sabe ni por qué caminos transitan.

* En peligro el comercio informal

Si el sector más desprotegido de la población no se morirá infectado de la influenza porcina, será por hambre. Mientras la paranoia a contraer el virus crece, el desabasto alimenticio comienza a agravarse. Nadie sabe el tiempo que permanecerá parcialmente detenida la economía y mucho menos lo que ocurrirá al reiniciarse las labores.

Los meseros, franeleros, limpiaparabrisas, pedigüeños, taqueros, dulceros y demás trabajadores informales sólo pueden elegir entre morir de hambre o volverse delincuentes. De cualquier manera, sobrevivir a esta crisis epidemiológica no les será fácil.

Desde el jueves 23 de abril, cuando el Gobierno de la República emitió la alerta, no sólo las escuelas quedaron vacías. Lo mismo ocurrió con las calles, plazas públicas y centros comerciales, porque la gente evita salir salvo para asuntos de extrema urgencia.

Una vez reactivada la vida cotidiana en todo el país, el sector informal, que genera 25 millones de empleos, será el principal afectado porque un gran porcentaje de comerciantes ambulantes vende alimentos y, pasada la alerta sanitaria, los consumidores evitarán comer en cualquier lugar de la vía pública.

La epidemia dejará en crisis a millones de familias. El proceso de recuperación podría ser largo. Pero también modificará los hábitos alimenticios y de salud, lo cual resultará en beneficio del pueblo.

Sin conocer el origen de la enfermedad, las medidas de prevención y, muchos menos sin saber que atendida a tiempo no es mortal, los mexicanos se alarmaron y ahora viven con el temor de contagiarse.

Pero ¿qué causó el pánico entre el pueblo? ¿Fue la ignorancia o el mal manejo de la información por parte de las autoridades y los medios de comunicación?

* Primero el pánico. Luego la huida

Durante una conferencia en Chile, en marzo pasado, el infectólogo Walter Ledermann explicó el motivo del pánico colectivo ante una epidemia, de la siguiente manera:

"Hace unos veinte mil años, un hechicero cromagnon regresaba de un retiro de tres días en el monte, cuando le informaron que uno de los hombres estaba enfermo. Seguro de su poder curativo -la ignorancia hace audaces a los médicos- se recubrió con su vestimenta de venado y fue a verlo. Apartó el cuero que tapaba la entrada de la caverna e iluminó al enfermo con su antorcha. De inmediato retrocedió espantado, ordenó levantar el campamento y huir hacia un incierto lugar en medio de la noche. En la pustulosa cara del enfermo reconoció la viruela -o alguna peste similar de la época- cuya horrorosa imagen había recibido a través de los relatos sucesivos de su padre y de su abuelo. Sabía que la muerte era inevitable.

"En 1994, en la Unidad de Infecciosos en Santiago de Chile, solicitamos a un especialista, culto y racional, que evaluara a un pequeño paciente. Accediendo de buena gana, contempló un rato al niño a través del vidrio y, en el momento de abrir la puerta corrediza, preguntó por qué estaba aislado. Al escuchar la palabra SIDA quedó con el pie en alto. Con el rostro alterado, luego de unos segundos, echó pie atrás y dijo que bastaba con lo que le habían contado y se negó a realizar el examen físico.

"Habíamos perdido en Chile, país médicamente desarrollado, este temor irracional que acompaña a las pestes y que deriva de la certeza de poder ser atacado en cualquier momento por una enfermedad fatal, irreversible y atroz. Y no sólo en Chile, sino en todos los países más o menos avanzados el hombre moderno está convencido de que la medicina todo lo cura, careciendo de recursos espirituales para comprender y enfrentar la existencia de una epidemia altamente letal.

"El especialista que nos visitaba era un hombre muy instruido y sabía perfectamente cómo se contagia el SIDA y que, por lo tanto, no estaba expuesto, pero pudo más el temor ancestral que la razón. Esta ha sido siempre la primera humana reacción a las terribles pandemias: pánico. Un miedo súbito, extraordinario, que oscurece la razón. Al pánico sigue la huida, como consecuencia inevitable..."

En México, el pánico, generado por la desinformación, despobló, al menos temporalmente, al Distrito Federal, que se dice es la ciudad más grande del mundo.

