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Opinión
![]() De cara al Sol
Andrea Cataño Michelena
Obama, mariguana y diputados
El Sol de México
17 de abril de 2009
Hace unos minutos cruzó por el pedacito de cielo que le toca a mi casa el helicóptero en el que viajaba Barack Obama rumbo a Los Pinos. Me dio gusto. El Presidente de Estados Unidos me parece un hombre inteligente y proactivo, que está cumpliendo con lo que prometió siendo candidato y que representa para México, cuando menos, la intención genuina de dejar de vernos como el patio trasero de su país, como sucedió en los nefastos tiempos de Bush.
Independientemente de la crisis económica y de la migración, otros de los más acuciantes problemas que compartimos son el consumo de drogas y el narcotráfico. Sería mezquino no reconocer el valor y la decisión que ha demostrado el presidente Calderón al combatir frontalmente a los narcos, aun con la escalada de violencia que ello ha traído. Las bajas causadas por esta lucha sobrepasan a las ocurridas a soldados estadunidenses en la guerra de Irak. Estamos en tiempos electorales y salir con propuestas gana-votos representa una veta muy jugosa para los partidos políticos, especialmente los que presumen de liberales ("progres", hubiera dicho mi madre) y que acostumbran abanderar causas polémicas. Tal es el caso de la iniciativa para legalizar la mariguana. Hay un grupo de intelectuales y analistas que se pronuncia por que la mota deje de ser ilegal. Como fundamentos esgrimen que es una droga light, que por ser la de mayor demanda en nuestro país, al ser despenalizada, abatiría considerablemente el negocio de los narcos, que el Estado no tiene por qué decidir sobre el derecho de los individuos a arruinarse la salud, si así lo quieren y otros argumentos por el estilo. Para empezar, ser intelectual, escritor o periodista no faculta a nadie para opinar en materia de salud mental. Quienes pueden hacerlo con conocimiento de causa son los psiquiatras, los psicólogos, los neurofisiólogos o los especialistas en bioquímica que conocen la intrincada naturaleza del cerebro y la manera en que procesa las sustancias. Un foro de discusión serio debería de estar integrado por estos científicos y no por personas que sufren de menoridea acerca de qué es, por ejemplo, la serotonina y cuáles son sus funciones. Es posible que los señores sepan mucho de ciencias políticas, de derechos humanos, de historia y de literatura, pero si no saben de medicina y de bioquímica, sus muy personales pareceres al respecto no pueden tomarse en serio para normar criterios con fines legales en un asunto tan delicado. Las evidencias científicas son las únicas que cuentan. Hay mucha información que asevera que la mariguana es inocua y que inclusive tiene propiedades medicinales. Mi abuela, por ejemplo, tenía un vitrolero lleno de alcohol con unas ramas de la hierba; la utilizaba para darse fricciones en las piernas adoloridas por las várices, pero eso era en sus tiempos, ahora hay medicamentos más eficaces para ese fin. Alegan los pro-motos que la cannabis es muy buena para las náuseas provocadas por los tratamientos contra el cáncer. No hay necesidad de legalizar la droga, cuando existen fármacos probadamente capaces -y hasta superiores- para quitar esos malestares sin los efectos psicoactivos de "la verde". ¿Qué la mota es una droga suave? Mentira, no hay drogas suaves, todas perjudican de modo diferente y en distinta magnitud. No se trata aquí de mi opinión personal sino de la experiencia de primera mano que acumulé en seis años de ver en primer plano a los enfermos y a sus familias y por las evidencias científicas que ha documentado en sus 40 años de servicios Centros de Integración Juvenil, A. C. El Partido Social Demócrata y quienes deseen conocer de verdad lo que hacen las drogas, harían bien en visitar cualquiera de las más de cien unidades que tiene la institución en todo el país o visitar su página: www.cij.gob.mx, donde encontrarán un folleto con referencias de investigaciones científicas titulado "Por qué no se debe despenalizar la mariguana" antes de organizar foros para ganar adeptos que solamente ayudan a crear confusión. Combatir el tráfico de armas y el lavado de dinero son las medidas eficaces para debilitar al crimen organizado. Al parecer Obama lo reconoce, como también asume el gran problema de demanda que se tiene en su país. La cooperación para atacar el contrabando de armas que agudiza la violencia, como destinar más recursos a la prevención, es una medida que debe adoptarse ya. andreacatano@gmail.com Columnas anteriores
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