Opinión
Miguel Angel Ferrer
Guerra sucia panista con el agua

El Sol de México
10 de abril de 2009

No digo ninguna novedad si afirmo que en el estiaje, o temporada de calor, la Ciudad de México sufre tradicionalmente escasez más o menos severas de agua. Y tampoco seré muy original si reitero lo que han dicho, a lo largo de años y décadas, los expertos en materia hidráulica: que cada día es más difícil y costoso hacer llegar el agua potable, desde sitios cada vez más lejanos, a la gran consumidora del vital líquido que es la inmensa urbe capital de la República.

Pero estos dos hechos ciertos y confirmados no alcanzan para explicar el repentino corte en el suministro de agua al Distrito Federal (DF) dispuesto por la autoridad federal en la materia, es decir, la Comisión Nacional del Agua (Conagua), a cargo del panista troglodita y truculento José Luis Luege Tamargo.

En un evidente acto de guerra sucia electoral, Luege ordena cortar el suministro de agua al DF a escasos tres meses de los comicios federales para renovar la Cámara de Diputados y a los delegados políticos de la capital. Sabedor de que su partido, Acción Nacional, va a la baja política, ética y electoralmente, y sabedor de que las posibilidades de victoria de éste en el DF son nulas frente a la enorme fuerza ética, política y electoral de la izquierda aglutinada alrededor de la parte sana del Partido de la Revolución Democrática (PRD) y del movimiento de masas encabezado por López Obrador. Luege ha decidido poner su granito de arena para minar la fuerza electoral de la izquierda y, de paso, ver si le consigue algunos millares de votos a los candidatos de Acción Nacional a la Cámara y a jefes delegacionales.

Nada por supuesto hay de qué sorprenderse. Basta recordar que el jefe de la campaña panista hoy, como en 2006, es el experto en guerra sucia y propaganda negra, el español Antonio Solá. Y es bueno recordar, igualmente, que este nazi hispano fue en 2006 el causante de la grave fractura social que desde aquellas elecciones, severamente cuestionadas (por no decir fraudulentas), caracteriza a la nación mexicana.

Qué mejor, le habrá dicho Solá a Luege, que sabotear al Gobierno de Marcelo Ebrard provocando la irritación ciudadana por la falta de agua. Total, le habrá insistido, tú, como titular de Conagua tienes la llave del abasto o del desabasto. ¡Utilízala!

Y, claro: Luege, que no tiene dos dedos de frente, individuo dogmático, cerrado y trepador, ha decidido usar esa llave maestra que tiene en las manos para generar una irritación social que no buscará quién se la hizo sino quién se la pague. Y en los cálculos de Solá y Luege, el pagano ha de ser el partido que gobierna en el DF.

Antes de las elecciones de 2006 la sociedad mexicana nunca había sido testigo y víctima de las campañas de guerra sucia y propaganda negra que puso en práctica el panismo. Los ciudadanos, sobre todo los más desinformados, no las podían reconocer. Ahora es distinto. Por eso ha sido fácil para la gente identificar el corte de agua potable al DF como un acto de guerra sucia y propaganda negra por cuenta de Luege y su asesor estrella, el español, de la peor España, Antonio Solá.

Y ya se sabe que para combatir este tipo de recursos ilegítimos, inmorales e ilegales, lo principal es ser capaces de reconocerlos cuando se presentan ante nuestros ojos. Y esto es precisamente lo que ha ocurrido con la decisión de Luege y su consejero negro, Solá, de privar a millones de mexicanos, sobre todo de los sectores sociales más pobres, del vital líquido. ¡Golpeemos, le habrá dicho Solá a Luege, a esos sectores sociales de escasos recursos que es donde se encuentra la mayor base electoral de la izquierda ¡lopezobradorista!

Perverso y sin escrúpulos, Solá ha encontrado nuevo y generoso cliente panista. Sí, ya se sabe que el hispano cobra caro. Pero Conagua tiene mucho dinero.

ferrermentor@hotmail.com
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