* La sobrepoblación ayuda a la propagación

Toda alerta sanitaria de las características de una epidemia provoca la alteración del país donde se desencadena. De acuerdo con Ledermann, el temor del pueblo, y aún peor el de los médicos, ante la aparición de una nueva enfermedad ocasiona un grave retroceso para los avances científicos, porque genera la emigración de las zonas urbanas hacia las rurales.

Ante el brote de la influenza porcina, los mexicanos se atemorizaron y sólo escucharon que es imposible prevenirla. No se enteraron que con reposo y sencillos cuidados es posible su cura. El anuncio de una nueva peste, ocasionó que la Ciudad de México, considerada el principal foco de infección, quedara desolada y, lo que es peor, se agudizara la crisis económica del país.

Rabia, fiebres hemorrágicas, poliomielitis, SIDA o gripe aviar son enfermedades que generan temor. Todas son causadas por virus, se propagan con relativa facilidad y son susceptibles de infectar a gran parte de la población.

De acuerdo con Ledermann "la alta densidad y constante movilidad poblacional propagan cualquier enfermedad contagiosa. La salud humana está vinculada con todas las especies con las que interactuamos. Si la diversidad viral y los mecanismos adaptativos son comprendidos muy parcialmente, la guerra que libramos no es contra los virus, sino contra su evolución misma...".

La medicina moderna no erradica ninguna infección, sólo la controla. Por ello, la hepatitis, rabia, gripes, tifo, gonorrea y todas esas enfermedades infecciosas no han sido erradicadas. Sólo están controladas y no representan un grave problema para la humanidad.

Anteriormente, encontrar la cura para alguna enfermedad tardaba décadas. Actualmente se estima que descubrir una vacuna tarda sólo unos meses. Se espera que en poco tiempo haya una prevención eficaz para diezmar la influenza porcina. Y podría ser cuando el virus se modifique y reaparezca más agresivo.

La desinformación alarmó a la población en lugar de prevenirla.

* De la peste bubónica al SIDA

En el mundo, la aparición de diferentes epidemias ocasionó un cambio en la historia de los pueblos.

Se estima que en el año 430 antes de Cristo, una fuerte epidemia afectó al ejército persa y permitió a los griegos ganar su independencia. Posteriormente, entre los años 165 y 180, de nuestra era, la viruela mató a cinco millones de romanos. Se debilitó su imperio y ocasionó su derrumbe al disminuir la fuerza militar.

La peste bubónica (inflamación de los ganglios) que azotó a Europa entre los años de 1348 y 1361, ocasionó la muerte de 25 millones de personas, generó retraso en las economías de la región por la disminución de mano de obra y produjo la quiebra de gran parte de las empresas artesanales y familiares.

La también llamada peste negra, transmitida al través del piquete de las pulgas de las ratas, dividió la forma de vida de los europeos. En esa época los católicos comenzaron a flagelar sus cuerpos para conseguir el perdón divino. Otros, ante lo fugaz que podría ser su existencia, exaltaron los placeres mundanos.

Los historiadores consideran que el primer cerco sanitario se ordenó durante la epidemia bubónica. Fue en el puerto de Ragusa (hoy Dubrovnik, Bosnia-Herzegovina, sobre el Adriático). Desde entonces se observó el peligro de que convivieran personas infectadas con los saludables.

Durante todo el siglo XV la sífilis fue el castigo divino para los pecadores, según la Iglesia católica. Se estima que en esa época murieron más de 70 millones de personas en todo el mundo. Fue considerada la primera pandemia.

A inicios del siglo pasado, aparecieron dos virus malignos. Primero, la poliomielitis, en 1916, y la encefalitis de Von Economo, mejor conocida como gripe española que atemorizó al Viejo Continente y Asia en 1918 y mató a más de 40 millones de personas. La India fue el país más afectado.

Aunque se originó en Arkansas, en la Unión Americana, mientras los soldados estadunidenses esperaban su traslado a Europa para combatir en la Primera Guerra Mundial, fue llamada gripe española porque ahí se confirmaron los primeros casos. La perfidia anglosajona contra los pueblos hispánicos dio malamente ese nombre a la plaga.

Ahora se sabe, según el estudio realizado en la Universidad de Wisconsin, que los virus de la gripe de tipo A -como era el de la gripe española y es el de la influenza porcina- tienen la capacidad de infectar no sólo los tejidos del aparato respiratorio sino también los de otros órganos, provocando así una peligrosa infección sistemática.

* Pronto será controlada la influenza porcina

Otra epidemia apareció en Virginia, Estados Unidos, en 1989, con el llamado Virus Ébola, cuyo nombre se debe a que surgió, en la década de los setenta, a las orillas de ese río, en el Congo, y causaba imparables hemorragias que mataban a los infectados en menos de cinco días.

Sin duda, la gran pandemia del siglo pasado fue, y sigue siendo, el Síndrome de Inmuno Deficiencia Adquirida (SIDA). El desconocimiento ante las formas de contagio, como ocurre ahora con la influenza porcina, ocasionaron pánico en el mundo.

A finales de la década de los ochenta, cuando se registraron los primeros casos, la gente temía usar baños y albercas públicas, que alguien le salpicara de saliva, saludar a otra persona. Exactamente lo mismo que está ocurriendo.

Para detener el contagio, los gobiernos obligaron a los bancos de sangre a utilizar material esterilizado; se recomendó no realizarse tatuajes ni perforarse el cuerpo en establecimientos poco higiénicos; y, principalmente, usar condón en las relaciones sexuales.

Aunque las muertes ocasionadas por el SIDA disminuyeron gracias a los programas de prevención, la OMS estima que diariamente se infectan sexualmente siete mil personas en el mundo, lo que demuestra que existe una gran irresponsabilidad del pueblo a protegerse.

En México, el SIDA afecta principalmente a amas de casa, adolescentes y adictos a alguna sustancia inyectable, porque los homosexuales, otrora considerado principal foco de infección, aprendieron a tomar medidas precautorias.

De acuerdo con especialistas y el secretario de Salud, José Córdova Villalobos, se espera el control de la influenza porcina en México antes de que acabe el año y, para inicios del próximo, ya habrá una vacuna para controlar el virus que la produce.

Mientras eso ocurre, lo mejor es tomar las medidas higiénicas y de prevención necesarias (como lavarse las manos y cubrirse la boca al toser o estornudar) y olvidarse del pánico de un posible contagio, porque hasta el momento la OMS estima que 18 personas han muerto por la influenza porcina, mientras que por SIDA, infección más peligrosa, fallecen en el país entre cuatro y cinco mil anualmente.

En ambos casos, sólo la información y adecuada protección puede salvar a la gente.

* Noticias en corto

Cumpliendo con su compromiso de desarrollo personal, que resulta en beneficio del pueblo, el presidente del Tribunal Superior de Justicia de Tamaulipas, Alejandro Etienne Llano, concluyó el diplomado en materia penal, enfocado a la justicia oral. Actualmente, Etienne Llano se prepara para un nuevo reto, según informó David Rivera, de la Gestoría Social Regional Integrada. ***De manera inmediata y pacífica, las autoridades del Reclusorio Varonil Norte, de la Ciudad de México, lograron controlar un conato de bronca iniciado por dos equipos de fútbol previo a un partido, organizado por los directores de ese centro penitenciario. De acuerdo con José Ávila, director del Reclusorio, la decisión de suspender la visita familiar a los internos se debe a la alerta sanitaria y no a que se oculte un problema mayor.

-- oo0oo --

Durante los cuatro primeros meses de 2009, la Secretaría de la Reforma Agraria, que encabeza Abelardo Escobar Prieto, resolvió 23 conflictos agrarios, con una inversión de 44 millones de pesos. Con su acción conciliatoria y por la vías institucionales y legales, la SRA liberó de conflicto más de 22 mil 700 hectáreas y brindó seguridad al patrimonio de alrededor de cinco mil familias rurales. ***La Comisión Federal de Electricidad informó que, en cumplimiento de las disposiciones emitidas por la Secretaría de Salud suspendió las actividades no prioritarias en todo el país, desde el pasado jueves y hasta el próximo 5 de mayo. Los cuatro procesos estratégicos de la CFE: Generación, Transmisión, Distribución y Control seguirán operando con normalidad, con lo que se asegura la operación y continuidad del servicio eléctrico en el país. La medida tiene como finalidad de contribuir a evitar las aglomeraciones de personas en lugares públicos y oficinas.

Y hasta la próxima semana, en este mismo espacio.

mejido@elsoldemexico.com.mx
Columnas anteriores
Columnas

Cartones